León.- En la comunidad de Loza de los Padres la Navidad no se celebra en una sola noche: se vive durante tres días completos, del 24 al 26 de diciembre, como parte de la fiesta patronal en honor al Niño Dios, una tradición con más de medio siglo de historia que convoca a miles de visitantes.
Cada año, las festividades decembrinas adquieren un significado especial en esta colonia rural, donde la fe, la convivencia comunitaria y el reencuentro familiar marcan el ritmo de las celebraciones. En estas fechas también regresan migrantes vecinos de la zona para pasar la Navidad con sus familias, lo que incrementa la afluencia la emotividad de la festividad.
La celebración central se realiza en el Templo de la Exhacienda de la Loza de los Padres, especialmente el 25 de diciembre, día en que acuden personas de distintas partes del municipio y del estado para agradecer milagros, pedir favores o simplemente expresar su devoción al también llamado “Niño Dios de la confianza”.
Te podría interesar
El programa arranca el 24 de diciembre con una procesión en carro alegórico que recorre todas las calles de la comunidad. La imagen del Niño Dios es acompañada por danzantes, bandas de viento y vecinos, mientras comienzan a instalarse los puestos de comida, antojitos, pan, juegos y vendimia.
“Hay danza, torito, música y viene mucha gente de muchas partes. El 24 es la procesión y cuando termina empieza la fiesta; esa es la tradición”, relató Alberta Rocha Andrade, habitante de la comunidad.
Durante los tres días, la calle principal se llena de comerciantes y visitantes; por las noches se queman castillos pirotécnicos y se realizan presentaciones musicales gratuitas de bandas locales y regionales. Entre las agrupaciones participantes se encuentran Banda Hermanos López, El Bronco y su Banda, Banda Tronadora y Banda Elegida.
La tradición, cuentan los habitantes, comenzó hace 58 años, cuando una monja donó la imagen del Niño Dios a la comunidad. Con el paso del tiempo, la festividad creció y pasó de celebrarse un solo día a extenderse a tres, consolidándose como una de las fiestas patronales más importantes de León, capaz de reunir a decenas de miles de fieles.
Así, en Loza de los Padres, la Navidad no se limita a una fecha: dura tres días y se celebra con fe, música y en comunidad.
