La seguridad pública ya no puede medirse únicamente por el número de patrullas en las calles o por la cantidad de cámaras instaladas. Hoy, el verdadero desafío para gobiernos estatales y municipales es lograr que toda la infraestructura tecnológica opere como un solo sistema capaz de generar información útil, acelerar la toma de decisiones y mejorar la respuesta ante una emergencia.
El Índice de Paz México 2026, elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP), ofrece una señal alentadora: el país registró en 2025 la mayor reducción anual de homicidios desde que comenzó la medición, con una caída de 22.7%; además, acumula seis años consecutivos de mejora en este indicador. A ello se suma que el primer trimestre de 2025 fue el periodo con menos víctimas de homicidio doloso desde 2018, mientras que agosto se convirtió en el mes con la cifra más baja desde 2015, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Aunque especialistas coinciden en que estos resultados responden a diversos factores, uno de ellos es la consolidación de modelos de coordinación apoyados en infraestructura tecnológica capaz de integrar información en tiempo real para apoyar la operación de las instituciones encargadas de la seguridad.
La diferencia está en integrar, no sólo en instalar tecnología
En materia de seguridad, la diferencia entre adquirir equipos y construir una plataforma integral puede traducirse en minutos decisivos durante una emergencia.
Seguritech, empresa mexicana especializada en infraestructura tecnológica para seguridad pública, ha desarrollado durante más de tres décadas un modelo basado precisamente en esa integración. Actualmente opera en 23 estados del país y en Colombia, donde ha participado en la implementación de más de 188 centros de mando integrados y una red superior a 73 mil cámaras conectadas.
El valor de estos proyectos no radica únicamente en la cantidad de dispositivos instalados, sino en la capacidad de concentrar, analizar y distribuir información proveniente de diversas fuentes en un mismo entorno operativo.
Videovigilancia, llamadas al 911, reportes de unidades en campo, arcos de reconocimiento vehicular, botones de auxilio, alarmas perimetrales e históricos de incidencia pueden integrarse en una sola plataforma que permita a los operadores contar con una visión completa de un incidente y tomar decisiones con mayor rapidez.
La incorporación de herramientas de inteligencia artificial fortalece este proceso al priorizar alertas, identificar comportamientos inusuales en video, analizar llamadas de emergencia y sugerir la clasificación preliminar de un evento antes de que el operador concluya el reporte.
"La tecnología por sí sola no transforma la seguridad. Lo que genera resultados es la capacidad de integrar información, procesos y personas en una misma plataforma para que cada decisión se tome con datos oportunos y en tiempo real. La coordinación es hoy uno de los principales activos de las instituciones de seguridad", afirma Ariel Picker, CEO de Seguritech.
La seguridad también depende de decisiones de largo plazo
El propio Índice de Paz México 2026 advierte que, pese a los avances, el desafío sigue siendo considerable.
Durante 2025, la violencia representó un costo estimado de cuatro billones de pesos, equivalente al 11% del Producto Interno Bruto nacional. Además, por cada peso destinado a contener la violencia, ésta genera pérdidas económicas de 5.5 pesos.
A ello se suma otro dato relevante para quienes diseñan políticas públicas: en la última década el gasto federal en seguridad pública disminuyó 31.8% en términos reales, mientras que el costo económico de la violencia aumentó 19%.
México destina apenas el 0.5% de su PIB a seguridad pública y sistema de justicia, muy por debajo del promedio de 1.7% registrado entre los países de la OCDE. En este contexto, el debate ya no se limita al monto de los recursos disponibles, sino a la eficiencia con la que éstos son utilizados.
La integración tecnológica permite precisamente multiplicar el impacto de la inversión pública, al convertir sistemas aislados en plataformas capaces de generar inteligencia operativa, reducir tiempos de respuesta y fortalecer la coordinación entre instituciones.
Con más de treinta años de experiencia en proyectos de misión crítica, Seguritech sostiene que la continuidad operativa resulta tan importante como la inversión inicial. El mantenimiento, la actualización tecnológica y el acompañamiento permanente permiten que los sistemas evolucionen junto con las necesidades de cada entidad y con los nuevos retos que enfrenta la seguridad pública.
Los resultados que hoy documenta el Índice de Paz México muestran una tendencia positiva. Sin embargo, sostenerla requerirá decisiones de largo plazo, inversiones inteligentes y una visión integral que permita consolidar la tecnología como una herramienta al servicio de la gobernanza, la prevención del delito y la protección de la ciudadanía.