ESTADOS UNIDOS

El imperio contraataca

Estados Unidos está actuando como un imperio en decadencia el cual recurre a la violencia, al caos y la guerra como su último reducto para mantener poder de influencia en el mundo. | Ismael Jiménez

Escrito en OPINIÓN el

Lo que definía el pasado orden mundial ha estallado ante los acontecimientos que están marcado el contexto global y que ha sido acelerado por las decisiones y posicionamiento de los Estados Unidos.

Amén del tan vilipendiado derecho internacional, el que se suponía era el organismo internacional más importante de la historia, está dejando de tener sentido y protagonismo ante los hechos que se están sucediendo todos los días y que peligrosamente no acercan a un escenario de guerra mundial. La ONU hoy no tiene ni voz ni voto ante los acontecimientos que están marcando el derrotero de la geopolítica mundial.

El mayor garante de la ONU que se entendía eran los Estados Unidos, ha ignorado totalmente los lineamientos de dicho organismo mientras la política de Trump se enfila a actuar sólo bajo sus propios criterios y los intereses de su país, mientras que la OTAN, también en peligro de desaparecer, ha quedado en la orfandad norteamericana no sólo por retirar los apoyos económicos y militares a dicho, sino por las claras intenciones de Washington de hacerse con el territorio de Groenlandia. 

Donald Trump lo dijo claramente, el territorio autónomo perteneciente a Dinamarca será de una manera u otra parte de los Estados Unidos. De hecho, Washington está ya en pláticas con las autoridades que ellos consideran pertinentes para ofrecerle un pago de al menos 100 mil dólares a cada uno de los poco más de 52 mil habitantes de la isla para, de esa forma, poder hacerse con los derechos territoriales de ese punto geográfico que hoy le parece estratégico al gobierno estadounidense en su lucha por mantener la hegemonía global.

Ante este escenario, parece que el “ataque” a Venezuela, es apenas el inicio de una estrategia que Washington está implementando para recuperar el liderazgo que antes poseía con la fuerza de su economía y que fue opacado con el ascenso de China en el concierto de la economía global, este es el escenario que hace más peligrosas que nunca las decisiones que se tomen en la Casa Blanca pues los Estados Unidos están actuando como un imperio en decadencia el cual recurre a la violencia, al caos y la guerra como su último reducto para mantener poder de influencia en el mundo ante su rezago de influencia y poder económico.

A la par, el conflicto de Irán, suma a este escenario de caos en el que ante cualquier excusa o motivo real o no que la Casa Blanca considere pertinente asestará un ataque militar en un país que, luego de la llamada guerra de 12 los días, Trump prometió que desestabilizarían socialmente con el objetivo de minimizar el riesgo que representa específicamente para sus planes en Oriente Medio y para Israel, que ve con beneplácito cómo las amenazas contra el país persa aumentan mientras ellos continúan atacando Gaza, Siria, Cisjordania y el Líbano en una misma lógica que ya manifestada por Washington, extenderse territorialmente a manera de los imperios de siglos pasados.

La crisis en Irán amén de los propios errores y crisis que pudo haber generado el gobierno islamista de ese país, está evidentemente sustentada en la infiltración de agentes estadounidenses e israelíes que buscan romper la estabilidad del gobierno con el objetivo de fragmentar al país persa y de ser posible, en el mediano plazo, hacerse también con los recursos energéticos de ese país que posee las segundas reservas de gas y petróleo más grandes del mundo.

Venezuela, Ucrania, Irán, Siria, Líbano y Yemen entre otros, ya no son producto de las ideas conspiracionistas de algunos analistas, Trump ha sido más claro que nunca, su deseo de detener a Rusia y China en Groenlandia, hacerse con el petróleo venezolano el cual además reclama como propio, en Irán donde está más claro que nunca que los servicios de inteligencia estadounidenses están interviniendo directamente en las revueltas sociales, la estructura y plan maestro de la anexión de Ucrania a la OTAN salió desde la Casa Blanca, mientras que en Siria, Washington dio el visto bueno a un terrorista como presidente ante la caída de Bashar al Ásad, mientras que en Líbano y Yemen, han promovido y asesorado a los grupos milicianos rebeldes contra gobiernos islamistas que tienen sumidos a esos países en una inestabilidad que lleva ya varios años.

Estados Unidos está jugando sus últimas cartas con el objetivo de mantener una hegemonía que le otorgó el tamaño y vigor de su economía buena parte del siglo XX pero que, comenzó a desquebrajarse con el inicio de este nuevo siglo, para algunos, hasta ahora, parece desconcertante las nulas respuestas de Rusia y China ante los acontecimientos en Irán y Venezuela. Pero que no hablen, no quiere decir que no se estén moviendo, Rusia más decida en Ucrania luego del ataque a Venezuela lanzó su misil Oreshnik que golpeó fuertemente una importante región de Ucrania como señal de que la respuesta a cualquier otro intento de amago de occidente, la respuesta será contundente como ya lo ha manifestado Vladimir Putín en más de una ocasión, aún así, para algunos las expectativas aún están puestas en la respuesta de China que en opinión de este servidor, lo mejor tal vez será no ver una respuesta del gigante Asiático porque de ocurrir, podría ser de una contundencia que no quisiéramos presenciar.

En este contexto, el sueño del imperio de Trump será seguir jugando las cartas que ya abrió y puso sobre la mesa con el que ha provocado ya caos, temor y más incertidumbre global. Por ahora, lo que podríamos concluir es que los planes parecen estarle saliendo a Washington conforme a lo planeado, pues con lo que hoy sucede en Irán en caso de que explote totalmente la revuelta social, ello significaría el último clavo en el ataúd del nuevo proyecto de la “Ruta de la Seda” en donde Irán jugaría un papel fundamental, mientras que pone otro parte, pone a prueba la solidez y efectividad de los BRICS que en algunos casos, no sólo mantienen convenios comerciales, existen entre algunos países miembros acuerdos de apoyo militar y de defensa mutua. 

Desde la perspectiva global, parece que Washington está utilizando su último reducto de poder que es el control de los mercados financieros y los sistemas de intercambio comercial al nivel mundial, pues un detalle que parece haber pasado desapercibido o ha sido poco abordado es que, luego de los acontecimientos de Venezuela e Irán, el precio del petróleo no se ha disparado pese a que muestra ligeros movimientos a la alza pero de esto, hablaremos en la próxima entrega.

 

Ismael Jiménez 

@ijm14