En nuestro país, según datos de la Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (ENASIC) se estima que 58.3 millones de personas son susceptibles de recibir cuidados en el hogar. Muchas de ellas, tienen padecimientos que les hacen requerir de equipo especializado para poder subsistir, como en el caso de quienes dependen de concentradores de oxígeno, entre otros equipamientos.
Por lo tanto, ese equipo del que depende su subsistencia, requiere de una conexión eléctrica constante. En estos casos, la electricidad no es solo instrumento, sino literalmente es su línea directa a la vida.
Como es lógico, al depender de equipos especializados que operan con electricidad, también requieren de un flujo constante que haga operar el equipo, incrementando su consumo de energía eléctrica.
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Reitero: para estas personas, la electricidad es, literalmente, un servicio vital.
Por este motivo, desde Movimiento Ciudadano hemos planteado la creación de una Tarifa Doméstica Electrodependiente (TDE), como una medida para proteger a hogares que dependen de equipos médicos eléctricos para la supervivencia o calidad de vida de alguno de sus integrantes.
Esto no es una ocurrencia ni una sugerencia a la ligera. Es una necesidad evidente de millones de personas que sufren de padecimientos o que tienen un familiar cercano que tiene este tipo de enfermedad y requiere de cuidado especializado
A partir de los rezagos que dejó la pandemia de covid-19, fueron evidenciadas varias deficiencias en infraestructura, acceso a medicamentos y dejó también al descubierto una gestión pública fragmentada, además del incremento de enfermedades crónicas no transmisibles.
Literalmente salieron a la luz los efectos sobre la población mexicana de padecimientos como diabetes, obesidad, enfermedades renales y cardiovasculares que han aumentado la necesidad de cuidados domiciliarios.
Estos cuidados implican un uso continuo de dispositivos médicos que elevan de forma significativa el consumo eléctrico en los hogares. No es una cuestión optativa, sino un requerimiento básico de millones de hogares para poder existir.
Por eso planteamos a través de una reforma legal, garantizar que el consumo eléctrico asociado a equipos médicos indispensables, como respiradores, concentradores de oxígeno y bombas de infusión, por ejemplo, sea facturado con el mayor subsidio disponible, evitando que debido a estas causas médicas, las viviendas sean clasificadas dentro de la Tarifa Doméstica de Alto Consumo.
Para poder alcanzar una Tarifa Doméstica Electrodependiente, planteamos el reconocimiento jurídico de las personas electrodependientes, así como la creación de un Registro Nacional de Personas Electrodependientes con actualizaciones periódicas y notificaciones en caso de fallecimiento.
Estas acciones tendrían como objetivo lograr la obligación de la Comisión Federal de Electricidad y concesionarias de garantizar suministro prioritario y una tarifa especial, con mayor subsidio a los domicilios de personas electrodependientes.
Parecen acciones sencillas, pero son completamente posibles. Y facilitarán el acceso a una mejor calidad de vida de millones de personas que hoy sufren con cada recibo de luz. Esperemos que haya empatía y solidaridad con esta propuesta.
