MORENA

El problema de Morena es Morena

Hay mucha turbulencia al interior de Morena-4T, ahí está su desgaste y su debilidad; no en la oposición externa, sí en la oposición interna. | Joel Hernández Santiago

Escrito en OPINIÓN el

Hace meses que ya comenzó la pelea por el poder político, por los votos, por las posiciones, por los presupuestos, por la vida en gobierno y lo que deriva de ella en cada uno de los aspirantes a puestos de elección popular… Si, el poder político es seductor y transforma al ser humano que lo consigue.  

Y la disputa por conseguirlo no sólo se da entre partidos políticos, lo que hoy es lo de menos, y en la que evidentemente hay una enorme ventaja a favor del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en contraposición de los partidos de oposición que hoy, a unos cuantos meses de junio de 2027, no levantan cabeza. 

Sin mencionar a los partidos asociados a Morena-4T: Partido Verde Ecologista de México y el Partido del Trabajo, los que vivirán pegados al poder que les regale el mayoritario. 

Lo novedoso hoy radica en que los grandes problemas de Morena no son por la disputa que les represente el Partido Revolucionario Institucional (PRI) o el Partido Acción Nacional (PAN) que poco a poco se agotan en sí mismos, en sus incongruencias, en su falta de estrategias políticas y electorales, por su falta de conexión con los ciudadanos, los que hoy no se encuentran en ellos y menos piensan que son la solución al gran problema nacional del partido único. 

Ambos ya fueron gobierno: el PAN doce años de nadar de muertito, sin avances para México. Lo que hizo ganar al PRI que ya había gobernado al país por más de setenta años en el siglo XX.

Lo que representó un fracaso adicional para el Revolucionario Institucional con el gobierno de Enrique Peña Nieto en 2012, quien gobernó a sus anchas y a quien se acusa de encabezar un gobierno marcado por la corrupción y la frivolidad. 

La ganancia de ese gobierno no fue para el PRI, de hecho Peña Nieto pulverizó a su partido. La ganancia fue para él, para el mexiquense, quien negoció su apoyo para la llegada de López Obrador en las elecciones de 2018 y de ahí que durante el gobierno de AMLO, y aun en éste gobierno, es un personaje intocable: fue el acuerdo. 

Movimiento Ciudadano (MC) dejó ya de ser un partido de oposición, aunque se viste como tal, pero ya se ha visto que no es tanto así. De tiempo en tiempo muestra su apoyo a Morena-4T

Muy recientemente fuimos testigos de su respaldo para la aprobación legislativa del Plan B, de la Reforma Electoral de la presidente Sheinbaum; y ya se vio que están dispuestos a conseguir posiciones de gobierno aun a costa de entregar su alma ideológica, a la manera del “Fausto” de Goethe. MC presume fortaleza por las gubernaturas que tiene, pero se siente débil para el 2027 y ya entrega facturas, para su pago en junio de ese año. 

El verdadero problema de Morena-4T para el 2027 radica en sí mismo. Un partido que está integrado por distintos grupos políticos, que le debe mucho al PRI y políticos de distinta afiliación partidaria. Se nutrió de todo lo que llegaba. AMLO abrió las puertas a todo el que se quisiera integrar a su Movimiento, sin importar doctrina, ideología, proyecto de país… Nada. 

Distintas tendencias políticas ideológicas ahí. No todas de izquierda porque la izquierda de este Movimiento es más un movimiento populista disfrazado de izquierda, que lo mismo acuerda con la empresa como acomete en contra de la empresa; lo mismo da beneficios económicos que cobra a modo de votos; lo mismo dice estar con el pueblo, pero nada más lejos del pueblo que la salud precaria, la educación precaria, la economía precaria… 

Y eso: su lucha hacia el 2027 es consigo mismo; con esos grupos, los que quieren cada uno su cuota de poder y no están dispuestos a ceder. Además de la fuerza del ex presidente López Obrador que dice estar en su refugio en Palenque, pero que está aquí, metido hasta el tuétano del Movimiento que creó y del que no piensa ceder ni una pizca. 

Ya impone candidatos. Ya impone tiempos y formas. Ya decide quién encabeza listas y quien se incorpora a gobierno. 

En Morena impuso a su hijo, Andrés Manuel López Beltrán, conocido popularmente como "Andy". Fue designado secretario de Organización del partido el 22 de septiembre de 2024, y cuyos resultados de gestión han resultado en fracasos electorales y desorganización, lo que contribuye a la preocupación que Morena-4T, tienen hacia el 2027. 

La presencia en Morena, siempre forzada, de Adán Augusto López, el tabasqueño ‘hermano’ de AMLO, que no las tiene todas consigo y quien tiene más adversarios internos en Morena-4T, que fuera del partido. 

De ahí han salido los dardos envenenados que le han puesto en jaque, además de lo mucho que tiene que aclarar por asuntos no muy claros, hizo que dejara el liderazgo del Senado, prometiendo que recorrería el país para estimular “la fortaleza de nuestro Movimiento”.

Luisa María Alcalde, nombrada presidenta de Morena por AMLO ha estado en el ojo del huracán, en confrontaciones más que trabajo político; en contradicciones más que claridad (lo del nepotismo le pesa fuerte) y sobre todo en los pírricos resultados electorales y políticos (el fracaso en las negociaciones con sus partidos aliados Verde y del Trabajo) hacen que ya se hable de su posible salida de la dirigencia de Morena. Quizá a un puesto de elección popular esta vez. 

Y mucha turbulencia al interior de Morena-4T. Ahí está su desgaste y su debilidad. No en la oposición externa; sí en la oposición interna. 

El problema es otra fuerza descomunal dañina por todas razones: el crimen organizado, para hacerse de poder político en su favor.  

El problema final es para todos los mexicanos que decepcionados de la 4T-Morena, no tendrán opciones para elegir a sus representantes, a sus gobiernos, a sus munícipes… ¿Y entonces?

¿Predominara la abstención? o ¿predominará el chanchullo de Estado para hacer ganar a Morena-4T? Pues eso: el proceso hacia junio de 2027 ya está encaminado.

Joel Hernández Santiago

#JoelHernándezSantiago

Temas