Después de meses de incertidumbre y polémica, el Gobierno de la Ciudad de México informó que la ciclovía de Tlalpan, a la altura del bajo puente de Taxqueña, sí estará confinada con dovelas de 40 centímetros de altura, lo que implicará la reducción de carriles para la circulación vehicular.
Así lo confirmó Javier Hidalgo, uno de los diseñadores del proyecto, durante un recorrido por la ciclovía con La Silla Rota, luego de las críticas de especialistas, activistas y de la comunidad ciclista que se detonaron después de que el secretario de Obras y Servicios, Raúl Basulto, pusiera en duda que ese tramo se fuera a confinar.
Bajopuente de Taxqueña estará confinado
Tras las inquietudes que levantaron las declaraciones del titular de la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse), el Gobierno de la Ciudad de México afirmó que la ciclovía en el bajopuente de Taxqueña contará con confinamiento físico.
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De acuerdo con Javier Hidalgo, titular de Pilares, el tramo será delimitado con dovelas de concreto de al menos 40 centímetros de altura, diseñadas específicamente para ese punto de la Calzada de Tlalpan.
El funcionario señaló que el confinamiento permitirá que la ciclovía mantenga continuidad y genere condiciones de seguridad en uno de los puntos más complejos del trayecto. “Desde el principio sabíamos que el principal problema de toda la Calzada de Tlalpan es ese túnel y ese túnel sí se tiene que confinar porque si no, no funciona la ciclovía”, afirmó.
Hidalgo explicó que la colocación de las dovelas implicará una reducción de carriles para la circulación vehicular, aunque se mantendrán espacios suficientes para permitir el flujo de automóviles, incluso en caso de incidentes. “Se va a quedar un carril y medio para los autos para que, si se descompone un vehículo o hay cualquier cosa, puedan pasar”, dijo.
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Además del confinamiento, el gobierno capitalino informó que el bajopuente será repavimentado y que se atenderán las filtraciones de agua que provocan encharcamientos constantes en la zona.
Durante el recorrido se observaron escurrimientos visibles en muros y techos del paso a desnivel, una problemática que, de acuerdo con Hidalgo, no estaba contemplada originalmente y que ahora deberá resolverse antes de la inauguración.
“Se van a arreglar estas filtraciones, se va a repavimentar y se va a balizar. Es algo que no se tenía planeado porque es una filtración oculta en las paredes”, explicó.
Bus-bici por dos meses
Como medida provisional, un tramo de la ciclovía previo al bajopuente de Taxqueña será habilitado como carril compartido Bus-bici antes de la inauguración formal.
La decisión responde a la presencia de camiones de la Red de Transporte de Pasajeros (RTP) que actualmente se estacionan y hacen base en ese punto de la Calzada de Tlalpan.
Estos autobuses apoyan la operación del Tren Ligero, que se encuentra en proceso de adecuaciones como parte de los trabajos previos al Mundial de Futbol de 2026.
Mientras concluyen estas obras y se libera el espacio ocupado por los camiones, el carril compartido permitirá la circulación de bicicletas sin retrasar la apertura del resto de la ciclovía.
“Lo que vamos a hacer provisionalmente es un carril Bus-bici en este tramo, pero solo va a ser durante dos meses. Después, ciclovía totalmente confinada”, explicó Hidalgo.
“Habrá reductores en cruces peligrosos”
Otro de los ajustes anunciados corresponde a la intervención de cruces considerados de riesgo para los ciclistas.
El funcionario señaló que todos los puntos reportados como inseguros serán atendidos mediante la instalación de reductores de velocidad, con el objetivo de obligar a los automovilistas a disminuir la marcha.
Estas medidas se complementarán con señalización vertical y horizontal para advertir la presencia de ciclistas y ordenar la convivencia entre los distintos modos de transporte.
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“En algunos cruces sí hacen falta reductores de velocidad que obliguen a bajar mucho la marcha de los automóviles. Eso es básico, porque si no, en los cruces puede haber problemas”, afirmó Hidalgo.
En diciembre de 2025, La Silla Rota documentó que al menos ocho cruces presentaban condiciones de riesgo, entre ellos intersecciones con Viaducto Miguel Alemán y Río Churubusco, donde la ausencia de señalización y de dispositivos para moderar la velocidad obligaba a los ciclistas a circular sin condiciones mínimas de seguridad.
Inauguración se retrasa por segunda ocasión
De acuerdo con la licitación de la obra, la ciclovía de Tlalpan debía estar concluida en diciembre de 2025, lo cual no ocurrió.
Posteriormente, el secretario de Obras y Servicios señaló que la apertura se realizaría en enero de 2026, una fecha que tampoco se concretó y sin que el gobierno anunciara oficialmente un nuevo plazo.
Cuestionado sobre ello, Javier Hidalgo planteó que la inauguración podría darse a finales de febrero de 2026, una vez que concluyan los trabajos pendientes en cruces, senderos peatonales, iluminación y el propio bajopuente.
Sin embargo, dijo que “no hay prisa por terminar las obras, ya que la seguridad de los usuarios es la prioridad antes de inaugurarla”, afirmó.
