El aumento en el precio de insumos como el jitomate, limón y la carne, junto con un posible incremento en el costo de la tortilla, comienza a generar preocupación entre taqueros de la Ciudad de México, quienes ya contemplan un posible aumento en sus precios de hasta cinco pesos por taco.
Durante un recorrido realizado por La Silla Rota en distintas taquerías, comerciantes señalaron que, aunque el alza ya impacta su operación diaria, hasta el momento han buscado evitar subir sus precios por el riesgo de perder clientes.
Posible alza en tortilla genera incertidumbre en taquerías
El posible incremento en el precio de la tortilla que, de acuerdo con tortilleros, podría alcanzar entre 26 y 28 pesos por kilo, comienza a generar incertidumbre entre taqueros y puestos de garnachas como quesadillas, gorditas y flautas.
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Y es que como documentó previamente La Silla Rota, los productores de tortilla han advertido que el encarecimiento de la harina, el gas y la electricidad ha reducido sus márgenes y una posible alza en el precio de la tortilla parece ser inevitable.
Esto, a pesar de que el gobierno federal sostiene que no existen condiciones para un alza.
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Precio de jitomate y carne ya amenazan precio de tacos
A pesar de que la tortilla aún no ha subido de precio, el encarecimiento de insumos como el jitomate y la carne ya está impactando el margen de ganancia de los taqueros, quienes, en algunos casos, acaban de subir sus precios hace unos meses.
“Todo está carísimo. Es bien difícil para uno como comerciante el mantener por tanto tiempo un precio ya que día a día todo va subiendo. Ahorita subió como el 40% el jitomate, la cebolla, el chile, el limón… todo”, señaló Esperanza García, quien trabaja en un negocio de tacos en la colonia Nueva Santa María.
Doña Esperanza afirma que en enero tuvieron que subir sus precios de 28 a 30 pesos por taco, por lo que temen que otro aumento baje sus ventas.
“Si la tortilla llega a 28 va a ser imposible mantener estos precios. Los daríamos como en 34 o 35 pesos”, sostiene.
“Es un arma de dos filos”
Ante este escenario, los taqueros enfrentan una decisión compleja: subir precios y perder clientes o absorber los costos.
Marielena García, con 20 años en el negocio, explicó que cualquier ajuste en sus precios puede afectar directamente sus ventas.
“Es un arma de dos filos. Subo y baja la venta; no subo y se mantiene”, dijo.
Actualmente vende sus tacos en 30 pesos, pero advirtió que un incremento en la tortilla podría obligarla a ajustar el precio.
“Si la tortilla llega a 28 pesos, ya subiríamos el taco a 33”, señaló.
Sin embargo, reconoció que esto tendría un impacto inmediato en su clientela. “Ya no sería lo mismo”, afirmó.
Mantener precios para no perder clientes
Sin embargo, otros comerciantes optan por mantener sus precios, aun cuando esto implique reducir sus márgenes.
Ranulfo, quien lleva 37 años vendiendo tacos, aseguró que prefiere sostener su clientela antes que aumentar sus precios.
“Yo prefiero mantener mi clientela, a que por un peso se me vayan”, dijo.
En su caso, lleva 37 años preparando y vendiendo tacos en la misma esquina de la colonia Obrera Popular. Cada taco lo vende en 7 pesos desde hace un par de años. “Mis clientes me han mantenido, no los voy a traicionar”.
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VGB
