La tecnología es una gran aliada de la democracia. Ésta puede simplificar procesos, hacerlos más seguros e incluso facilitar a la ciudadanía la emisión del sufragio. En México, las nuevas herramientas se han ido adentrando lentamente en la dinámica electoral, demostrando su relevancia y amplios beneficios.
Uno de los avances que ha materializado el órgano electoral en los últimos años es el voto electrónico por internet para la ciudadanía residente en el extranjero. Esta modalidad tiene sustento en el segundo párrafo del artículo 329 de la Ley General de Procedimientos e Instituciones Electorales el cual indica que el sufragio extraterritorial podrá realizarse vía electrónica.
En este caso, el sufragio se realiza a través del Sistema de Voto Electrónico por Internet (SIVEI), el cual fue diseñado a petición del INE y ha sido auditado por la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación de la UNAM y, por otro, Galaz Yamazaki, Ruiz Urquiza, S.C. en participación conjunta con DELOITTE con la finalidad de confirmar su seguridad.
Te podría interesar
En los Procesos Electorales Locales (PEL) de 2020-2021 se implementó por primera vez el voto en el extranjero por internet participando 11 entidades federativas en las que existía esta posibilidad y posteriormente en los PEL 2021-2022. En 2024, se convirtió en la modalidad mayormente elegida por los connacionales en el extranjero para emitir su voto (71.3%), recibiéndose 122 mil 497 votos.
Ante la buena recepción que ha tenido el voto por internet entre las y los mexicanos en el extranjero y con miras a un mejor aprovechamiento de la infraestructura tecnológica con que cuenta el INE, se puede plantear su uso en otros ejercicios de participación como los mecanismos de democracia directa con los que se cuenta a nivel federal desde 2019, es decir la revocación de mandato y la consulta popular.
Dada la naturaleza de ambos mecanismos, es posible implementar un modelo mixto donde la votación presencial se complemente con aquella por internet; asegurando el derecho al voto al mismo tiempo que se introducen nuevas vías más económicas y sustentables para la emisión de la opinión ciudadana.
Este modelo mixto retomaría experiencias como la casilla seccional, la cual recibió en la elección del Poder Judicial un máximo de 2 mil 250 personas ciudadanas, lo que permitió se instalara una casilla en cada sección únicamente cuando contara con más de 100 personas electoras. Para el voto por internet, se prevería un periodo de registro para aquellas personas que deseen participar de manera anticipada a través del SIVEI, tal y como sucede actualmente con el voto en el extranjero.
Los modelos de votación deben transformarse ante las nuevas dinámicas poblacionales; hoy en día el 83.1% de la población cuenta con acceso a internet, mientras que el 26% del padrón está compuesto por jóvenes cuya dinámica diaria está regida por la interacción vía digital. Por ello, resulta más que necesario adentrarnos en las nuevas tecnologías para llegar a los espacios digitales que acostumbra a usar la ciudadanía.
Ejemplos ya existen: el Instituto Electoral de la Ciudad de México, antes Instituto Electoral de Distrito Federal, desde 2012 ha puesto en marcha el Sistema Electrónico por Internet (SEI) para recibir la opinión de la ciudadanía en las Consultas Ciudadanas sobre Presupuesto Participativo. Retomar las experiencias a nivel local, pudiera ser de gran ayuda para impulsar que la ciudadanía se apropie de estos mecanismos.
Esta es una discusión que de manera inminente debe darse no solo al interior de los órganos electorales, sino en el Congreso a fin de que se prevea esta posibilidad en el marco normativo. Estamos aún a tiempo.
