TMEC

Si te mueves, te disparo un arancel

La siguiente etapa de revisión del TMEC debe construirse mediante el diálogo social, con gobierno, empresarios y trabajadores anticipando riesgos y construyendo soluciones de largo plazo. | Manuel Fuentes

Escrito en OPINIÓN el

Me cuenta el único sindicalista mexicano invitado a las audiencias públicas del gobierno de Estados Unidos con motivo de la revisión del TMEC, celebradas en la ciudad de Washington, cuáles deben ser las medidas a aplicar en este proceso, las mismas que expusieron ante diversos departamentos de gobierno, congresistas y organizaciones sindicales de aquel país. Allá, unos y otros celebran con euforia la aplicación de aranceles a nuestro país y a otras regiones del orbe como vía para recuperar el empleo perdido.

Alejandro Martínez Araiza, secretario general del Sindicato Nacional Alimenticio y del Comercio (SNAC), que representa a más de 25 mil trabajadores en casi 600 centros de trabajo en todo el país, y que fue testigo de esas discusiones en la capital norteamericana, lamenta la falta de unidad y de una agenda política de las organizaciones sindicales mexicanas para discutir las alternativas ante la aplicación de aranceles, el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida y para su participación en la revisión del TMEC.

Martínez Araiza comentó que, en algunos de los encuentros en Washington, un alto funcionario del gobierno estadounidense señaló de manera agria: “Sabemos que en México no existe un movimiento sindical real”.

Para ejemplificar esta realidad se observan todas las semanas en la capital de Estados Unidos a los sindicatos patronales presentes con ejércitos de cabilderos para lograr beneficios a su favor.

Por su parte, los sindicatos estadounidenses exigen a su gobierno un mayor endurecimiento del Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida, pues los empresarios de ambos países, vinculados a los sectores importador y exportador, ya encontraron la manera de eludirlo. La mayoría de esos centros de trabajo carece de sindicatos y de contratos colectivos, lo que les permite imponer las condiciones que más les favorecen, en perjuicio de los trabajadores.

El líder de la CTM, Tereso Medina Ramírez, ha propuesto que en esta coyuntura de la negociación se construya una posición común entre gobierno, empresarios y trabajadores ante la cuarta ronda bilateral prevista para el mes de septiembre próximo. Para ello, ha reiterado su propuesta de la creación de un Consejo Plural Laboral que permita sumar experiencias, anticipar riesgos y construir soluciones que protejan tanto los derechos laborales como la estabilidad de las empresas y fuentes de trabajo.

La mayor preocupación se da en los disensos que actualmente se tienen con el gobierno estadounidense en las reglas de origen, la industria automotriz, del acero, aluminio, agricultura, la seguridad económica y el cumplimiento laboral. Además de ello, se busca incorporar la defensa del empleo industrial, la capacitación ante los cambios tecnológicos y una transición justa frente a la automatización y la inteligencia artificial.

El representante comercial de EU, Jamieson Greer, ha anunciado que tiene la instrucción de Trump de “controlar” el déficit comercial de su país con México, ya sea por medio de aranceles, cuotas u otras medidas. Algo así, como que, si te mueves, te disparo un arancel

Sin embargo, el gobierno estadounidense no la tiene nada fácil, ya que las exportaciones mexicanas a ese país representan el 70% de insumos y bienes intermedios que se utilizan para su producción. Por ello, encontrar sustitutos a precios comparables de los bienes mexicanos, y que cumplan con las especificaciones y normas de calidad que requiere el comercio estadounidense, les llevaría demasiado tiempo, afectando la producción e incluso el empleo en ese país.

Parece una guerra entre David y Goliat, ese joven pastor que derrota a un enorme guerrero usando una honda y una piedra y que, para este caso en concreto, para hacerse realidad se requiere de una gran unidad nacional y que no se evite la participación de los trabajadores en esas negociaciones.

Es lamentable que en esta tercera ronda de conversaciones del TMEC, llevadas a cabo en la Ciudad de México, no haya estado al menos una representación de trabajadores, sólo funcionarios de la Secretaría de Economía y empresarios.

Según Trump, la idea de que es necesario mantener la capacidad productiva en su propio país, o en aliados confiables para bienes estratégicamente importantes, hoy no es una realidad muy clara.

Durante décadas, la integración económica de Norteamérica se construyó sobre el principio de producir donde fuera más eficiente para reducir costos y beneficiar al consumidor; así funcionaba la globalización económica. Bajo ese paradigma, advertir que modificar el TMEC elevaría los precios era un argumento poderoso. 

Pero el mundo cambió. La pandemia dejó al descubierto la fragilidad de las cadenas globales de suministro. La prioridad dejó de ser exclusivamente producir más barato. Comenzó a ser relevante producir con mayor seguridad. La economía busca minimizar costos. La seguridad nacional busca reducir riesgos.

El objetivo ya no es maximizar la eficiencia, sino minimizar inseguridades. Cuando cambia la prioridad, cambian también los criterios con los que se toman las decisiones. Algo similar comenzó a ocurrir con la política comercial estadounidense.

Alejandro Martínez Araiza, líder del SNAC, reflexiona que el TMEC es la oportunidad de crear una cadena de suministro más fuerte y el bloque económico más poderoso del mundo, y no debe ser motivo de confrontación. Concluye que los trabajadores mexicanos no temen al arancel sino al salario de pobreza y al sindicato falso que trabaja para el jefe. 

Y yo agregaría: sin olvidar a aquella inmensa mayoría de trabajadores que carece de organizaciones sindicales y de contratación colectiva.

La siguiente etapa de revisión del TMEC debe construirse mediante el diálogo social, en la cual sean escuchadas las organizaciones sindicales de trabajadores, para generar una posición unida, entre el gobierno, los empresarios y los trabajadores, a fin de prever riesgos y construir soluciones a largo plazo. 

 

Manuel Fuentes

@Manuel_FuentesM