A ochenta años de su creación, la Organización de las Naciones Unidas se enfrenta a una pregunta incómoda: ¿sigue siendo el centro indispensable de la cooperación internacional o se ha convertido en el reflejo de un orden mundial agotado? La ONU ha sido foro de diálogo, instrumento de contención y plataforma normativa, pero también escenario de frustraciones ante guerras, pobreza, desplazamientos forzados, crisis climática y disputas entre potencias.
Ese es el punto de partida del libro “Balance crítico de las Naciones Unidas a 80 años de su creación”, publicado este año por Tirant lo Blanch, la Asociación Mexicana de Estudios Internacionales y la Asociación Mexicana de Ciencias Políticas. Coordinado por Carmelo Cattafi, Iliana Rodríguez Santibáñez, José Joel Peña Llanes y Rosa Merlín Rodríguez, el volumen propone una evaluación rigurosa y plural del futuro del multilateralismo.
El libro parte de una realidad: la ONU no atraviesa una crisis momentánea, sino un desafío estructural. El Consejo de Seguridad sigue condicionado por el veto; la brecha Norte-Sur marca la distribución del poder y de los recursos; la Agenda 2030 avanza entre compromisos y resultados desiguales; y las crisis humanitarias exhiben los límites de una organización que puede diagnosticar el desastre, pero no siempre detenerlo.
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La obra evita, sin embargo, el desencanto absoluto. Su mayor aporte consiste en mostrar que la ONU no es irrelevante por definición, sino vulnerable cuando sus Estados miembros la usan selectivamente, su financiamiento es insuficiente o la paralizan por cálculos geopolíticos. El problema no es solo la arquitectura de 1945, sino la falta de voluntad política para actualizarla.
Con un lenguaje claro y una mirada crítica, el volumen aborda temas que inciden directamente en la vida pública: derechos humanos y justicia social, desarrollo económico, migración y refugio, y desafíos emergentes como la gobernanza de la inteligencia artificial. En conjunto, ofrece una lectura de la ONU no como abstracción diplomática, sino como un espacio en el que se disputa la posibilidad de construir reglas comunes en un mundo fragmentado.
Su pertinencia es evidente. Cuando las guerras vuelven al centro de la política internacional, la tecnología avanza más rápido que la regulación y la desigualdad erosiona la confianza en las instituciones, discutir el futuro de la ONU no es un ejercicio académico marginal: es una conversación pública urgente.
“Balance crítico de las Naciones Unidas a 80 años de su creación” invita a mirar a la ONU sin ingenuidad, pero también sin cinismo. No promete respuestas fáciles. Ofrece algo más valioso: argumentos, contexto y propuestas para entender por qué el multilateralismo sigue siendo necesario cuando parece más cuestionado. Leer este libro es entrar en uno de los debates decisivos de nuestro tiempo: qué ONU necesita el siglo XXI y si hay disposición para reinventarla.
* Doctor en Derecho con orientación en Derecho Internacional Público y doctor en Administración Pública. Profesor de tiempo completo en la FES Acatlán-UNAM y asociado COMEXI.
Se publica el siguiente fragmento del libro “Balance crítico de las Naciones Unidas a 80 años de su creación”. con la autorización de la Editorial Tirant Lo Blanch
Introducción (1))
Carmelo Cattafi
Iliana Rodríguez Santibáñez José Joel Peña Llanes
Rosa Merlín Rodríguez
A ochenta años de la fundación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el mundo se encuentra en una coyuntura crítica, marcada por la aceleración de cambios geopolíticos, la persistencia de desigualdades estructurales y la irrupción de desafíos tecnológicos y ambientales sin precedentes. ¿Puede la ONU, nacida en 1945 como respuesta a las tragedias de la guerra y la promesa de un orden internacional más justo, reinventarse para responder a los retos del siglo XXI? ¿O está condenada a la irrelevancia frente a la fragmentación del multilateralismo y el resurgimiento de intereses nacionalistas?
Este libro, “Balance crítico de las Naciones Unidas a 80 años de su creación”, reúne el análisis de una comunidad interdisciplinaria de autoras y autores de diversas nacionalidades y universidades, quienes, desde sus propios contextos y disciplinas, exploran críticamente las luces y sombras de la ONU. La estructura del libro —cuatro partes que abordan la crisis del multilateralismo, el desarrollo sostenible y los derechos humanos, las crisis humanitarias y tecnológicas, y los caminos hacia la reforma— permite un recorrido argumentativo que invita a la reflexión profunda y al debate informado.
La primera parte del libro, Diagnóstico de la crisis estructural del multilateralismo, abre con una mirada a los desequilibrios históricos y persistentes entre el Norte y el Sur global. El capítulo “Between Promise and Practice. Eighty Years of UN Governance: In the Light of the Structural Inequities Between the North and the South” expone cómo la ONU, pese a su vocación igualitaria, sigue siendo rehén de las asimetrías heredadas de la posguerra y del colonialismo. ¿Hasta qué punto la estructura del Consejo de Seguridad y la hegemonía financiera del Norte perpetúan la marginalización del Sur? ¿Es posible una reforma que trascienda la retórica y promueva la justicia global?
El análisis continúa con “El multilateralismo a prueba: la ONU frente al Nuevo Orden Mundial”, donde se examina el impacto de la multipolaridad emergente, el ascenso de potencias revisionistas y la crisis del orden liberal. ¿Puede la ONU recuperar legitimidad y credibilidad en un entorno donde el veto y las rivalidades geopolíticas paralizan la acción colectiva? ¿Qué reformas estructurales permitirían a la organización adaptarse a los desafíos de un mundo cada vez más polarizado?
La tercera contribución, “La ONU frente a la crisis del multilateralismo: un análisis de las guerras comerciales y la concentración de recursos (2010-2024)”, aborda la transición de un mundo unipolar a uno multipolar, el auge de nuevas potencias y la creciente interdependencia comercial. ¿Cómo puede la ONU promover prácticas comerciales justas ante la concentración de recursos estratégicos y las guerras comerciales? ¿Qué papel tiene la cooperación internacional para evitar la fragmentación económica y garantizar la seguridad de los recursos esenciales?
Finalmente, “Crisis de la Cooperación Internacional en el siglo XXI: desafíos y Perspectivas” examina el debilitamiento del multilateralismo y las dificultades financieras que enfrenta la ONU, especialmente por la dependencia de contribuciones voluntarias y el auge del nacionalismo.
¿Cómo puede la organización sostener programas esenciales en seguridad, cambio climático y ayuda humanitaria en medio de la desconfianza y la falta de compromiso de los Estados miembros?
La segunda parte del libro, Desarrollo sostenible y derechos humanos, se adentra en la agenda del desarrollo sostenible y la promoción de los derechos humanos, ejes centrales de la labor de la ONU. El capítulo (In)eficacia en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El papel de la ONU como órgano rector” invita a cuestionar si la organización ha logrado traducir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en resultados tangibles y duraderos. ¿Son suficientes los mecanismos de seguimiento y rendición de cuentas para garantizar el éxito de la Agenda 2030? ¿Qué factores explican los avances y retrocesos en la implementación de los ODS a nivel global?
En “La ONU y su trabajo en favor del desarrollo: las cumbres internacionales”, se analiza el papel estratégico de las conferencias globales como instrumentos de coordinación y movilización de recursos. ¿Hasta qué punto estas cumbres han logrado mitigar la desigualdad y promover un desarrollo integral? ¿Qué lecciones deja la arquitectura de cumbres para la gobernanza futura del desarrollo?
El capítulo “La promoción del Derecho al Desarrollo en las Naciones Unidas” explora la evolución de este derecho humano y el reciente proyecto de pacto internacional que busca dotarlo de carácter jurídicamente vinculante. ¿Es viable que el derecho al desarrollo se convierta en un principio rector de la acción internacional? ¿Cómo puede la ONU superar las resistencias políticas y jurídicas para garantizar su implementación efectiva?
En el capítulo “Reconocimiento del rol de las mujeres en la agenda de la ONU: historia y futuro”, se analiza la transición desde la protección pasiva hasta el empoderamiento activo de las mujeres. ¿Cómo ha evolucionado la agenda de género en la ONU y cuáles son los desafíos pendientes para alcanzar la igualdad sustantiva? ¿Qué impacto han tenido instrumentos como la Plataforma de Beijing y la creación de ONU Mujeres en la transformación de las políticas globales?
La sección concluye con “The United Nations and Youth Employment: Challenges and Opportunities on its 80th Anniversary”, que examina los retos de la integración laboral de los jóvenes, la desconexión entre educación y empleo, y el impacto de la digitalización y la transición verde.
¿Qué estrategias debe adoptar la ONU para garantizar empleos dignos y sostenibles para las nuevas generaciones? ¿Cómo puede la organización renovar su liderazgo en la promoción de la justicia laboral juvenil en un mundo cada vez más incierto?
La tercera parte del libro, Crisis humanitarias y desafíos tecnológicos, se adentra en los dilemas éticos y políticos de la acción humanitaria y la gobernanza tecnológica. El capítulo “La ONU y la ‘responsabilidad de proteger’ a las víctimas de las guerras de Gaza y Ucrania” cuestiona la eficacia de la doctrina R2P ante la realpolitik de las grandes potencias y la parálisis del Consejo de Seguridad. ¿Puede la ONU superar la inconsistencia y la ineficiencia en la protección de civiles frente a crímenes atroces? ¿Qué reformas son necesarias para que la responsabilidad de proteger no sea solo una aspiración moral sino una obligación efectiva?
En “The Global Compacts on Migration and Refugees”, se analiza el progreso y los desafíos de los pactos globales sobre migración y refugiados, destacando la dificultad de compartir responsabilidades y la influencia de factores externos como la pandemia y el endurecimiento de las políticas migratorias. ¿Hasta qué punto estos instrumentos no vinculantes pueden transformar la realidad de millones de personas desplazadas? ¿Qué mecanismos innovadores pueden fortalecer la cooperación internacional en materia migratoria?
La gobernanza de la inteligencia artificial (IA) es el eje de “Los desafíos de la Organización de Naciones Unidas frente a la gobernanza de la Inteligencia Artificial”, que subraya la urgencia de fortalecer la capacidad de la ONU para regular el desarrollo y uso de la IA en beneficio del interés público y la protección de derechos fundamentales. ¿Cómo puede la organización enfrentar el poder de las corporaciones tecnológicas y la falta de consenso entre los Estados? ¿Qué papel debe jugar la ONU en la definición de estándares globales para la IA?
El impacto de la automatización en el empleo femenino y la importancia de la perspectiva de género se abordan en “El impacto de la IA en la automatización del empleo en mujeres y la importancia de la perspectiva de género desde la agenda de la ONU”. ¿Cómo garantizar que la igualdad de género sea un componente estructural en las políticas de desarrollo tecnológico y económico? ¿Qué estrategias pueden mitigar los riesgos de la automatización y promover un trabajo decente para las mujeres en la era digital?
La última parte del libro, Caminos hacia la reforma, se enfoca en los debates y propuestas de reforma institucional. “Reforma del Consejo de Seguridad de la ONU: representatividad, eficiencia y desafíos geopolíticos a 80 años de su creación” analiza la crisis de legitimidad y eficacia del órgano, así como los obstáculos y márgenes para una reforma funcional. ¿Es posible democratizar el Consejo de Seguridad sin alterar el equilibrio de poder? ¿Qué alternativas existen para revitalizar el sistema de seguridad colectiva?
El papel del Sexto Comité en la codificación del derecho internacional y el principio de jurisdicción universal es examinado en “El Sexto Comité de la ONU como impulsor del desarrollo normativo y su papel en la codificación del principio sobre jurisdicción universal”. ¿Cómo puede este órgano fortalecer la legitimidad y eficacia del derecho internacional en un contexto de soberanías en tensión y desafíos transnacionales?
El aporte latinoamericano a la Convención de las Naciones Unidas sobre Derecho del Mar es objeto de análisis en el capítulo homónimo, que destaca la contribución de países como México, Perú y Colombia a la codificación del derecho internacional marítimo. ¿Qué lecciones ofrece la experiencia latinoamericana para futuras negociaciones multilaterales? ¿Es posible avanzar hacia nuevos protocolos que respondan a los desafíos actuales de los océanos y los recursos marinos?
Finalmente, “Economía global en convergencia: la ONU, la OMC y el futuro del comercio sostenible” explora la relación entre la ONU y la OMC y su impacto en la configuración de un comercio internacional más justo y sostenible. ¿Cómo pueden ambas organizaciones fortalecer la convergencia de agendas en torno al desarrollo sostenible? ¿Qué reformas son necesarias para avanzar hacia un comercio verdaderamente inclusivo y responsable?
Como se puede advertir, los cuatro apartados del libro, con sus respectivos capítulos, responden a su objetivo central de ofrecer un balance crítico de la ONU a 80 años de su creación y abrir un debate informado sobre sus posibilidades de transformación. El volumen presenta un recorrido temático-argumentativo que parte del diagnóstico de la crisis del multilateralismo, que exhibe los desequilibrios Norte-Sur y la parálisis institucional; continúa con el análisis de los ejes normativos de desarrollo sostenible y derechos humanos, cuya vigencia resulta indispensable para evaluar logros y límites en la acción global; se amplía luego hacia las tensiones generadas por las crisis humanitarias y los desafíos tecnológicos, que ponen a prueba la capacidad de adaptación del sistema; y culmina con los caminos hacia la reforma, donde se discuten alternativas concretas para la legitimidad, la eficacia y la representatividad de la ONU. Así, cada sección se complementa con las demás, construyendo una mirada crítica y a la vez propositiva que articula diagnóstico, problemáticas emergentes y escenarios de reforma.
Los hallazgos centrales del volumen ofrecen respuestas sustantivas a las preguntas que guían la obra y, al hacerlo, confirman su pertinencia para repensar el futuro del multilateralismo y el papel de la ONU en el siglo XXI. Entre ellos destaca la advertencia de que la Organización corre el riesgo de irrelevancia si no logra corregir las profundas asimetrías Norte-Sur en materia de financiamiento, representación y poder de veto. Se señala igualmente que la Agenda 2030 solo puede traducirse en resultados concretos mediante mecanismos de seguimiento y rendición de cuentas más robustos, capaces de superar la brecha entre compromisos normativos y acciones efectivas. El análisis también evidencia que la doctrina de la responsabilidad de proteger, en su configuración actual, resulta insuficiente para prevenir atrocidades masivas y requiere un rediseño institucional que la dote de mayor eficacia. Del mismo modo, se subraya que la reforma del Consejo de Seguridad constituye una condición ineludible para ampliar su representatividad sin alterar el equilibrio de poder, mientras que la gobernanza de la IA aparece como un ámbito emergente en el que la ONU debe asumir un rol activo, equilibrando intereses estatales y corporativos.
Esto no solo evidencia los límites del orden multilateral vigente, sino que también permite delinear los contornos de una ONU más legítima, eficaz e inclusiva, indispensable para responder a los retos de la nueva era. En esta dirección, el libro concluye que la recuperación de la legitimidad y la capacidad de acción de la ONU dependerá de su aptitud para reinventarse, asumiendo una configuración institucional capaz de garantizar representatividad, eficacia y coherencia frente a los desafíos del siglo XXI.
La riqueza de este libro reside en la pluralidad de voces y enfoques, que reflejan la diversidad de la comunidad internacional y la complejidad de los desafíos globales. El perfil interdisciplinario y multinacional de las autoras, autores, coautoras y coautores —provenientes de Norteamérica, América Latina, Europa, Asia y África, y formados en disciplinas como el derecho, la economía, la ciencia política, la sociología y las relaciones internacionales— permite un análisis integral, argumentado y crítico de la ONU en su octava década.
Invitamos a las personas lectoras a sumergirse en este balance crítico, a cuestionar los supuestos, a desafiar las inercias y a imaginar, junto con las y los autores, nuevas formas de cooperación internacional. ¿Qué tipo de Naciones Unidas necesita el siglo XXI? ¿Estamos preparados para repensar el multilateralismo y dotarlo de la legitimidad, eficacia y justicia que exige el mundo contemporáneo? Las respuestas, sin duda, requieren una mirada colectiva, informada, experta y audaz. Este libro aspira a ser un punto de partida para ese debate imprescindible.
1. Un agradecimiento especial a Alma Esperanza Santa Ana Vara.
