A unos meses de las elecciones de la FIFA, Gianni Infantino, quien fue elegido como presidente de la FIFA en 2016, enfrenta problemas en su camino rumbo a la reelección. Diversas federaciones de la UEFA han comenzado a organizarse para impedir que el dirigente suizo continúe al frente del organismo hasta 2031.
Infantino llegó a la presidencia de la FIFA tras la crisis provocada por el escándalo del llamado "FIFA Gate", prometiendo una nueva etapa de transparencia y modernización para el organismo. Durante su gestión impulsó cambios históricos, como la expansión de la Copa del Mundo a 48 selecciones y la creación del nuevo Mundial de Clubes.
Sin embargo, su plan de mantenerse como presidente de la FIFA por un nuevo periodo encendió las alarmas en las federaciones de Europa, donde desde hace meses existe un malestar por algunas de sus decisiones y polémicas antes y durante el Mundial 2026.
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El caso Balogun
La crisis se agravó cuando trascendió que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se comunicó personalmente con Infantino para solicitar la revisión de la tarjeta roja mostrada al delantero estadounidense Folarin Balogun.
Posteriormente, la sanción fue revocada, permitiendo que el atacante disputara el partido de octavos de final frente a Bélgica. Para diferentes dirigentes europeos, esto representó una intervención política nunca antes vista, y puso en duda la independencia de la FIFA en las decisiones disciplinarias.
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Dentro de la UEFA, este caso fue interpretado como el momento en que se cruzó la línea de la neutralidad del máximo organismo del futbol.
Europa le da la espalda a Infantino
A partir de ese episodio, varias federaciones europeas comenzaron conversaciones para presentar un candidato que pueda competir con Infantino en las elecciones de marzo de 2027.
Alemania y España encabezan el grupo de asociaciones que buscan una alternativa al actual presidente, mientras que Bélgica, directamente involucrada por el caso Balogun, presentó una denuncia formal ante la UEFA.
A ellas también se han sumado Noruega y Suecia, federaciones que desde hace años cuestionan la falta de transparencia dentro de la FIFA, además de Bosnia y Herzegovina, que participa en las negociaciones para impulsar un bloque opositor.
La presión incluso trascendió el ámbito deportivo. Un grupo de 72 integrantes del Parlamento Europeo solicitó una investigación sobre los vínculos de Infantino con figuras políticas externas, por lo que el conflicto ya se elevó a una situación diplomática.
Los posibles rivales de Infantino
Aunque el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, descartó competir por la presidencia de la FIFA, dentro del futbol europeo ya comenzaron a surgir nombres.
El perfil que ha ganado mayor fuerza es el de Dariusz Mioduski, propietario del Legia de Varsovia y una de las figuras con mayor influencia dentro de la Asociación Europea de Clubes (ECA), quien aparece como el principal candidato de la UEFA.
Otro nombre que ha surgido es el de Nasser Al-Khelaifi, presidente del París Saint-Germain, respaldado por diversas federaciones europeas, aunque hasta ahora no ha manifestado públicamente su intención de buscar el cargo.
Las polémicas al rededor de Infantino
El caso Balogun fue solo el detonante del malestar de la UEFA. La organización ha cuestionado el manejo del Mundial de Qatar 2022, torneo que estuvo rodeado de críticas internacionales por las condiciones laborales de los trabajadores migrantes y las denuncias relacionadas con derechos humanos.
También ha sido objeto de críticas la cercanía de Infantino con figuras políticas, particularmente con Donald Trump, situación que derivó en señalamientos sobre la pérdida de neutralidad institucional e incluso en denuncias ante el Comité Olímpico Internacional.
Uno de los episodios más discutidos fue la entrega del premio "FIFA Peace Prize" al presidente estadounidense.
Otro cuestionamiento ha sido el aumento de equipos para el Mundial de 2030, pasar de 48 a 64 selecciones, y la posibilidad de disputar el Mundial de Clubes cada dos años. Todo esto han generado rechazo entre equipos, jugadores y federaciones europeas, que consideran que el calendario ya se encuentra saturado.
¿Cuándo comienza el camino a las elecciones de la FIFA?
Las candidaturas oficiales deberán registrarse antes del 18 de noviembre de 2026, fecha límite para quienes quieren competir por la presidencia de la FIFA.
Si la UEFA consigue unificar a sus principales federaciones detrás de un solo candidato, Infantino enfrentará por primera vez una elección con una oposición fuerte y necesitará obtener la mayoría de los votos válidos para mantenerse al frente del organismo.
Sin embargo, el dirigente suizo conserva importantes apoyos como las confederaciones de la Conmebol, la Confederación Africana y la Confederación Asiática, principalmente por los beneficios que han obtenido con la expansión de los torneos internacionales y una mayor representación dentro de la FIFA.
