VOTO INFORMADO

Voto informado, ¿relación con la participación ciudadana?

El voto informado se traduce en que la población es consciente de a quién o a quiénes les depositará su voto y a quienes no: para ello, las instituciones, diversos actores y medios de comunicación juegan un papel importante. | Fernando Díaz Naranjo

Escrito en OPINIÓN el

Una democracia es plena cuando cuenta con reglas claras y suficientes que protejan los derechos de la ciudadanía, en especial, los derechos políticos y electorales para que en elecciones pueda ejercer con toda libertad y seguridad su derecho al voto.

En este sentido, el voto se convierte en uno de los elementos fundamentales de la población ya que representa una forma de expresión de la ciudadanía que se manifiesta en la boleta electoral por alguna opción política ya sea por un partido político, coalición o alguna persona candidata.

Votar representa una gran responsabilidad para la ciudadanía ya que, de manera colectiva decide el rumbo de nuestra nación para un periodo determinado en la Constitución y en la legislación electoral.  Esta decisión no es fácil, por lo mismo los países democráticos como México, están obligados a generar las condiciones necesarias para que la ciudadanía emita un voto informado.

Las y los ciudadanos merecen contar con todos los elementos para que su voto sea razonado, para lo cual es indispensable que posea información verídica de quiénes son, por ejemplo, las y los candidatos, su trayectoria, su experiencia; qué institutos políticos, si es el caso, respaldan sus candidaturas; las plataformas de campaña; las propuestas de las personas candidatas, entre varios aspectos más que son importantes para que la ciudadanía conozca a sus representantes y a quién le confiará su voto esperando cumpla sus expectativas y necesidades de vivir en una mejor sociedad.

El voto informado se traduce en que la población es consciente de a quién o a quiénes les depositará su voto y a quienes no. Para ello, las instituciones, diversos actores y medios de comunicación juegan un papel importante ya que son los encargados de nutrir a la ciudadanía de información.

Del lado de las instituciones podemos observar que el INE cumple con esta función ya que, entre otras herramientas importantes, presenta un programa denominado “Conóceles” donde la ciudadanía puede revisar el perfil de las personas candidatas, sus propuestas, su trayectoria profesional y política, entre otros aspectos. También, genera espacios de diálogo entre personas candidatas, difunde en radio, televisión y en distintos canales digitales la importancia de la participación ciudadana, entre otros proyectos relacionados con la educación cívica. 

Los medios de comunicación son parte fundamental para generar un voto informado ya que, a través de sus investigaciones, análisis, reportajes y las opiniones que emiten columnistas, articulistas, editorialistas, entre otros, la población en general cuenta con elementos para su correcta toma de decisiones.

La academia juega un papel importante ya que distintas universidades llevan a cabo foros con personas candidatas, emiten ensayos en que investigadores y profesores emiten opiniones basadas en lo que analizan y estudian.

Ahora bien, considero que el voto informado va de la mano con la participación ciudadana. Si esto es así, resulta cuestionable, por ejemplo, que en la elección presidencial de 2024 haya participado poco menos del 60% de la ciudadanía, en un ejercicio electivo en donde generalmente las y los mexicanos votan más copiosamente. Dicho de otro modo, poco más del 40% no asistió a votar.

O bien, ¿el voto informado ocasiona que la gente en un determinado porcentaje prefiera abstenerse de votar? No lo creo.

Registro ejercicios que miden el nivel de conocimiento que tienen los votantes sobre las y los candidatos, sus propuestas, preferencias, entre otras. Lo que hace falta es medir la correspondencia entre el voto informado y la participación ciudadana y me parece que el cúmulo de elecciones programadas en 2027 debe ser un referente para que pueda realizarse, en su caso, una prueba piloto que vaya perfeccionando este indicador.

El INE, la academia y los medios de comunicación podrían ser un buen referente para que construyan este tipo de mediciones que arrojen luz en cómo potenciar el voto informado.

 

Fernando Díaz Naranjo

@fdodiaznaranjo