A pesar de que el presidente Donald Trump ha manifestado su intención de retirarse del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), calificándolo incluso de "irrelevante", los principales sectores industriales y comerciales de Estados Unidos han manifestado su firme rechazo a la terminación del pacto, advirtiendo sobre consecuencias devastadoras para la economía norteamericana. Además, enfrentaría un fuerte rechazo en el Congreso tanto del ala demócrata como republicana, de acuerdo con una nota de Politico.
Representantes de cámaras de comercio y asociaciones agrícolas en Estados Unidos, la realidad de ser vecinos estrechamente integrados hace que la supervivencia del tratado sea una necesidad económica que trasciende la postura política del ejecutivo. Sin una renovación clara este 1 de julio, las empresas estadounidenses temen perder la ventaja competitiva que ha convertido a México y Canadá en sus principales socios comerciales.
Este martes, la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, perfila anunciar formalmente este miércoles que no extenderá el TMEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá) iniciando así una cuenta regresiva de una década para desmantelar la zona de libre comercio norteamericana, mientras los tres países negocian los cambios propuestos, de acuerdo con un cable de última hora de la agencia de noticias Reuters.
Es decir, el TMEC expiraría en una década después de la declaración de Estados Unidos.
Incertidumbre en industrias de EU
La negativa de la administración Trump a comprometerse con la renovación del acuerdo por otros 16 años ha generado un clima de incertidumbre que afecta directamente a fabricantes de automóviles y productores de lácteos, advirtió Politico.
Estas industrias, explicó, dependen de cadenas de suministro multimillonarias y de mercados de exportación que se han consolidado a lo largo de tres décadas.
Anne McKinney, vicepresidenta de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, enfatizó a Politico que la "certeza y estabilidad" son los mayores beneficios del TMEC, y que sin ellos, a las empresas les resulta extremadamente difícil planificar sus inversiones.
La Federación Estadounidense de Oficinas Agrícolas advirtió que someter el comercio a revisiones anuales —en lugar de una prórroga sólida— creará una preocupación constante para los agricultores y ganaderos que ya enfrentan condiciones económicas difíciles.
Expertos y representantes del sector privado consultados por Politico coinciden en que una ruptura del acuerdo o una situación de "limbo" comercial tendría efectos inmediatos:
- Riesgo comercial: Se pondrían en riesgo más de 1.8 billones de dólares en comercio anual.
- Inflación: Se prevé un aumento vertiginoso en los precios de productos cotidianos, desde piezas de automóviles hasta aguacates, en un contexto donde la inflación ya es una preocupación central para los ciudadanos.
- Desarticulación productiva: Las cadenas de suministro actuales están tan integradas que muchos productos cruzan las fronteras del continente varias veces antes de ser finalizados.
Oposición política y realismo económico
A pesar de la retórica hostil del presidente, quien ha declarado que preferiría que el pacto se diera "por terminado", el acuerdo sigue contando con un amplio apoyo bipartidista en el Capitolio.
Analistas y diplomáticos señalaron a Politico que Trump enfrentaría una "fuerte oposición en el Congreso" si intentara una retirada unilateral, dado que el TMEC es ley vigente en los Estados Unidos.
México, a favor: Sheinbaum
En su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum explicó que México y Canadá ya firmaron a favor de que se renueve el acuerdo comercial, pero falta que lo haga Estados Unidos.
“Estamos esperando la respuesta de Estados Unidos. Si no deciden ampliarlo por 16 años, entonces viene un proceso de revisión, que no es que ya se va a revisar siempre, cada año, sino que empieza un proceso de revisión, ahora sí formal y en ese proceso de revisión formal ya se ve si hay algunas adecuaciones que deben hacerse al actual tratado”, detalló.
La presidenta rechazó que vaya a acordarse un cambio mayor al TMEC, pues explicó que, de ocurrir, deberá ser aprobado por los congresos de las tres naciones.
“Nosotros estamos tranquilos en el sentido de que hemos hecho todo lo que tenemos que hacer y ya depende mucho pues de la posición del Gobierno de Estados Unidos, pero eso no quiere decir que se acabe el tratado mañana”, comentó.
Este 1 de julio, México, Estados Unidos y Canadá definirán la ruta para el TMEC, en la que se incluyen opciones para extender su vigencia por 16 años o ir a revisiones periódicas por 10 años.
Este miércoles, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, sostendrá una reunión con autoridades de Canadá y Estados Unidos para abordar la ruta que tendrá el tratado comercial.
El peor escenario para el país en la revisión trilateral del TMEC más allá de una salida de la Unión Americana es aceptar condiciones asimétricas que restrinjan el comercio, aseguró Oscar Ocampo, director de Desarrollo Económico del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
Otro aspecto negativo, dijo, sería aceptar restricciones en el mercado agropecuario.
