INFORME DE GOBIERNO 2025

Un informe entre cifras y desafíos

El balance de Sheinbaum exhibe avances iniciales, pero también revela las pruebas que definirán si las promesas se convierten en transformaciones reales. | José Luis Castillejos

Escrito en OPINIÓN el

El balance de Sheinbaum exhibe avances iniciales, pero también revela las pruebas que definirán si las promesas se convierten en transformaciones reales.

Entre cifras de seguridad, anuncios sociales y la sombra de la reforma judicial, Claudia Sheinbaum trazó en su primer informe la cartografía política de su naciente gobierno. No fue un trámite burocrático; fue la puesta en escena de un proyecto que busca continuidad, pero con un sello propio, marcado por la promesa de gobernar con cercanía y resultados.

El discurso giró en torno a dos ejes: seguridad y bienestar. Las cifras de homicidios y feminicidios a la baja son alentadoras, pero insuficientes para cantar victoria. La violencia en México tiene raíces profundas y dinámicas locales complejas; reducirla exige más que estadísticas trimestrales. Lo mismo ocurre con la extorsión: la reforma anunciada es un paso, pero la confianza ciudadana en denunciar será la verdadera prueba de fuego.

En política social, la Beca Universal Rita Cetina y la Pensión Mujeres Bienestar refuerzan el relato de un gobierno que busca ampliar derechos. Sin embargo, la sostenibilidad financiera de estas políticas dependerá de la capacidad de crecer más allá del 1.2 por ciento del PIB y de no cargar en exceso las arcas públicas.

El Plan México y la inversión en la Comisión Federal de Electricidad apuntan a la reindustrialización y soberanía energética. Son apuestas ambiciosas, pero los proyectos de transmisión eléctrica y el compromiso de generar 35 por ciento de energía renovable en 2030 exigen eficacia técnica y continuidad presupuestal, no discursos. El pasado reciente está lleno de promesas de infraestructura que se quedaron a medio camino.

La renovación del Poder Judicial fue presentada como un triunfo democrático. El gobierno lo ve como garantía de legalidad; sus críticos, como riesgo para la independencia de jueces y magistrados. La legitimidad de esta reforma no se medirá en la ceremonia, sino en la imparcialidad con que se resuelvan los casos más sensibles del país.

El informe habló de un México con menos pobres, según las métricas oficiales. Es un avance innegable, aunque persisten desigualdades regionales que golpean con fuerza en el sur y en las comunidades indígenas. Ahí, el discurso nacional suele sonar lejano.

En síntesis, Sheinbaum busca dejar asentado un inicio con certezas: menos violencia, más programas sociales, energía soberana y justicia renovada. Pero cada cifra abre una pregunta: ¿cuánto de esto se traducirá en cambios palpables para millones de mexicanos y cuánto quedará en el terreno de la estadística?

Un informe de gobierno, más que vitrina de logros, debería ser mapa de desafíos. El país lo agradecería más que el aplauso fácil.

 

José Luis Castillejos

@JLCastillejos