Sheinbaum: un día para el insomnio
En el muy breve lapso de 24 horas, el gobierno Sheinbaum ejercitó sus márgenes de operación frente a Donald Trump con el mismo tiento de quien dormir junto a un elefante, como ha sido toda nuestra historia común. Este martes, en un solo día, la presidenta aceptó alimentar al ogro estadounidense con la entrega expedita (con un vago marco legal de fondo) de otros presuntos 37 criminales, lo que hasta ahora lleva la cifra a 92. Con ello se mostró, sin duda, debilidad -y pragmatismo- frente al discurso de la Casa Blanca. Pero al mismo tiempo recibió a la gobernadora general de Canadá, Mary Simon, representante de corona inglesa, funcionaria, diplomática y experta en los temas del Ártico, que hoy tiene al mundo con la respiración contenida. Unas horas después vendría en Davos el histórico discurso del premier de Canadá, Mark Carney, una auténtica bofetada contra Washington. “Me gustó mucho”, dijo al respecto Claudia.
La entrega: una vergüenza oculta
Cada bloque de presidiarios mexicanos entregados a Estados Unidos lleva historias de ignominia en la justicia mexicana. En el primer grupo viajó un líder clave de “Los Zeta” que sometió al juez de su causa durante al menos ocho años de evasiones y enredos judiciales para no ser extraditado a la Unión Americana. Figuró en una lista de 45 nombres reclamada por Washington en 2019 al expresidente Andrés Manuel López Obrador a unos días de tomar posesión. El juez reportó amenazas de muerte contra él y su familia. Todos en el Poder Judicial de la Federación lo sabían, lo mismo en la Judicatura que en pleno de los ministros. Nadie hizo nada. En el contingente del martes está incluida una figura del crimen organizado al que se le atribuye el reclutamiento y ejecución de jóvenes en la zona de Guadalajara. El juez de la causa nunca encontró motivo para encarcelarlo y le permitió seguir su juicio en su domicilio.
Partidos, ¿el mejor negocio legal?
Cada año, haya o no elecciones, los partidos políticos reciben decenas de miles de millones de pesos, que no salen del gobierno, sino de los impuestos de todos los contribuyentes, revela un reporte que ofrece hoy La Silla Rota. Esos partidos tienen dirigencias eternas, como en el Verde, el del Trabajo y como ya se prevé, en el PRI. Sus esquemas de gobierno interno son fantasmales. Los liderazgos, recurrentemente señalados de vender candidaturas o de canalizar aportaciones del narcotráfico, como ya ocurrió incluso en Morena. Las lenguas electoreras se preguntan cuáles debe ser los ejes de la discusión en el debate de una reforma electoral en el ámbito del financiamiento a los partidos. ¿Los montos? ¿La falta de transparencia? ¿La pudrición de la política?
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Verástegui y las huellas de Samuel
El Partido Viva México, que se reclama como la “nueva derecha”, avanza a paso sostenido en la celebración de asambleas con rumbo a lograr su registro ante el INE. Los reportes disponibles creen detectar las huellas digitales del gobernador de Nuevo León, Samuel García, en rol de mecenas. En ese espacio se está dejando ver Eduardo Verástegui, el producto más visible -y hasta ahora, el más fallido- de la ultraderecha mexicana.
