Pateando el bote llegué a la ciudad de Aguascalientes, donde se reunieron medio millar de juristas de distintos estados de la República para la Asamblea Nacional convocada por la Academia Mexicana de Derecho del Trabajo y de la Previsión Social. Entre los abogados laboralistas dominó la presencia de mujeres y jóvenes.
La presidenta de la Academia, la Doctora María de los Ángeles López Martínez, es la primera mujer en ocupar el cargo. La buscan para participar y expresar los problemas que vive el sistema de justicia en nuestro país. No hubo mesa alguna en la que no se compartieran las graves consecuencias que generó la reforma judicial, esa reforma que se hizo a las prisas y que, en su mayoría trajo a jueces sin preparación previa.
Reportes de insuficientes jueces laborales y deficientes instancias de conciliación han conllevado a que sean los propios trabajadores despedidos los primeros en observar cómo se va derrumbando la reforma laboral por falta de atención gubernamental.
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Alfredo Domínguez Marrufo, director general del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, expresó la importancia de la institución que representa donde miles de trabajadores todos los días buscan solucionar sus conflictos. De la necesidad de preparar jóvenes que entiendan que conciliar no es hacer renunciar derechos a las personas sino encontrar equidad con sus empleadores.
Tereso Medina Ramírez, el líder recién electo de la CTM, hizo énfasis en la necesidad de la unidad del movimiento obrero, en la capacitación no solamente de los dirigentes sindicales, sino también de los directivos empresariales quienes tienen contacto con los trabajadores, por lo que es vital que impere el respeto a su dignidad y derechos laborales.
Se contó con la presencia de juristas destacados como María Ascensión Morales, Gabriela Moreno, Darlene Rojas, Ingrid Ceballos, Egla Cornelio, María Luz Rodríguez, Gabriela Mendizábal, Karen Yarely García, Rubén Cardona, Federico Anaya Ojeda, Gilberto Chávez Orozco, Pablo Franco, Juan Carlos Arredondo, Hugo Barreto, Carlos Reynoso, Gregorio Zamarripa, Héctor Mercado López, Ángel Pazos, Rodrigo Maldonado, Sergio Molina, Julio Ismael Camacho, Ángel Edoardo Ruiz, Ángel Ruiz Moreno, Ángel Ascencio Romero, Jorge Jiménez Alonso, entre otros.
Se expresó la preocupación en cuanto a la aplicación de la reforma de plataformas digitales, la cual ha generado graves retrocesos a los derechos de los trabajadores. Federico Anaya llegó a comentar que a estos trabajadores se les convierte en objetos, en cosas sin derechos. María Ascensión Morales, con datos estadísticos expresó su preocupación de que la seguridad social solo beneficia a un 10% de los más de un millón de trabajadores de plataformas, y de estos, solo el 6% son mujeres, lo que significa tan solo el 0.6%.
María Luz Rodríguez, de España, expresó que el poder del algoritmo no lo puede cambiar el trabajador de ninguna manera, sin embargo, que existen experiencias donde puede tener participación a través de sus organizaciones. En México nosotros decimos “la organización sindical es inexistente, el modelo laboral lo impide”.
Durante mi intervención en la Asamblea expresé la preocupación que genera la política impositiva de aranceles por parte del gobierno estadounidense que ha tirado por la ventana cientos de miles de empleos en ambos países. La tasa de desempleo en el país del norte aumentó en diciembre de 2025 a 7 millones 503 mil, y el costo de dicha política en cada hogar ha representado 1 mil 800 dólares en promedio durante el último año, siendo esta una de las razones que generaron las 3 mil 200 protestas masivas que han ocurrido en 50 Estados de Norteamérica.
Se alertó que vivimos tiempos preocupantes porque la revisión del TMEC y de su Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida van en camino a consolidar el modelo colonial laboral que justifica la falta de libertad sindical, negociación colectiva, seguridad social, bajos salarios y nula estabilidad en el empleo.
De Otros Avatares
El 30 de marzo pasado ingresé como miembro de número de la Academia Mexicana de Derecho del Trabajo y de la Previsión Social en un acto solemne en que me fue impuesta la toga por la distinguida Doctora María de los Ángeles López Martínez, como símbolo de pertenencia a esa importante organización profesional, hecho que me honra y me compromete a seguir luchando por una verdadera justicia con sentido social.
