Daniel Raigosa es uno de los miles de usuarios que debe usar el transbordo de la Línea 2 a la 8 del Metro en la estación Bellas Artes. Para ello, debe formarse, caminar lento, estar atento a no tropezar con los huecos donde aún no se instala la nueva losa y después caminar por la rampa para personas con discapacidad en un solo carril para los que van hacia la línea 8 y otro para los que van a la 2.
Al lado, hay un pasillo más ancho, pero al que sólo pueden pasar los trabajadores de la obra de remodelación que trabajan a contrarreloj. Daniel critica que los trabajos se hayan empezado al cuarto para las 12, cuando el gobierno de México sabía desde 2018 que sería una de las tres sedes del primer mundial donde participarán 48 selecciones.
“Tuvieron tiempo para las obras del mundial de futbol. Sabían desde hace ocho años. No entiendo por qué afectar tanto a nosotros los usuarios como al poco o mucho turismo que venga a México. No es correcto llegar a otro país y que el transporte esté colapsado”, criticó el joven, víctima además del polvo que despiden las máquinas cortadoras y las escobas de quienes barren.
No es el único usuario que se queja mientras espera pasar.
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Una mujer joven le dice a otra “imagínate mañana cómo va a estar esto. No manches”, mientras ambas caminan pasito a pasito. Adelante, una señora con su hija a la que pasa delante suyo para protegerla, sólo musita “está horrible”. Otros, los menos, se regresan, desesperanzados, para evitar pasar por ese pasillo lento, polvoso y ruidoso. Unos más graban la situación.
En el andén de Bellas Artes en la Línea 2 los trabajos parecen completos. La estación, que parece una enorme cripta por tanto mármol, es retocada en los pasillos de salida con trabajos de resanado y limpieza. Como en otras estaciones, unas de las escaleras eléctricas que atraviesan el andén está sin servir.
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Dan los últimos ajustes
No es la única estación de la Línea 2 que luce con aspectos incompletos. De Revolución a Tasqueña, los avances son disparejos.
A menos de un día de la inauguración del Mundial de futbol, la estación Hidalgo aún no concluye sus trabajos de remodelación para recibir a los visitantes del Mundial 2026.
De cada lado del andén hay escaleras eléctricas sin funcionar. También escaleras fijas, con el paso clausurado debido al resanado de última hora que se le aplica en sus paredes. Debido a ello, los usuarios deben pasar por las escaleras de al lado, apretujados, unos hacia arriba y otros hacia abajo, aunque con más espacio que en Bellas Artes.
En la salida a la estación que desemboca en la calle Rosales, en la zona de torniquetes aún hay un grupo de trabajadores con cascos y chalecos haciendo obras, colocando carteles y unos más limpiando el suelo. Algunos cables sin enrollar estorban el paso a los usuarios.
En Pino Suárez, que hasta ayer tenía huecos los espacios para publicidad en el andén y se veían las paredes con sus ladrillos desnudos, este 10 de junio ya estaban cubiertos con fotos de paisajes.
Pero ahí hay trabajos pendientes y unas escaleras eléctricas están detenidas, y con una malla se impide el paso.
Otro caso es Zócalo, que tiene salida directa a la Plaza de la Constitución donde está instalada la megapantalla donde hasta 50 mil personas podrán ver los juegos de la fiesta deportiva. La estación sigue cerrada y siguen los trabajos. Los usuarios que pasan por la estación pueden ver que en sus paredes hay desplegados varios muros verdes y frondosos. Pero más al fondo se ven trabajos en los muros y las escaleras para subir hacia la salida.
La siguiente estación, Allende, que está a una cuadra del Congreso capitalino, es la más rezagada del Centro Histórico. Los espacios para anuncios están sin llenar. Para ver el nombre de la estación, hay que ver en las paredes unas mantas colgadas, arrugadas y polvosas. Una de las zonas de torniquetes de cada lado del andén de la estrecha estación está rodeada de polvo blanco tipo cal.
En Revolución, la siguiente estación pasando Hidalgo, los espacios para muros verdes dentro del andén aún esperan a las plantas con las que serán rellenados.
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Estaciones externas
En las estaciones externas, en San Antonio Abad aún hay trabajos en el piso de la entrada y en el pasaje que se comunica con el andén.
En Chabacano no hay servicio, por los trabajos de remodelación. Lo que más destaca es el hueco en el techo, donde no se alcanzó a poner la trabe que comunicará a la estación con la calzada Flotante.
Portales está en una situación similar, ya que tampoco da servicio y no hay fecha para su apertura.
Nativitas fue reabierta este 10 de junio a las 4pm.
Contexto
Las obras de remodelación de la línea 2 del Metro debían concluir el 30 de mayo. Después el 7 de junio, pero tres días después seguían los trabajos al respecto.
De acuerdo con datos del gobierno capitalino, las obras en el Sistema de Transporte Colectivo Metro costaron 2 mil 463 millones 489 mil 880 pesos, de los cuales para la obra pública y renovación de estaciones se invirtieron 768 millones 951 mil 644 pesos.
VGB
