MADRES BUSCADORAS DE SONORA

“Si mi hija no activa las redes, ahí nos hubiéramos muerto”: Ceci Flores, madre buscadora

La fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora fue reportada como desaparecida el lunes en Sinaloa; policías caminan 7 horas para pedir auxilio y la rescata un helicóptero

Escrito en ESTADOS el

HERMOSILLO.- Ceci Patricia Flores, líder del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, vivió horas de angustia. Varada en medio de la nada, a las afueras del municipio de Ahome, en Sinaloa, escuchó en la oscuridad desde ráfagas de armas de fuego hasta aullidos de coyotes. Los ruidos cada vez se escuchaban más cerca de ella y de quienes la acompañaban. En entrevista con La Silla Rota, la mujer que movilizó a todo el país el pasado lunes debido a que fue reportada como desaparecida, cuenta qué fue lo que sucedió antes de ser auxiliada y rescatada por un helicóptero.

Ceci lleva ocho años buscando a sus hijos Marco y Alejandro, quienes forman parte del universo de 105 mil desaparecidos y desaparecidas que hay en México, según el Informe Mundial 2023 de Human Rights Watch.  El pasado 16 de abril, la fundadora y líder del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, inició una búsqueda más para encontrar a sus hijos Marco y Alejandro, quienes desaparecieron en 2015 y 2019, respectivamente. 

El motivo por el que se encontraba en ese remoto lugar es porque había recibido un reporte anónimo en el que le avisaban que ahí se encontraban osamentas, aparentemente desde hace varios años. La zona era por la que hace 8 años desapareció su hijo Alejandro Guadalupe.

“A mí me dijeron que eran osamentas de muchos años, me mandaron fotos, yo escudriñé las fotos. Son osamentas de muchos años y mi hijo tiene ocho años desaparecido en Sinaloa, una de esas osamentas puede ser mi hijo, ya que están en un lugar donde mi hijo desapareció, entonces son varias osamentas, mi hijo desapareció con otras personas, entonces me pongo a pensar, ¿qué tal si es mi hijo?”, narra.

Ceci Flores no lo pensó más y se adentró al monte cerca del municipio de Ahome, ubicado a cerca de 25 kilómetros de Los Mochis. Iba acompañada de 10 de sus familiares y de 4 elementos de la policía, quienes se encargan de su seguridad al estar bajo el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de la Secretaría de Gobernación, por las constantes amenazas que ha recibido en los últimos años.

Sin embargo, su familia se quedó en una zona para ir a comer, pero ella decidió continuar con la búsqueda junto con los cuatro policías. Fue unos kilómetros más adelante cuando el automóvil se quedó atascado en la arena del lugar, ya que, al estar cerca del mar, la tierra se va mezclando con la arena.  Al llegar a la localidad de “El Aparecido”, con dirección al municipio de Lázaro Cárdenas, el vehículo en el que viajaban presentó una falla mecánica y la señal de telefonía móvil se perdió por completo. 

“La camioneta se quedó atascada en un lugar donde no había nada de señal, no llevábamos bebidas hidratantes ni alimentos”, cuenta.

En ese lugar, en medio de la nada, no podían comunicarse con nadie. Ninguna persona sabía exactamente dónde estaban, ni había quién pudiera ayudarles.

Foto Cuartoscuro

Las horas pasaron y cayó la noche. Sin agua ni comida, tuvieron que resguardase en el auto. Cerca de ahí, atrás de uno de los cerros, escucharon detonaciones de arma de fuego, también escuchaban aullar a coyotes que merodean la zona.

“Lo que pasaba por mi mente en ese lugar… una balacera tremenda como a las 10 de la noche, se oyeron ráfagas muy fuertes, las manadas de los lobos rodeándonos, cosas muy tremendas y muy fuertes que yo no nunca había pasado”, recordó.

“19 horas pasamos incomunicados. Yo sentí que mi vida podía terminar, tenía 24 horas sin alimento, no había probado ni siquiera agua. Sentía que no me podía levantar, estaba muy mareada, sentía en mi pecho una presión muy fuerte por la angustia y el dolor, sólo pensaba en mi mamá y en mis hijos”. 

La líder de Madres Buscadoras de Sonora explica que, al pasar las horas y no estar de regreso, su familia comenzó a preocuparse. Ya por la mañana, su hija decidió alertar en redes sociales sobre su desaparición y ahí comenzó la movilización, hasta que llegó a las autoridades y a oídos del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Al mismo tiempo que esto sucedía, dos de los cuatro policías que la acompañaban se dispusieron a caminar por siete horas para llegar a un lugar donde hubiera señal para pedir auxilio. Se pudieron contactar con la familia para avisar que Ceci  Flores estaba bien.

La madre de dos hijos desaparecidos logró ser rescatada con la ayuda de un helicóptero que proporcionó el gobierno de Sinaloa y se pudo reencontrar son su familia.

A las 8:00 horas del lunes 17 de abril el colectivo de Madres Buscadoras de Sonora reportó su desaparición. Una hora más tarde, el presidente Andrés Manuel López Obrador informó en conferencia matutina que Ceci Flores ya había sido localizada, sin embargo, a esa hora, ni sus compañeras del colectivo, ni sus familiares, habían podido comunicarse con ella. 

Si no es que mi hija activa las redes y se hace todo esto y llega a ‘la mañanera’, ahí nos hubiéramos muerto. Era un lugar tan alejado de la civilización que ni el mejor buscador nos hubiera encontrado que, si no hubiera sido por el helicóptero, nadie nos hubiera encontrado”.

 

Foto Madres Buscadoras de Sonora

ASÍ DEBERÍAN BUSCAR A CADA DESAPARECIDO

La activista agradeció el apoyo que le brindaron las autoridades para su rescate, sin embargo, cuestiona el por qué cada persona desaparecida no recibe un trato similar, ya que, de ser así, los números de desaparecidos serían muy pocos.

“Me desaparecí yo por 19 horas, en cuanto llegó a oídos del presidente inmediatamente se activaron los protocolos, y el helicóptero salió en mi búsqueda, pero ¿por qué cuando desaparece otra persona no hacen lo mismo? Si ellos (autoridades) activaran los protocolos y la búsqueda fuera inmediata de todas las personas que desaparecen, no hubiera tantos desaparecidos”, asegura.

La líder del colectivo Madres Buscadoras de Sonora lamenta que siguen sin tener apoyo económico para las búsquedas. Incluso, denuncia, hay ocasiones en las que deciden comprar alimentos o gasolina para salir al monte en automóviles en busca de sus hijos.

En especial, Ceci Patricia Flores mencionó los recursos que se brindan para mantener a la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas en Sonora, la cual se encuentra sin titular desde septiembre de 2022.

Para la madre de Alejandro Guadalupe y de Marco Antonio, el dinero que se destina al mantenimiento de oficinas y de funcionarios de dicha comisión se debería dar directamente a las familias de quienes salen a buscar diariamente a sus desaparecidos.

“Se gasta más en mantener gente que ni trabaja, están pagando sueldos que no se ganan. ¿Para qué se gasta tanto en la comisión si las familias somos los que buscamos? Las familias somos las que escarbamos y los de la comisión se la llevan en el teléfono: Los trabajadores de la comisión en el teléfono y la víctima con la pala, cuando debería ser al revés”, lamentó.

SEGUIRÁ FIRME; VOLVERÁ AL LUGAR

La fundadora de las Madres Buscadoras de Sonora considera como una señal el quedarse varados en esa zona, ya que significaría que sí podría estar su hijo entre las osamentas de las que le reportaron de manera anónima.

En esta ocasión no lograron llegar a donde se encontraban los restos humanos, pero ya pidió el apoyo al gobierno de Sinaloa para que puedan realizar una búsqueda con más personas y más vehículos.

“El hecho de quedarme tirada en ese lugar me puede dar a entender que sí es mi hijo, es una señal. No dimos con las osamentas porque no pudimos llegar al lugar por el inconveniente, teníamos que rodear media hora más de donde nos quedamos embancados, pero claro que sí vamos a volver, ya pedí el apoyo de autoridades de Sinaloa, unas cuatro unidades para no ir solos”.

Respecto a la búsqueda de su hijo Marco Antonio, quien desapareció en 2019 en la zona de Bahía de Kino, en Sonora, Ceci Flores asegura que no se dejará amedrentar, a pesar de las amenazas que ha recibido en los últimos años para que deje de salir con su pico y pala.

Foto Madres Buscadoras de Sonora

La última llamada amenazadora que recibió fue hace dos meses, en la que le advirtieron de no ir a Bahía de Kino. Ella les respondió que iba a seguir buscando a su hijo, hasta encontrarlo.

“Yo le dije que tenía que seguir viniendo a buscar a mi hijo, porque lamentablemente las autoridades no me daban ninguna garantía de que mi hijo volviera pronto, y que, si ellos no querían que yo viniera, que me dijeran dónde estaba mi hijo, tan fácil. Si yo encuentro a mi hijo no hay necesidad de llevármela en Bahía de Kino”, agregó.

La activista aceptó que ella se ha salido en diferentes ocasiones del refugio brindado por la Segob para su resguardo, pero aseguró que no tiene más opción, ya que, si ella no busca a sus hijos, nadie más lo hará.

“Ellos tienen problemas conmigo porque constantemente estoy saliendo del refugio sin su consentimiento, como dice el presidente, porque yo quiero, dicen ellos. Pero no es porque yo quiera, es porque yo tengo necesidad de salir a buscar a mis hijos, ya que las autoridades no lo hacen. No es porque yo quiera, ¿quién quiere estar sufriendo las inclemencias del tiempo ahorita en el monte?”.

Por ello, a pesar de los riesgos, Ceci Flores tampoco dejará abandonadas a las otras madres del colectivo, ni a los hijos de desaparecidos, a quienes el próximo 28 de abril les organizarán una fiesta por el Día del Niño.

Foto Madres Buscadoras de Sonora

Son pequeños que han quedado huérfanos, ya sea de padre, madre o ambos, como la hija de Arantza Ramos, quien buscaba a su esposo desaparecido cuando fue asesinada a balazos en 2020. Los criminales sí cumplieron las amenazas contra esta madre desprotegida.

¿QUIÉN ES?

La activista Ceci Patricia Flores personifica el drama de las 109,000 personas desaparecidas en México. Esta madre soltera, coordinadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, ha recorrido durante 8 años Sonora y Sinaloa, dominados por violentos cárteles de narcotraficantes, en busca de dos de sus hijos: Alejandro (21 años), desaparecido a finales de 2015, y, Marco Antonio (32 años), secuestrado por un cártel en la Bahía de Kino, Sonora, hace 3 años, junto a su hermano Jesús Adrián, de tan sólo 15 años. Afortunadamente, el menor consiguió ser liberado.

Su lucha representa la de miles de familias mexicanas que no dejan de buscar a sus seres queridos. De hecho, en su camino, la organización que dirige Ceci Flores ha localizado a 139 personas y ha hallado más de 400 cuerpos en fosas clandestinas.

En noviembre de 2022, Ceci Flores interpuso una denuncia ante la Fiscalía General de la República por las constantes amenazas de muerte que recibió en los últimos meses.

“No quiero morir sin encontrar a mis hijos, le han puesto precio a mi cabeza, ofrecen 50 mil pesos por matarme. Tengo un botón de pánico que no nos protege, necesito seguridad permanente”, declaró.

La madre buscadora detalló que la información sobre el precio por su cabeza se la hicieron llegar desde el penal de Hermosillo, Sonora, entidad que tuvo que abandonar por el miedo a ser asesinada, como fueron los casos de las activistas Marisela Escobedo, Carmela Vázquez y Esmeralda Gallardo.

Foto Cuartoscuro

“No son una, son varias desde hace dos años. Salí del estado de Sonora por estas amenazas”, dijo.

CON INFORMACIÓN DE TANIA AGUILAR