DERECHOS LABORALES

De plataformas digitales y de seres invisibles

La desinformación y los requisitos para acceder al IMSS mantienen a miles de trabajadores de plataformas digitales sin conocer ni ejercer sus derechos laborales. | Manuel Fuentes

Escrito en OPINIÓN el

Mientras escribía mi columna en medio de un gran silencio, la tranquilidad se interrumpió por el timbre de la puerta. Era el repartidor de comida, había encargado una pasta y afortunadamente llegó a tiempo. Lo saludé y le dije: ¡Gracias por la entrega! Le di una propina y aproveché para preguntarle si tenía seguridad social

Con una cara de sorpresa, como diciendo “¿de qué me habla?”, me respondió negativamente. Le pregunté si sabía que, con determinado ingreso, podía tener seguro social él y su familia; con cara seria dijo que no, que nadie le había recibido esa información.

No se informa de sus derechos

Recreo esta situación cada que recibo un producto por medio de plataformas digitales o me subo a un vehículo de aplicación, la respuesta es la misma. Hace una semana que me dirigía al aeropuerto, al conductor “de aplicación” que me llevaba le hice la misma pregunta: “¿Tiene seguro social por su trabajo de traslado de pasajeros?” También me respondió que no, que no sabía que tenía ese derecho

Él dudaba que pudiera tener seguridad social porque el automóvil no era de él. Le insistí que tenía ese derecho sin importar que el vehículo no fuera suyo, que preguntara, que indagara cuál era su nivel de ingresos para poder acceder a la protección del seguro social.

Ha sido recurrente en mi investigación junto con otras personas, el descubrir la carencia de información a la que están expuestos los trabajadores de plataformas digitales para saber cómo se generan sus derechos. Yo me pregunto: ¿La Secretaría del Trabajo o el Instituto Mexicano del Seguro Social tienen alguna campaña de difusión para que los trabajadores de algoritmos sepan de sus derechos? Yo, no la conozco.

Es más, los trabajadores desconocen si las empresas de plataformas digitales les descuentan o no las cotizaciones del IMSS. Cuántas semanas tienen cubiertas, cuáles sí y en cuáles no.

Un fracaso: 12%

La doctora María Ascención Morales, prestigiada investigadora de la UNAM y orgullo de la UAM, se ha preguntado en diversas conferencias que da: ¿Es un éxito o un fracaso que un programa de gobierno, que se ha anunciado como un enorme logro, apenas haya alcanzado un promedio de entre el 10% y 12% de trabajadores beneficiados con la seguridad social? La pregunta, como dice mi gato imaginario Alfínedes, se responde sola.

Es preocupante la desinformación que tienen los trabajadores de plataformas, pero lo es más la existencia de funcionarios indolentes que traten de engañar a un país diciendo que es un logro que de 10 posibles beneficiados sólo lo alcance una sola persona. Y habrá que ver qué tan recurrente es, porque el modelo de derechos es por un mes.

Es parecido a una película de terror en la que un mes es un trabajador tangible visto por todos y al siguiente desaparece; es muy probable que en los siguientes periodos siga siendo un ser inexistente.

No es suficiente ganar un salario mínimo general

No basta tener un ingreso neto equivalente a por lo menos un salario mínimo mensual neto (SMMN) para alcanzar la seguridad social ante el IMSS, sino se requiere ganar estos agregados equivalentes a 1.9 SMMN para trabajadores en vehículo automotor, 1.5 SMMN quienes laboren en moto y 1.03 SMMN quienes lo hagan en bicicleta o a pie.

Quienes no alcanzan estos ingresos, a pesar de recibir órdenes de trabajo de la plataforma digital, no pueden sindicalizarse, ni recibir el aguinaldo, vacaciones o utilidades ya que desaparecen como personas. Pueden caminar, andar en bicicleta, en moto, en auto, pero las instituciones laborales y de seguridad social no los ven. Son seres sin derechos, inanimados.

No se les protege ni en accidentes

Dicen en los rincones de las oficinas de la autoridad laboral que los trabajadores de plataformas digitales que no alcancen a tener el ingreso exigido y sufran un accidente, tienen derecho a un seguro de riesgo de trabajo. Pero del dicho al hecho, hay mucho trecho.

La Unión Nacional de Trabajadores de Aplicación (UNTA) ha denunciado en repetidas ocasiones que, cuando sus compañeros repartidores sufren un accidente en plena labor, el IMSS se niega a atenderlos porque no están dados de alta ante esa institución, simplemente no existen.

Gilberto Chávez Orozco, presidente de la Academia Mexicana de Derecho Procesal del Trabajo, quien estuvo presente en las discusiones para aprobar el Convenio 193 sobre plataformas digitales celebradas en la sede de la OIT en Ginebra, Suiza, pudo presenciar la resistencia de los abogados de dichas corporaciones algorítmicas a nivel mundial a aceptar un reconocimiento internacional pleno de los derechos de esos trabajadores. Comentó que llamó su atención que los abogados patronales de México sólo guardaban silencio, como aceptando que el mando está en otro lado.

Especialistas, como Federico Anaya y Jorge Loyo, han enfatizado en diversos estudios que la legislación mexicana en materia de plataformas digitales representa un verdadero retroceso en los derechos humanos de esos trabajadores.

Autoridades que invisibilizan derechos

La pasta que recibí hace rato, de manos del trabajador de plataformas digitales, he decidido dejarla reposar. Mejor caminé por calles cercanas para reflexionar sobre qué hacer ante las regresiones laborales. Me encontré en el camino con numerosos trabajadores de aplicaciones quienes, a toda prisa, se dirigían a la entrega de sus productos. 

Quienes caminábamos por las calles los veíamos con toda claridad, como las personas vivientes con derechos que son, no como las autoridades laborales que al invisibilizarlos no les permiten siquiera acceder a esa caja llamada de la “nueva justicia laboral”.

De otros avatares

El martes 28 de julio pasado, el doctor Alfredo Sánchez Castañeda, Coordinador del Programa Universitario de Derechos Humanos de la UNAM, me invitó a un debate sobre el Diálogo Social. Lo hizo con una serie de invitados extranjeros en la Antigua Escuela Nacional de Jurisprudencia, ubicada en San Ildefonso 28, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. 

Le pregunté por qué había hecho el evento en ese lugar tan complicado para llegar, con miles de personas por doquier, caminando en medio de calles estrechas y abarrotadas, transitando a toda prisa, con mercancías llevadas en diablitos y otras en grandes bolsas, el otro México que algunos quieren esconder; él me respondió: “Me interesa que los expertos vean nuestra realidad, y que consideren que el Diálogo Social se construye desde abajo, tomando en cuenta a los más necesitados”.

Manuel Fuentes

@Manuel_FuentesM