La Unión Inter-Parlamentaria (Inter-Parliamentary Union) es una organización mundial que busca promover la gobernanza democrática, las instituciones y los valores, para lo cual trabaja con los parlamentos y, las y los parlamentarios (legisladores) para consolidar temas como la democracia, los derechos humanos, la igualdad de género, el empoderamiento de la juventud, la acción climática y el desarrollo sostenible.
En este contexto, la UIP presentó el documento denominado “Las mujeres en el parlamento en 2025” con el objetivo de observar la evolución en la representación política femenina a nivel mundial y, con ello, evaluar los avances y estancamientos registrados en la materia desde la histórica Declaración de Beijing de 1995 (plan internacional para promover los derechos de las mujeres y la igualdad sustantiva).
Entre los resultados más representativos de este informe destaca que a inicios de este año las mujeres ocupaban solo el 27.5% de los escaños parlamentarios en todo el mundo, con un incremento muy marginal de apenas el 0.3% respecto al año anterior. Con este registro la paridad de género podría alcanzarse hasta dentro de unos 75 años, aproximadamente.
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Asimismo, el informe resalta que, durante 2025, se renovaron 62 cámaras en 49 países en los que las mujeres alcanzaron un 29.5%, lo que representa un indicador a todas luces insuficiente para alcanzar una paridad plena, elemento indispensable de cualquier democracia.
De manera particular, llama la atención para la región de las Américas que la representación política femenina ha alcanzado un 35.6%. Destacan los países como Cuba, Nicaragua, Bolivia y México, ya que estas naciones cuentan con una paridad en sus órganos parlamentarios. En otras regiones como Europa, el porcentaje es del 32.3%; en la región de África Subsahariana con un 27.1%; Pacífico con un 27.1%; Asia con un 22.2%, y finalmente Oriente Medio y Norte de África con un 16.2%.
Otros datos relevantes de este estudio incluyen el porcentaje de mujeres que no solo integran el parlamento, si no también, presiden alguna comisión parlamentaria permanente. En este registro se destaca que las comisiones se componen en un 68.5% de forma igualitaria; un 19.9% de las mujeres dirigían las cámaras parlamentarias.
Para el caso particular de México, nuestro país se encuentra entre los 10 países con mayor número de mujeres parlamentarias (legisladoras). En la primera posición encontramos a Ruanda con un 63.8% de representación política femenina, seguida de Cuba, 57.2%; Nicaragua, 55%; Bolivia, 50.8%; México, 50.4%; Andorra, 50%; Emiratos Árabes Unidos, 50%; Costa Rica, 49.2%; Australia e Islandia con el 46%, cada país.
Para nuestro caso, han sido fundamentales diversas reformas constitucionales y legales, entre las que señalo principalmente, la reforma de 2014 que elevó a rango constitucional el principio de paridad de género. Más adelante otras reformas a diversas leyes (2019) instituyeron la “Paridad en Todo” para garantizar la igualdad de género en la administración pública en sus tres órdenes de gobierno, en los órganos autónomos y en los sistemas normativos indígenas.
Esto tuvo como consecuencia que entre mayor visibilidad y representación política de las mujeres surgiera un fenómeno que gangrena nuestra democracia: la violencia política contra las mujeres en razón de género. Por ello, el Legislativo realizó diversas reformas a normas legales que buscan prevenir, atender, sancionar y erradicar este fenómeno que daña a las mujeres, las violenta e invisibiliza y rompe con la tendencia que México ha tenido rumbo a una auténtica paridad de género, componente fundamental para una igualdad sustantiva.
México, ha avanzado de manera importante en lograr una paridad entre los géneros por lo que se coloca a nivel mundial como uno de los países que han sentado las bases legales y materializado una igualdad entre hombres y mujeres.
Mucho hay por hacer y este tipo de estudios nos permiten comparar nuestra nación en el camino hacia una igualdad de género. No obstante, mucho aún queda pendiente, pero desde nuestro ámbito de competencia, el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE), seguiremos luchando por lograr que las mujeres sean plenamente reconocidas en la representación política de esta gran nación.
