Usuarios de Ecobici están cambiando las bicicletas públicas, que aseguran presentan fallas mecánicas y con frecuencia no están disponibles en las estaciones, por scooters eléctricos de empresas privadas como Lime, Whoosh y Jet, cuyos servicios ya acumulan 56 mil 356 viajes durante su primer mes de operación, de acuerdo con datos de la Secretaría de Movilidad (Semovi).
La dependencia capitalina informó a La Silla Rota que la prueba piloto de los Sistemas de Transporte Individual Sustentable (SiTIS) comenzó el 10 de junio y concluirá el 8 de agosto, periodo durante el cual evaluará la demanda del servicio, la seguridad vial, el ordenamiento del espacio público y la posibilidad de ampliar los polígonos de operación.
“Dejé Ecobici por los scooters”
Jesús Barrientos comenzó a utilizar scooters a mediados de junio. Todos los días recorre el trayecto entre la estación del Metro y un centro comercial de Polanco, recorrido que ahora realiza en cuatro minutos, cuando antes tardaba entre 10 y 15 minutos caminando. Calcula que gasta alrededor de 80 pesos a la semana.
Te podría interesar
Explica que anteriormente utilizaba Ecobici, pero decidió cambiar al sistema de scooters debido a los problemas para desbloquear bicicletas y porque el proceso le resultaba cada vez menos práctico. Aunque reconoce que los scooters también presentan fallas, principalmente en los frenos de algunas unidades, considera que representan una mejor alternativa para sus recorridos cotidianos.
Miguel Mendoza también dejó de utilizar Ecobici. Relata que con frecuencia encontraba bicicletas con cadenas o velocidades dañadas y, en otras ocasiones, simplemente no había unidades disponibles en las estaciones cercanas a su trabajo. Actualmente alterna entre distintas aplicaciones de scooters, donde paga entre 20 y 40 pesos por viaje, dependiendo de la empresa, a cambio de reducir considerablemente sus tiempos de traslado.
Te podría interesar
Una experiencia similar comparte Guillermo, quien utiliza scooters prácticamente todos los días para trasladarse desde el Metro hasta su oficina en Polanco. Calcula que ahorra hasta 20 minutos por recorrido y evita llegar sudado al trabajo. Además, asegura que con frecuencia encontraba vacías las estaciones de Ecobici ubicadas cerca de su centro laboral, por lo que considera más sencillo encontrar un scooter disponible.
Aunque los usuarios consultados señalaron que pagan entre 20 y 80 pesos por utilizar scooters, dependiendo de la empresa, la distancia y la frecuencia de uso, el plan anual de Ecobici tiene un costo de 588 pesos e incluye viajes ilimitados de hasta 45 minutos. Aun con esa diferencia de precio, los entrevistados aseguraron que decidieron cambiar al nuevo servicio por la facilidad para encontrar unidades disponibles y por los menores tiempos de traslado.
Regreso del sistema
Esta prueba piloto representa el regreso de los scooters compartidos a la Ciudad de México, luego de que estos vehículos abandonaran el mercado tras las modificaciones a la Ley de Movilidad y su reglamento, que endurecieron las condiciones de operación para las empresas dedicadas a este servicio.
Mientras esto ocurre, en calles de la Ciudad de México usuarios han comenzado a utilizar estos vehículos porque, afirman, reducen entre 10 y 20 minutos sus trayectos diarios y porque frecuentemente encontraban estaciones de Ecobici vacías, bicicletas descompuestas o problemas para disponer de una unidad al momento de trasladarse.
De acuerdo con datos de la Semovi entregados a La Silla Rota, entre el 10 de junio y el 10 de julio de 2026 se realizaron 56 mil 356 viajes en scooters eléctricos de las empresas Lime, Jet y Whoosh, como parte de la prueba piloto de los Sistemas de Transporte Individual Sustentable.
Del total de recorridos, Lime concentró 26 mil 890 viajes; Jet, 18 mil 781; y Whoosh, 11 mil 685, durante el primer mes de funcionamiento del programa.
Los más de 56 mil viajes registrados por los scooters privados representan un volumen similar al que Ecobici moviliza en poco más de un día.
De acuerdo con la Semovi, el sistema de bicicletas públicas cuenta con más de 185 mil personas con membresía activa y registra un promedio de 50 mil viajes diarios en las alcaldías Cuauhtémoc, Benito Juárez y Miguel Hidalgo, donde también opera la prueba piloto de los scooters.
Empresas buscan quedarse después del Mundial
Aunque la Semovi ha presentado el programa como una prueba piloto vinculada al Mundial de 2026, una de las empresas participantes ya expresó su intención de permanecer de manera permanente en la capital.
En entrevista previa con La Silla Rota, Johann Schmidt, director de Relaciones Gubernamentales de Lime para América Latina, confirmó que la empresa opera bajo un permiso otorgado por la Semovi y que, si el piloto resulta exitoso, buscará establecer un esquema de operación anual o multianual.
“Si el piloto es satisfactorio, con mucho gusto nosotros buscaríamos ofrecer un programa anual o multianual”, afirmó.
El directivo explicó que Lime tiene autorización para desplegar hasta mil scooters dentro del polígono autorizado y sostuvo que la experiencia adquirida por la empresa en más de 250 ciudades permitiría implementar un esquema permanente de operación en la Ciudad de México.
Así cambió la regulación de los scooters
El esquema con el que actualmente operan los scooters en la Ciudad de México es distinto al modelo que funcionó entre 2019 y 2020. Mientras el programa anterior permitía la circulación de hasta 3 mil 500 monopatines eléctricos en toda la capital, la prueba piloto implementada por la Secretaría de Movilidad contempla un máximo de mil 500 unidades.
Otra de las principales diferencias es el mecanismo de asignación. En el esquema anterior, las empresas obtenían autorización mediante una subasta pública de contraprestación realizada a través del Tianguis Digital. En contraste, las compañías que participan en el programa piloto operan mediante un permiso especial otorgado directamente por la Semovi.
El modelo de hace seis años también generó ingresos para el Gobierno de la Ciudad de México. En 2019, las contraprestaciones pagadas por las empresas representaron 37 millones 880 mil pesos para las arcas del gobierno. En la prueba piloto actual, la Secretaría de Movilidad no ha informado públicamente si las empresas realizan algún pago por el uso del espacio público.
También existen diferencias en el modelo de cobro. El esquema anterior contemplaba una tarifa regulada, sin cobros dinámicos ni cargos por viajes con fallas. En contraste, actualmente las empresas operan bajo un esquema comercial. De acuerdo con información proporcionada previamente por Lime a La Silla Rota, el servicio tiene una tarifa base de 10 pesos por desbloqueo, más 3 pesos por minuto de uso.
Vecinos y especialistas mantienen dudas
Pese al crecimiento en el uso de los scooters, vecinos y especialistas en movilidad mantienen cuestionamientos sobre la forma en que opera el programa piloto.
Areli Carreón, activista de movilidad sustentable, ha señalado que continúa sin existir información pública suficiente sobre los mecanismos de supervisión, las medidas de seguridad para los usuarios, los indicadores con los que será evaluada la prueba piloto y las condiciones bajo las cuales podrían permanecer estos vehículos una vez concluido el Mundial.
