Pachuca.- Tras 16 años de atención, una cirugía y más de 40 consultas en el Hospital del Niño DIF, en la capital hidalguense, Valeria, su esposo y su hija Cristina recibieron una sorpresa a finales de 2025, cuando la niña fue dada de alta.
En entrevista con LSR Hidalgo, Valeria -el nombre fue cambiado por solicitud de la entrevistada- contó que hace 16 años su hija nació en el Hospital General de Actopan, pero tuvo que separarse de ella en cuanto dio a luz debido a que la bebé nació con un mal congénito conocido como Atresia Intestinal, el cual es un bloqueo completo de una parte del intestino que impide el paso de las heces.
Valeria y su esposo supieron de la llegada de su hija en 2009, cuando ella tenía poco de haber acabado la carrera en Pedagogía. Las familias de ambos se emocionaron por la llegada de la bebé y el 30 de diciembre de ese año, en las fiestas decembrinas, llegó el día esperado, Cristina nació.
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Era un momento de felicidad hasta que los doctores se percataron de que la recién nacida tenía un problema físico, “su intestino no funcionaba bien y tuvieron que operarla al mes de nacida para evacuar bien”.
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“Mi hija tuvo que estar internada desde el momento en que nació hasta que la operaron en el Hospital del Niño DIF, en Pachuca… cuando me explicaron que se la llevaban, sentí que el corazón se me partió, sientes que esa ilusión que tenías por el momento se termina, pero también sabes que la vida de tu hija no está en tus manos”, confesó Valeria.
Agregó que no sabía si su hija iba a sobrevivir, si iba a tener los cuidados de una recién nacida, pero tuvo confianza en Dios y su esposo.
La maestra y su esposo estuvieron día y noche afuera del Hospital del Niño DIF por un mes, en espera de Cristina. La entrevistada recordó que no hubo reposo y mimos para ella, ya que tuvo que trasladarse a Pachuca para estar al pendiente de su bebé.
Una sorpresa navideña
Hoy en día, Cristina tiene 16 años de edad, sobrevivió al defecto de nacimiento y a la cirugía, pero el camino no fue sencillo para la familia, pues las consultas después de la operación fueron cada ocho días hasta el primer mes. Después fueron cada mes por los dos siguientes años.
Y de los 2 a 5 años, las consultas eran cada medio año y, debido a la mejoría, desde los seis años, Cristina visitaba el Hospital del Niño DIF en Pachuca cada año desde Michoacán, donde sus papás decidieron mudarse para buscar mejores oportunidades laborales.
Este año, la adolescente y sus papás acudieron a su consulta anual el 23 de diciembre, cuando recibieron una sorpresa, después de una cirugía y 44 visitas de revisión, Cristina fue dada de alta. Además, les dieron a conocer que el tratamiento fue exitoso y no requería de otra intervención quirúrgica como habían planeado al inicio.
“Los planes de Dios siempre son perfectos. ‘Todo ha evolucionado bien y no ha presentado ningún otro problema’, nos dijo el doctor y decidió ya darla de alta. Mi hija ya lleva una vida normal, puede ir al baño, puede comer, puede digerir, puede tener un funcionamiento normal”, exclamó con la voz entrecortada.
Asimismo, llamó a tener esperanza a las familias y padres de familia que tienen niños o niñas enfermos, “quiero decirles que a veces la solución no llega de un día para otro, pero que todo llegue en el momento perfecto. Mi hija fue atendida con mucho amor, con mucho respeto, con la más alta tecnología, con confianza, con esa especialidad de los doctores y quisiera decirles que no se rindan”.
Asimismo, Valeria agradeció las palabras de aliento, las sonrisas y abrazos del personal médico, de seguridad y de limpieza, “siempre estuvieron ahí ayudándonos”.
El nuevo propósito para la familia de Cristina es cuidar su salud y valorar el tener el organismo sano, “es importante también darnos un tiempo para nosotros, acudir al doctor, hacernos un chequeo médico”, dijo, puesto que existen enfermedades que se pueden prevenir.
El año nuevo del 2010
Valeria y su esposo pasaron el 31 de diciembre de 2009 en el Hospital del Niño DIF, ya que Cristina estaba hospitalizada; esto para la mamá fue extraño, pues por un lado añoraba el festejo familiar, pero estaba agradecida con las personas que pasaron el año nuevo en vela con ella, con los pachuqueños que llevaron comida, ponche y atole caliente para los familiares de los niños internados.
“Es cuando más queremos estar cerca de nuestros seres queridos, pero hay ocasiones en que la vida no te lo permite y te permite crear una nueva familia, unos nuevos lazos con personas que están pasando por un dolor similar al tuyo o incluso más grande”, externó.
La entrevistada también rememoró que una compañera, otra madre de familia, perdió a su bebé en esos días, lo que hizo más unido al grupo de padres que esperaban noticias de sus hijos.
Valeria agradeció “por esta oportunidad de vida y por haberle otorgado a mi hija la vida después de esa operación y saber que aquí estoy y saber que aquí está y poderla ver crecer, verla bien, esa es la alegría más grande, el regalo más hermoso que Dios nos ha dado”.
2025: 40 casos de males congénitos en Hidalgo
En el último año, personal médico de Hidalgo documentó un total de 40 casos de los males congénitos monitoreados por la Dirección General de Epidemiología (DGE) de la Secretaría de Salud federal (Ssa). Cabe mencionar que la atresia Intestinal no está en los registros públicos.
Del total de bebés con alguna malformación en el estado: dos fueron casos de anencefalia, uno de encefalocele, seis de microcefalia, ocho casos de espina bífida, y 23 casos de labio y paladar hendido.
sjl
