El Gobierno de la Ciudad de México puso en operación un programa de vigilancia, limpieza e iluminación en seis bajopuentes de Calzada de Tlalpan, en la alcaldía Cuauhtémoc. Los espacios ahora funcionan en un horario de 4:00 a 24:00 horas y cuentan con presencia de elementos de seguridad para supervisar el tránsito peatonal en puntos considerados de alta afluencia.
La intervención abarca los pasos a desnivel ubicados en Lorenzo Boturini, Alfredo Chavero, Gutiérrez Nájera, Fernando Ramírez, José María Roa Bárcenas y Manuel Caballero. En estos sitios, las autoridades implementan acciones de mantenimiento y control para mantener el flujo constante de personas en una de las vialidades más transitadas de la capital.
En paralelo, el Fondo para el Desarrollo Social (FONDESO) entregó 81 apoyos económicos de 25,000 pesos a comerciantes que operaban en estos espacios. Los recursos forman parte de un esquema de reubicación vinculado con la intervención de los bajopuentes y con los cambios en la configuración de la zona.
Te podría interesar
Intervención en curso y alcance
Las acciones en Tlalpan se integran a una estrategia más amplia de recuperación de espacios públicos. La alcaldía Cuauhtémoc concentra 13 pasos a desnivel en esta vialidad; seis ya operan bajo el nuevo esquema, mientras el resto continúa en proceso de rehabilitación o refuerzo estructural.
El programa busca modificar las condiciones de uso en estos puntos, que durante años funcionaron con dinámicas comerciales y de tránsito variables. La autoridad plantea mantener vigilancia y operación continua como parte de los ajustes en la zona.
Te podría interesar
Obras que reconfiguran la zona
La intervención en bajopuentes se relaciona con proyectos de mayor escala que avanzan sobre Calzada de Tlalpan. Entre ellos destaca la Calzada Flotante, una estructura peatonal elevada de 1.5 kilómetros que conectará Tlaxcoaque con el Metro Chabacano y que cuenta con una inversión inicial de 658 millones de pesos.
Para su construcción, cuadrillas retiraron puentes peatonales en distintos tramos, lo que modificó los recorridos habituales de vecinos de colonias como Obrera y Tránsito. En la práctica, los cruces se trasladaron a pasos a desnivel y accesos al sistema de transporte.
Comercio y cambios en el espacio
En los bajopuentes intervenidos operaban cerca de 300 comerciantes, muchos con actividad de larga duración en la zona. El avance de las obras implicó el retiro de locales en distintos puntos, en particular en el tramo entre San Antonio Abad y Chabacano, donde se realizan trabajos estructurales.
Los apoyos económicos entregados buscan acompañar este proceso de reorganización. Sin embargo, el cambio en el uso del espacio modifica la dinámica comercial en la zona y redefine la presencia de negocios en los pasos a desnivel.
Movilidad y uso del entorno
Los ajustes en infraestructura también impactan la movilidad cotidiana. La eliminación de puentes peatonales y las obras en curso reducen carriles en algunos tramos y obligan a peatones a utilizar rutas subterráneas o estaciones del Metro para cruzar la vialidad.
Con la operación de los seis bajopuentes intervenidos, el gobierno busca establecer condiciones de tránsito continuo en estos puntos. Mientras tanto, los trabajos avanzan en el resto de los pasos a desnivel, en paralelo con las obras mayores que transforman esta arteria de la ciudad.
VGB
