CHIAPAS

Policías confunden a padre como “pollero” y a su hijo autista como migrante

Madre del joven afectado, quien padece autismo, acudió a la CNDH y a la Fiscalía General del Estado para denunciar el hecho

A ambos los detuvieron en un retén de la carretera, que va Tuxtla Gutiérrez, con rumbo al municipio de San Fernando
A ambos los detuvieron en un retén de la carretera, que va Tuxtla Gutiérrez, con rumbo al municipio de San FernandoCréditos: CHRISTIAN GONZÁLEZ
Escrito en ESTADOS el

TUXTLA GUTIÉRREZ. - En un acto considerado violatorio de derechos humanos, elementos policiacos de Chiapas detuvieron este lunes por la tarde un vehículo en un retén de la carretera, que va de la capital de Chiapas, con rumbo al municipio de San Fernando, pues “confundieron” a un padre y a su hijo menor de edad, como traficante de personas y migrante, respectivamente.

Este martes, Yaneth Gil Ardón, esposa y madre de los afectados de nombres Emilio Romero Barragán y Sergio “R”, acudió a la Comisión Estatal de Derechos Humanos para interponer la queja CEDH/0245/2023. La madre dijo que el menor sufre del espectro autista.

La denunciante, de origen salvadoreña pero que, desde hace 19 años, es residente permanente en México, advierte que su hijo tiene su acta de nacimiento que constata que es chiapaneco, además de contar con su “carnet” de la escuela donde estudia.

Yaneth Gil Ardón presentó a la Comisión Estatal de Derechos Humanos una queja ante este hecho. Fotografía de Christian González 

Uniformados incurrieron en un delito

De acuerdo con el protocolo, los únicos que pueden hacer ese tipo de revisiones son los elementos del Instituto Nacional de Migración (INM) y de la Guardia Nacional, “pero acá lo peor es que se llevaron a mi hijo sólo, lo cuestionaron aparte, cuando tiene capacidades diferentes”.

La situación se puso más tensa cuando los uniformados cuestionaron a su esposo si se desempeñaba como “pollero” o “coyote”, además de que también le retuvieron su vehículo.

“Mi cónyuge les mostró los documentos del coche, todo lo necesario, pero los policías insistían mucho en que no era mexicanos; pero, aunque fuera migrante, no es competencia de ellos detener migrantes”, evidencia.

Con base en su experiencia como directora de la Casa de la Mujer Migrante y de la asociación “Una Ayuda para ti, Mujer migrante”, es común que al menos en Chiapas se cometan este tipo de abusos de forma constante.

Inclusive, refiere que no es la primera vez que “confunden” a su hijo con un migrante, “por sus rasgos, pues a veces dicen que, si es de Brasil, o de Honduras o de otro país, pero él es tuxtleco”.

Lo que más le duele, acepta, es que a Sergio le generaron un daño psicológico por esta detención, insiste que, por su condición autista, su salud mental empeora.

Si su esposo e hijo fueron liberados, afirma, es porque los policías corroboraron que ella es una activista que apoya a las personas en movilidad en su paso por la geografía chiapaneca.

“Pero voy a proceder de forma legal, porque esto es un abuso, y más porque Sergio es menor de edad”.

Sergio “R”

Errores” son comunes

El pasado 8 de enero, Margarito Ramos Lucas, originario de la comunidad Cuauhtémoc, municipio de La Trinitaria, en la región fronteriza de Chiapas, fue detenido por agentes del INM luego de “confundirlo” como migrante de Guatemala.

Según la versión de los familiares, el joven detenido padece de sus facultades mentales, y el día que lo arrestaron no llevaba su credencial de elector ni otra identificación oficial. Por fortuna, dicen, fue liberado cinco días después.

Margarito se dirigía a la cabecera de su municipio porque le otorgarían un apoyo económico, asimismo compraría algo de ropa y calzado, y se regresaría a Cuauhtémoc, pero nunca imaginó que lo harían pasar un mal momento, pues lo llevaron a la estación migratoria de Comitán de Domínguez.

La detención se efectuó cuando el transporte en el que viajaba pasó por el Centro de Atención Integral de Tránsito Fronterizo (CAITF), situado en el kilómetro 185 de la carretera federal 185.

Según los familiares, vivieron un calvario por casi cinco días porque, al no saber nada de él, se movilizaron en diferentes puntos, como la Fiscalía de la región y hasta en el Servicio Médico Forense (Semefo), hasta que les avisaron dónde estaba.

En esa ocasión, Eugenio Ramos, tío de Margarito, confirmó el problema mental de su sobrino, pero afirmó que éste se identificó con los agentes migratorios, a quienes además les dio nombres de otros familiares y les aseguró de donde era originario.