IZQUIERDA Y DERECHA

España baila joropos y rancheras

Gobiernos y políticos españoles impulsaron dos eventos político-ideológicos en España con la mira puesta en los próximos procesos electorales en Iberoamérica y en la definición de posturas frente a regímenes autoritarios. | Omar Cepeda

Escrito en OPINIÓN el

Gobiernos y políticos españoles de varios niveles, condujeron dos eventos político-ideológicos en contextos relacionados con próximos procesos electorales en Iberoamérica a celebrarse durante 2026 y 2027, pero también para fijar postura sobre regímenes dictatoriales, que bajo la amenaza estadounidense están cambiando, o lo podrían hacer en los próximos meses.

Mientras en Venezuela se vive una etapa de turbulencias sin brújula a falta de una verdadera democracia que empiece con elecciones transparentes, en Cuba se naufraga bajo la mirada incesante de Estados Unidos. Desde Barcelona y de forma contradictoria, los mandatarios autodenominados de izquierda fijaron posturas sin condenar la dictadura en la isla, por un lado, y la defensa por la democracia por el otro.

Además, pronto comenzarán a agitarse las aguas en Nicaragua, donde iniciaron las operaciones políticas para preparar el terreno y sacar del poder al matrimonio Ortega, que, de forma déspota, gobiernan una dictadura. Pero Nicaragua no fue motivo de posicionamientos en Barcelona, aunque la derecha española y venezolana cantan victorias en la capital ibérica, nombrada como la ciudad del mundo libre por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quién es una de las mayores críticas internacionales de la 4T, y quien calificó lo sucedido en el mediterráneo como un “guateque”.

Abigarradamente, izquierdas y derechas reunidas en las principales ciudades españolas, coincidían  en la consolidación de modelos democráticos y el impulso al multilateralismo en la región; no obstante, en Barcelona, donde estuvieron la y los presidentes de México, Colombia, Brasil y España redactaron un confuso comunicado conjunto donde no apoyan al gobierno castrista, al contrario, confirman su “compromiso con los derechos humanos y a los valores democráticos”, algo que dista mucho que suceda en la isla. 

Los músculos ideológicos se quisieron hacer sentir en España con altavoces para toda Iberoamérica. Mientras la gente salió a las calles en Madrid para mostrar su apoyo a la derecha, en Barcelona se coordinó una escenografía para contener la caída de las izquierdas en América Latina en próximas elecciones claves en Perú, Colombia y Brasil, este año, mientras que en España se espera un 2027 de intensa carga electoral al celebrar sus generales. En ambos trópicos, la izquierda corre el riesgo de perder las diversas contiendas, lo que dejaría una región dominada por la derecha y aliada indiscutible de Donald Trump.

Estados Unidos observa desde lo lejos los sucesos, aunque también podría pincharse en las elecciones intermedias el próximo noviembre, con un Trump con posibilidades de perder sus mayorías. En ese juego de suma cero entre izquierdas y derechas, el renovado frente España-México, de Sheinbaum-Sánchez, cobra nuevos bríos, esperando que su nueva alianza pragmática, no signifique un error de cálculo donde ambos les perjudique en sus futuros personales.

 

Omar Cepeda

@OmarCepedaCastr