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"Nos dan en la torre con tantas fallas": usuarios del Metro

Las interrupciones de servicio, fallas, retrasos y retiro de trenes continuaron en la red del Sistema de Transporte Colectivo Metro. Ello, pese al fin conflicto por mejoras salariales

Escrito en METRÓPOLI el

Eleazar vive en Ixtapaluca, Estado de México y cada mañana debe ir a trabajar a Fray Servando, en el centro de la Ciudad de México. Toma un microbús a Los Reyes, La Paz, en la Línea A y de ahí se dirige a su destino. Si no se le atraviesa alguna falla, hace una hora 40 minutos. Pero si en el Sistema de Transporte Colectivo Metro hay un corto, un tren que hay que sacar de servicio o simplemente va lento, llega a tardar hasta una hora más.

Cuando eso ocurre, ha habido ocasiones en que su patrón lo regresa a su casa. “Es una experiencia pésima”, describe, en la entrada de la estación Hidalgo de la Línea 2, casi irreconocible por las obras que se realizan para embellecer a la ciudad rumbo al mundial, que está a la vuelta de la esquina, a poco menos de dos meses de su inicio, el 11 de junio.

Ante las interrupciones de servicio y los cortes de energía, el usuario califica el servicio del Metro como ‘pésimo’ y critica las obras. “No tenían contemplado lo que iban a hacer y le están dando en la torre a la gente, sobre todo con el tiempo. No le veo mejoría”.

Aunque la jefa de Gobierno capitalino, Clara Brugada prometió que pasando el mundial de futbol habrá obras de remodelación del Metro, especialmente la línea 3, Eleazar es escéptico.

“Será igual sino es que peor, no habrá mejoría”

Raúl Estrella I LSR

Eleazar no es el único usuario que sufre las fallas y obras del Metro. Otro caso es el de Tania García López. Entrevistada también a la salida del Metro Hidalgo, lleva su andadera y le cuesta trabajo subir escalón por escalón.

“Tomo mucho transporte y se me complica porque el Metro tarda en pasar, no llega a la hora, ¿Qué hacemos? Con las obras el piso está terroso y me tropiezo seguido”.

Como otros miles de usuarios, ella lo usa para ir a su casa o ver a su familia, pero cuando debe utilizar la Línea 3 ve más fallas porque no hay personal, conductores o tardan los trenes y le ha tocado atestiguar cortos y que sale el humo de las unidades y los pasajeros deben ser desalojados.

“Algo pasa, ¿qué hago? Debo adaptarme”, expresa, resignada.

Sobre las escaleras, dice que a veces hay eléctricas, pero no todas sirven. O de plano no hay, como en Hidalgo en la línea azul, donde tampoco hay elevador. Entonces debe subir una por una, con mucho cuidado.

“Lo debo hacer y lo hago como terapia”.

Cuando el Metro presenta fallas o lleva gente apretujada, mejor se refugia en el Metrobús.

Hay fallas porque está viejito

Guillermo García Vargas es otro usuario. Originario de Hidalgo, lleva más de 50 años en la Ciudad de México, por lo cual le tocó estrenar el Metro, en 1969. Coincide con Eleazar y Tania en que el Metro tiene fallas, pero lo atribuye a los años que lleva de servicio.

“Si yo tengo fallas porque ya estoy viejito, el Metro también”.

Sobre la lentitud de la marcha de los trenes, también la ha notado, pero es igual a lo que él veía hace tres décadas, que se paraba frecuentemente. No obstante, reconoce que se tiene que renovar y por eso aprueba las obras hechas para el mundial.

No sólo el metro está al límite

El experto en movilidad Roberto Remes dice que no sólo el Metro está al límite de su capacidad, sino también otros sistemas como el Trolebús y el Metrobús.

Se nota cuando en algunas líneas como la 1 del Trolebús que va de la Central Norte hasta Tasqueña por todo el Eje Central, los usuarios se apilan y deben dejar pasar varias unidades antes de poder subirse. Solo hasta que llegan más vehículos en fila es que empiezan a operar con regularidad y empieza a bajar un poquito la burbuja.

Eso ocurre también en el Metrobús de Eje 4 Sur, de Tepalcates a Tacubaya, donde de repente se hacen filas enormes y no se puede subir nadie, pero si pasan de manera constante se juntan 10, se desinfla esa burbuja y la gente ya puede entrar al primer Metrobús.

“Eso significa que tenemos el sistema al límite, no deberíamos tenerlo así porque precisamente cuando ocurren crisis como la del Metro no hay capacidad de respuesta”, explica Remes.

Propone reforzar rutas, por ejemplo si el trolebús de Eje Central tiene algunas unidades monobloques y otros articulados, lo mejor es que todos sean biarticulados. Si se registra algún problema en el retorno de Tasqueña o Eje Central Norte, se debe tratar de hacer otros retornos intermedios. Aunque cuenta con uno en Doctor Pascua, con otros se podría reforzar.

Observó que algunas líneas se saturan, como la 4 del Metrobús, pero es porque está mal planeada.

“En la 4 a alguien se le ocurrió y es una estupidez meter un Metrobús metropolitano por el Centro Histórico, mandaron por la ruta norte los que vienen de Pantitlán y Alameda Oriente, son rutas que tienen función metropolitana, no pueden estar en el centro, le afectan un montón a la operación de esa línea. Hay rutas de RTP con media hora de espera y otras con cierta regularidad, la de Circuito Iinterior tenía cierta regularidad y la ha ido perdiendo”, observa.

Otra crítica es el trolebús de Chalco a Santa Marta, que es un alimentador y cuando son alimentadores lo único que generan es empeorar problemas. Lo que se requiere son troncales que conecten puntos neurálgicos.

Es insuficiente el mantenimiento en el Metro

Por su parte el investigador Ernesto Morúa Martínez dice que las distintas administraciones capitalinas no han tomado en cuenta el aumento de la población que usa el Metro, ni el cambio de la demografía rural de las alcaldías que se han ido sumando a la marcha urbana, como Xochimilco, Tláhuac, Cuajimalpa o Magdalena Contreras y eso ha orillado a que ahora haya un boom de automóviles y de motocicletas.

Aunque ha habido un mantenimiento muy importante en las líneas 1 y 2 del Metro, así como se viene el de la 3, es insuficiente, añade el doctor en Estudios Sociales de la Universidad Autónoma Metropolitana. Ello, pese a que ha habido incrementos en los recursos que recibe.

Eso se debe a que tendría que recibir aún más, para la mejora del mantenimiento en diferentes áreas y para su crecimiento. Pero el metro no tiene planes de crecimiento, más allá de la línea 9 con la conexión con Observatorio. “Esto es insuficiente”.

Propone mayor integración en sistemas de movilidad, que incluyan al peatón, el ciclista y llevar transporte a las zonas alejadas de la ciudad.

Contexto

Las interrupciones de servicio, fallas, retrasos y retiro de trenes continuaron en la red del Sistema de Transporte Colectivo Metro. Ello, pese al fin del conflicto por mejoras salariales que surgió desde la semana pasada entre el Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo Metro (SNTSTC) y las autoridades del gobierno capitalino.

Los usuarios de la Línea 3 del Metro volvieron a sufrir. La mañana de este viernes 17 de abril a las 7:35am, en la estación División del Norte se retiró un tren y fue enviado al taller para ser revisado, lo que significó el desalojo de los pasajeros que debieron esperar otra unidad.

Como cada mañana de lunes a viernes, la cuenta de X del Metro posteó alta afluencia en las líneas 1, la que va de Observatorio a Pantitlán; la 3, de Universidad a Indios Verdes; la 7, de El Rosario a Barranca del Muerto, y la A, de La Paz a Pantitlán y un mensaje para que los usuarios no sufran.

“Te recomendamos anticipar tu salida y mantenerte informada e informado a través de nuestros canales oficiales”.

El miércoles 15, dos día después de resuelto el conflicto con el sindicato, la Línea 3 se volvió otra vez un dolor de cabeza para sus usuarios, cuando una falla eléctrica interrumpió el servicio entre 6 y 9pm, lo que obligó al gobierno capitalino a enviar unidades de la RTP, así como camionetas costeras de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, para transportar a los pasajeros.

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