Un grupo de bomberos ingresó este miércoles al edificio en proceso de colapso en la colonia Bonfil, en el municipio de Naucalpan y con las debidas precauciones sacaron 8 tanques llenos de gas Licuado de Petróleo (LP) los cuales trasladaron para su resguardo en sus instalaciones.
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Esta medida se tomó para evitar que en caso de caer la construcción puedan explotar y causar situaciones adversas mayores entre los vecinos que viven en las inmediaciones.
Después de las 14:00 horas de este miércoles, dos equipos de personal de protección civil y bomberos lograron sacar 8 cilindros metálicos de 20 kilos para gas LP, los cuales ocupaban familias que rentaban en el inmueble en proceso de colapso.
El edificio se escucha crujir y da miedo
El operativo de extracción de los cilindros duró sólo cinco minutos, y una vez que concluyó se escuchó a uno de los bomberos compartir su experiencia “en el interior del edificio se escuchaba crujir y se sentía miedo, pero finalmente ya están afuera”.
En la parte superior del edificio en la colonia Bonfil aún se encuentran dos tanques estacionarios, uno de 500 y otro de 1000 litros, de los cuales los vecinos piden que de ser posible con una manguera especial pueda ser “traspaleado” el gas a alguna pipa.
Sellos de protección civil en accesos de “La Torre de Pisa" de Naucalpan
Los policías municipales solicitaron a los reporteros se abstuvieran de grabar el momento de la extracción de los cilindros, debido a que requerían romper los sellos colocados por protección civil para evitar el ingreso.
“No graben por favor”, clamaban los policías a los reporteros de diversos medios de comunicación que desde hace días esperan el momento del colapso, y quienes se mantienen en guardia en el lugar.
Vecinos piden autorización para sacar sus pertenencias
A unos metros de ahí, la señora Graciela Sánchez de 58 años, quien espera también el colapso del edificio donde vivía para iniciar la querella legal contra el doctor Matus, mira el lugar donde vivió por varios años, desde el 2019, y señala que si a ella le dieran la oportunidad de meterse a su departamento sacaría lo que es más importante para ella.
Indicando que para ella lo más indispensable es su ropa, artículos personales y sus posesiones de los cajones y ropero, “el resto que se quede allí, pero que me dejaran sacar lo más importante para mí que es mi ropa, objetos personales y mis recuerdos”.
Aún esperan solución y donde vivir
Destaca que siguen sin conseguir un lugar donde rentar, “ya hemos ido a ver unos cuartos, pero las rentas acá son caras y no vale la pena, además ni nos han dado el apoyo que desde el viernes nos prometieron para rentar”, dijo.
Explicó que por lo pronto se va a comer y descansar a ratos con unas amigas, quienes le ofrecen alimentos y el sanitario para asearse, “es con mis amigas de quien tengo el apoyo, porque vemos que las comidas que hacen el resto de mis compañeros afectados ya se distribuyen a personas que ni de aquí son, es algo injusto, pero nunca falta”, dijo.
Este miércoles los inquilinos y “los de abajo” tuvieron una reunión con autoridades locales para ver las acciones legales a emprender y el tema de los apoyos, a quienes se les dará y a quienes no.
Topógrafos evalúan derribo controlado
También un grupo de topógrafos de desarrollo urbano, realizaron medidas de la base del inmueble y marcaron niveles, con la finalidad de llevar un control del movimiento de la construcción y en determinado momento valorar su derribo controlado, explicó uno de los empleados.
Las familias cumplieron una semana fuera de sus departamentos, al igual que unas cinco familias de la parte de abajo del edificio, ello ante el inminente colapso, que a pesar de que se siguen ampliando las grietas y separando más, el muro de cimentación ha detenido la expulsión de tierra al exterior, pero se sigue inflando en su base.
