TURISMO EN HIDALGO

Se dice que en este cerro de Tula los toltecas escondieron tesoros antes de irse; esto puedes hacer

La montaña es prácticamente virgen de la civilización moderna, por lo que se estará en contacto con una frondosa naturaleza y muchas actividades

El Cerro del Tesoro se convirtió en una leyenda bastante popular
Tula de Allende.El Cerro del Tesoro se convirtió en una leyenda bastante popularCréditos: Especial
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TULA DE ALLENDE.- Es el primer fin de semana del año 2026 y para no desperdiciarlo en casa se debe acudir solamente a los mejores lugares turísticos que ofrece el estado de Hidalgo, ante lo cual en Tula de Allende se encuentra un cerro donde se dice los toltecas escondieron tesoros antes de abandonar sus tierras.

Se trata de la zona arqueológica que queda bastante cerca de la cabecera municipal y apenas se llegue se verá la imponencia que era clásica cuando la civilización prehispánica se encontraba en apogeo, ante lo cual dejaron una gran herencia que todavía persiste y que es digna de admirar en una escapada fugaz.

En ese sentido, de acuerdo con historiadores expertos, el encargado de fundar una increíble civilización fue Quetzalcóatl, quien en el siglo X de nuestra unió a diversos grupos de aguerridos cazadores-recolectores con pacíficos agricultores, dando así paso a una etapa de prosperidad como nunca antes se vio.

La ciudad tolteca de Tula estaba ubicada al norte de la cuenca de México, dentro de la frontera que actualmente pertenece al estado de Hidalgo, ante lo cual era durante el reinado de Quetzalcóatl era muy famosa por sus imponentes palacios que estaban cubiertos de jade y elegantes ornamentos de plumas.

Antes de ser vestigios, Tula era muy visitado y próspero

Además de la opulencia en sus edificios, la ciudad de Tula contaba con fértiles tierras que brindaban abundantes cosechas e incluso era muy visitada por numerosas caravanas de comerciantes que transportaban valiosos materiales como cacao, metales, pieles de jaguar, jades y cerámicas de Chiapas y Guatemala.

Sin embargo, la prosperidad acabó y los toltecas abandonaron esas tierras, ante lo cual hay una leyenda que envuelve a uno de los cerros donde estaban asentados, ya que por motivos desconocidos se dice que habrían decidido enterrar sus mejores riquezas, quizá como esperanza de hacer un futuro regreso.

Pero no ocurrió y sus caudales quedaron heridos entre la abundante tierra de la montaña, que con el paso del tiempo fue ganándose el nombre de Cerro del Tesoro que se hizo muy popular, ante lo cual fue más de un ciudadano del nuevo municipio de Tula de Allende que se animó a realizar excavaciones en la zona.

Fue hasta el año de 1940, luego de escuchar relatos sobre el tesoro, que el arqueólogo Jorge R Acosta excavó el Cerro del Tesoro y fue así que descubrió los restos arquitectónicos de la antigua capital tolteca, siendo lo principal una gran plaza cuadrangular con un altar y cuatro escalinatas para ceremonias.

En una esquina se encontró el basamento piramidal más significativo que contenía en su interior extraordinarias columnas con formas de guerreros que posteriormente se conocen como “atlantes”; ante lo cual los arqueólogos los rescataron y ubicaron arriba de la pirámide, dando así paso a la zona que puedes visitar.

En ese sentido, se recomienda llevar ropa cómoda para caminatas y hasta subir escalinatas antiguas, aunque en esta temporada del año de preferencia que no sea tan abrigadora, ya que suele haber mucho calor en la zona arqueológica de Tula de Allende, ante lo cual es posible ingresar alimentos, pero sin tirar basuras.

Esto puedes hacer en la zona arqueológica

Aunque el Cerro del Tesoro en Tula de Allende no alberga ninguna riqueza material, sí lo hizo con la patrimonial, pues albergó una de las mejores zonas arqueológicas que alberga el estado de Hidalgo y que se encuentra abierta a todo el público en general para visual en un fin de semana como este primero de 2026.

Lo primero a realizar es contemplar los enormes atlantes y está permitido tomar fotografías, ante lo cual se deberá echar mano de la creatividad para capturar las mejores escenas; luego, se puede caminar a lo largo de la plancha que al estar elevada permite tener vistas al horizonte que tenían los antiguos atlantes.

Durante la estancia, se debe recorrer todo el sitio y una de las paradas obligatorias debe ser la pirámide B, donde queda el Coatepantli que es un muro decorado con relieves de serpientes entrelazadas; otra sería en el Palacio Quemado que es un complejo arquitectónico donde hubo incendios como centro administrativo.

Finalmente, en la zona arqueológica de Tula de Allende se encuentran dos canchas donde se disputaban juegos de pelota mesoamericanos a modo de rituales, además de las amplias salas, patios y una serie de columnas que sostenían techos de materiales perecederos, todo por 95 pesos que es muy barato.

cem