OPINIÓN

Junio, mes del orgullo y el derecho a ser quienes somos

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) acaba de reconocer que las personas en Aguascalientes tienen derecho a que su acta de nacimiento refleje su identidad de género real sin complicaciones ni exigir pruebas médicas ni psicológicas | VIOLETA SOSA ZAMORA

Mes del Orgullo.Créditos: Cuartoscuro
Escrito en HIDALGO el

Junio es el mes del orgullo, porque celebramos la diversidad de género e identidades sexuales que forman parte de nuestras comunidades, es el mes en que recordamos que las personas LGBTIQ+ son parte de la sociedad y que por ello merecen respeto a sus derechos. Es el mes perfecto para hablar de una sentencia que reconoce uno de esos derechos fundamentales: el derecho a la identidad.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) acaba de reconocer que las personas en Aguascalientes tienen derecho a que su acta de nacimiento refleje su identidad de género real. Esto significa que una persona trans, no binaria, o de cualquier identidad de género puede llegar al Registro Civil, solicitar que sus documentos se adecuen a quién es realmente, y que el Estado respete esa solicitud, sin complicaciones, preguntas invasivas ni exigir pruebas médicas ni psicológicas.

¿Por qué importa? Porque vivir con documentos que no te representan no es un lujo o un capricho. Es un problema real: imagina ir a una entrevista de trabajo y presentar una identificación que dice algo diferente a quién eres, imagina intentar abrir una cuenta bancaria y que los datos no coincidan, imagina vivir años con tu familia, amigos, trabajo, sabiendo quién eres realmente, pero que tus papeles digan otra cosa. Si no se respetan tus decisiones eso es discriminación que genera estrés y vivir en invisibilidad.

La sentencia de la SCJN reconoce que el anterior procedimiento para cambio de identidad de género viola los derechos humanos, por lo que le ordena a Aguascalientes crear un procedimiento nuevo basado en lo que dice la Corte Interamericana de Derechos Humanos: que las personas tienen derecho a que su identidad de género sea reconocida sin certificados de médicos o psicólogos para probar quiénes son porque su palabra es suficiente. Será de índole administrativa por lo que no se deberá acudir a juicio, contratar abogado o presentar pruebas complicadas y los nuevos documentos que se expidan no deberán contener anotaciones marginales que revelen algún dato anterior de identificación.

Esto es importante para toda la sociedad ya que las personas que buscan cambiar la identidad de género no piden privilegios, solamente respeto y en este mes del orgullo, mientras celebramos la diversidad, reconozcamos también que hay trabajo real por hacer. Hay personas cuyos documentos no las representan y que esperan poder acceder a sus derechos sin señalamientos ni discriminación, con respecto a su dignidad.

Celebremos que la justicia avanza porque la SCJN reconoció lo que siempre debería haber sido obvio: que las personas tienen derecho a ser quiénes son, que su identidad merece respeto y los documentos deben reflejar la realidad, no negarla. Pero el camino continúa, hay otros estados que necesitan reformas similares y muchas barreras que eliminar, sigamos pugnando por sentencias como esta, porque cada procedimiento que se simplifica, cada norma discriminatoria que cae, es un paso hacia una sociedad más justa.

Porque todos merecemos vivir con documentos que nos representen. Todos merecemos que el Estado reconozca quiénes somos. Todos merecemos dignidad.

Violeta Sosa Zamora, columnista de LSR Hidalgo.