A menos de dos meses de que inicie el Mundial de futbol 2026, la obra de la Calzada Elevada va a contrarreloj y con avances disparejos.
Mientras en Tlaxcoaque ya tiene escaleras metálicas -no hay rampa para personas en silla de ruedas o para ciclistas- con su barandal pintado de morado y ya en ese tramo de Calzada Elevada fueron puestas macetas con florecitas, en el tramo entre Lorenzo Boturini y Lucas Alamán de San Antonio Abad la imagen es diferente: hay partes donde ni siquiera han colocado trabes.
Hay columnas clavadas en el suelo, pero las trabes que sostendrán el suelo de la Calzada Elevada aún no son colocadas. Así se observa en un recorrido hecho por La Silla Rota equipado con un dron.
Te podría interesar
De acuerdo con una presentación del proyecto elaborado por la empresa Idinsa, la calzada flotante se divide en 5 frentes. Es precisamente la conexión entre el primero, que va de Tlaxcoaque a Lucas Alamán, de 390.69 metros, con el segundo, que va de Lucas Alamán al inicio de la estación San Antonio Abad, de 371.71 metros, el que más rezagos tiene. Ahí es donde menos trabes hay colocadas.
No van a acabar obras en Calzada Elevada
Ernesto, quien vive en San Antonio Abad 58, frente al tramo más rezagado, ha visto el desarrollo de la construcción desde octubre pasado, cuando iniciaron los trabajos. Atribuye el retraso a la cantidad de agua que se ha extraído del suelo donde se excavó en las semanas anteriores para introducir las columnas, no solo en los carriles que pasan a la derecha del Metro, sino también en la banqueta.
Los trabajadores le han dicho que el agua extraída es parte del manto freático, lo que ha causado incertidumbre entre los vecinos porque temen que la cimentación de los edificios se debilite y pueda haber hundimientos. El vecino muestra unas fotos de las partes excavadas que parecían alberquitas de agua lodosa.
Además, otra complicación que se presentó para colocar las columnas que sostendrán las trabes, es que el cajón del Metro está cerca, ya que ahí las vías del sistema de transporte colectivo comienzan a ser subterráneas. Entonces, eso y el agua han complicado los avances.
Ernesto ve cuesta arriba que acaben antes del 11 de junio, día en que será inaugurado el Mundial 2026. Lo deduce porque si el tramo anterior, el que va de Tlaxcoaque a unos metros antes de Lucas Alamán lo hicieron en 4 meses, ahora que restan dos para el Mundial, duda que lo acaben.
“Las cuentas no salen”, dice convencido.
La Silla Rota consultó a la Secretaría de Obras y Servicios, dependencia del gobierno de la Ciudad de México encargada de la obra, sobre el avance de la Calzada Elevada, pero la Sobse no respondió. Desde octubre La Silla Rota ha pedido repetidamente detalles al respecto, sin obtener respuesta.
Adornan tramo
Desde el 10 de abril se vio a trabajadores de la Secretaría de Obras y Servicios subir centenas de macetas con flores para colocarlas en el primer frente, que visto desde el dron luce con un camino serpenteante rodeado de naturaleza.
Pero metros adelante, el color ya no predomina. Antes del cruce en Lucas Alamán, solo hay columnas sin trabes que sostener y así continua a la altura de Lorenzo Boturini. La situación cambia un poco antes de la estación San Antonio Abad, que ya está cubierta por trabes en algunos tramos.
En el tercer frente, que abarca la estación San Antonio Abad, ha habido un trabajo de desmantelamiento para sustituir el viejo techo y comenzar la colocación de la calzada por encima. La estación está frente al edificio que el mes pasado tuvo un colapso parcial, debido a los trabajos de demolición que se hacían en una construcción que tuvo daños en los sismos de 1985 y 2017.
En el cuarto frente, que va del final de la estación San Antonio Abad hasta el inicio de Chabacano, hay unas partes donde ya se colocaron las trabes y cuando pasa por ahí el metro se ve tapado de los rayos del sol o de la lluvia. Poco antes de llegar Chabacano otra vez no hay trabes.
El quinto frente es Chabacano. Aún no se desmantela su techo y apenas se están haciendo los agujeros para colocar las columnas, por lo cual se han puesto lonas para evitar que entre el polvo.
La obra debe estar lista para inicios de junio, antes de la justa mundialista, que inicia el 11 de junio en el Estadio Banorte, antes Azteca, para lo cual quedan dos meses.
Por eso es por lo que el tramo entre Tlaxcoaque y Chabacano hay cierres viales diarios de 10:00 pm a 6:00 pm, que se amplían los domingos. Además, los sábados y domingos las estaciones Viaducto, Chabacano están cerradas y en su lugar hay unidades de apoyo de la Red de Transporte de Pasajeros. San Antonio Abad está cerrada todos los días desde marzo.
Las obras van a contrarreloj e incluso hay mantas donde se ofrece contratar para la obra, a interesados en trabajar.
“Había un árbol y ahora hay una columna” en Calzada Elevada
María Aguilar es emprendedora y puso un local de papelería en San Antonio Abad 60 a principios de este año. Todavía hasta febrero sus ventas eran buenas, pero en marzo y las primeras semanas de abril se desplomaron 50%. Lo atribuye a que afuera de su negocio, a menos de un metro, en la banqueta fue colocada una columna como parte de las obras de la Calzada Elevada.
Además de la caída de sus ventas, ella misma sufre las molestias que la obra le causa.
“El ruido es mayor con la obra. Ya de por sí había contaminación y ahora se cuela el humo producido por las máquinas y se encierra mucho. Cuando viene algún cliente empiezan a toser por el polvo”, describe María.
Un poco apenada se refiere al ruido. A veces los decibeles son tan altos que debe gritarle a sus clientes o estos a ella.
“Nos disculpamos de manera recíproca porque el ruido es terrible”, describe la atípica situación.
Sobre la columna que los trabajadores de la empresa Idinsa, contratada por la Sobse, colocó afuera de su negocio, asegura que nadie les avisó que ahí la pondrían, como tampoco nadie les informó que el enorme árbol que estaba afuera lo iban a quitar.
“Preguntamos a dónde se lo llevaron, no nos supieron decir que porque era muy grande. También había un depósito de pilas que lo quitaron porque dijeron que iban a poner una jardinera afuera pero se convirtió en una columna para un puente”.
A ello suma que las dovelas colocadas para marcar el área de trabajo para la Calzada Elevada cada vez están más cerca de su local, por lo cual algunos de sus potenciales clientes se bajan de la banqueta, con lo que se ponen en riesgo y ya dejan de ir a su papelería. Para compensar la baja de sus ventas, ha debido introducir otros productos.
TAMBIÉN LEE "Vivir en San Antonio Abad hoy es como estar en zona minada" vecinos
Aumentan cierres
En octubre comenzó la construcción de la Calzada Elevada en San Antonio Abad. Los cierres de carriles han aumentado. Primero fue uno, pero desde inicios de este año ya son dos.
Además, la colocación de dovelas para cercar las áreas de los trabajos hace que los transeúntes deban bajarse de las banquetas, donde en algunos casos se hicieron excavaciones para extraer agua o revisar el drenaje. En esas zonas se ve a los trabajadores, con cascos y chalecos, realizar labores de mediciones, usar maquinaria para taladrar, cortar, sujetar varillas, limpiar, echar concreto y ordenar el tráfico.
Las banquetas están polvosas, las escaleras peatonales ya no existen, algunos árboles fueron quitados así como unos postes eléctricos. En el suelo y en las zonas cercadas hay carretillas, material de construcción, maquinaria, plantas eléctricas, botellas de refrescos vacías, cubetas aplastadas o aún útiles, mangueras o cables y polvo, mucho polvo entre otras cosas.
TAMBIÉN LEE Inicia construcción de la Calzada Flotante de Tlalpan sobre la Línea 2 del Metro
