DESINFORMACIÓN ELECTORAL

Certeza: ¿acabar con la desinformación electoral?

El programa del INE, “Certeza”, tiene como objetivo principal “prevenir, verificar y contrarrestar la desinformación electoral, a fin de fortalecer el derecho a la ciudadanía a contar con información clara y confiable”. | Fernando Díaz Naranjo

Escrito en OPINIÓN el

La realización de elecciones en nuestro país, sobre todo, cimentado bajo un sistema democrático necesita de una serie de elementos que le den certeza, transparencia, legalidad y, por supuesto, credibilidad.

Para lograr este cometido, es necesario una serie de factores claves; el primero, es contar con una normativa electoral robusta que para nuestro caso hay rubros que han quedado desactualizados de la legislación electoral como, por ejemplo, la fiscalización que lleva a cabo el Instituto Nacional Electoral (INE) que va retrasada con el avance de la tecnología lo que le quita manos para alcanzar una auténtica revisión del origen y destino de los recursos que utilizan los distintos actores políticos.

Otro aspecto clave es el relativo a la experiencia acreditada de la autoridad electoral. El INE (incluso desde su antecesor Instituto Federal Electoral), es una de las instancias con mayor credibilidad de la población en su función de organizar y desarrollar los procesos electorales federales y, en coordinación con los Organismos Públicos Locales Electorales de las entidades federativas, las elecciones locales.

Podría seguir señalando varios factores más, pero referiré uno más: la importancia de que la población esté plenamente informada, de manera verídica y oportuna del acontecer de las elecciones que se dan a lo largo y ancho del país. En gran medida, la información que reciba la ciudadanía es fundamental para un voto informado.

El INE dio a conocer un programa denominado “Certeza” cuyo objetivo principal es el de “prevenir, verificar y contrarrestar la desinformación electoral, a fin de fortalecer el derecho a la ciudadanía a contar con información clara y confiable”.

La meta de su cumplimiento resultará complicada, ya que algo característico en las elecciones es justamente la desinformación creada por el cúmulo de eventos o, incluso, planteada como una estrategia que lo único que genera es desestabilización y polarización.

La desinformación intencionada o no, merma la confianza ciudadana no sólo en actores políticos, en las autoridades electorales, en las reglas del juego electoral e incluso, en nuestro propio sistema democrático.

Esta desinformación, hoy más que nunca, se expande con el uso de tecnologías digitales, principalmente con lo que es difundido en las distintas redes sociales.

Hacerle frente a la desinformación requiere de medidas drásticas e importantes. El INE pretende con “Certeza” analizar contenidos para verificar información relacionada con el ámbito electoral para que, de ser necesario, aclare, precise o desmienta, información falsa, parcialmente falsa o imprecisiones.

De cumplirse, el INE podría convertirse en el termómetro real del acontecer electoral; la tarea no es fácil ya que, entre otros aspectos, necesitará operar en tiempos cortos el análisis de diversa información para emitir lo que realmente ocurra en torno a los procesos electorales. La desinformación de abate con información oportuna y veraz.

Si el INE demora o falla, puede acrecentar no solo la desinformación, también la crítica de actores políticos, de medios de comunicación o de analistas que mirarán hacia el INE y medirán sus reacciones y acciones.

Sin embargo, considero relevante advertir que un factor que está a cargo de todas y todos como ciudadanía. Cuidar nuestra democracia no debe ser solo responsabilidad de las autoridades electorales, de partidos políticos, de las instituciones del estado mexicano, es también nuestra obligación ya que, entre otros aspectos, tenemos la gran responsabilidad de que, con nuestro voto informado, decidamos el rumbo de esta nación por los próximos años. Por ello, debemos analizar, confrontar y tomar con paciencia la información que llegue a nuestras manos.

En este sentido, la idea del programa no es mala, al contrario, es oportuna y necesaria, por lo mismo, le deseamos suerte al INE en esta importante labor.

Comentaremos los resultados en su oportunidad.

 

Fernando Díaz Naranjo

@fdodiaznaranjo