Menu
T-MEC

La nueva batalla del T-MEC: inteligencia artificial, datos y la economía digital de México

México enfrenta debilidades regulatorias y rezagos digitales rumbo a la revisión del T-MEC; el debate sobre inteligencia artificial, datos y telecomunicaciones marcará la nueva agenda comercial con Estados Unidos

La nueva batalla del T-MEC: inteligencia artificial, datos y la economía digital de México
El documento concluye que la transformación digital no depende únicamente de la tecnología, sino también de incentivos regulatorios, coordinación institucional y certidumbre jurídica.Foto: IA/Especial

México enfrenta obstáculos internos debido a las debilidades institucionales y contradicciones regulatorias internas que podrían ponerlo en una posición vulnerable durante la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), según el documento “T-MEC Digital: claves estratégicas para la competitividad, la innovación y la gobernanza regional”.

El análisis, elaborado por el Consejo Ejecutivo de la Economía Digital (CEDIG), advierte que la revisión del T-MEC ya no se concentra solamente en exportaciones manufactureras o disputas arancelarias. Ahora, la economía digital ocupa un lugar central, con temas como datos, inteligencia artificial, telecomunicaciones, ciberseguridad y plataformas digitales.

El documento concluye que los principales obstáculos para el desarrollo digital del país no provienen del T-MEC, sino de problemas internos.

“Los principales obstáculos para el ecosistema digital están en casa”, señala el informe.

Datos e inteligencia artificial: la nueva disputa comercial

El documento plantea que la economía digital ya es uno de los ejes centrales de competitividad regional frente China.

Por ello, el capitulo digital del T-MEC estará marcada por el flujo transfronterizo de datos, la regulación de inteligencia artificial, la protección de datos personales, la interoperabilidad tecnológica, ciberseguridad, pagos digitales, y servicios digitales.

El informe señala que en la región, la gobernanza digital aún tiene enormes vacíos legales y regulatorios ya que es un “problema sin resolver a escala regional”, debido a que los países de Norteamérica aún no han logrado definir reglas comunes sobre los datos como:

  • ¿En dónde almacenarlos?
  • ¿Cómo pueden circular entre fronteras?
  • ¿Quién puede usarlos?
  • ¿Bajo qué mecanismos de supervisión?

En el caso de la inteligencia artificial, el desafío adquiere mayor relevancia debido a que los modelos dependen de grandes volúmenes de datos y centros de datos para entrenarse y operar.

El impacto de la desaparición del INAI

El documento señala que la desaparición del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) amplió la distancia entre los compromisos asumidos por México en el T-MEC y su capacidad institucional para garantizar protección de datos y transparencia.

Además, persiste la incertidumbre sobre el modelo regulatorio que seguirá México: el esquema estadounidense, más flexible y orientado al mercado, o el europeo, con normas más estrictas de privacidad.

Para los expertos, definir esto es importante ya que los datos son considerados un activo estratégico para el comercio digital y la inteligencia artificial.

Por ello, el informe advierte que la revisión del T-MEC podría incorporar nuevas exigencias regionales respecto a proveedores tecnológicos, ciberseguridad y manejo de información sensible.

Debilidad institucional y pérdida de negociadores

De acuerdo con el documento, la Secretaría de Economía perdió a buena parte de sus negociadores con una experiencia acumulada de entre 15 y 18 años desde el inicio de la actual administración, que refleja un debilitamiento técnico de la capacidad negociadora mexicana.

Paralelamente, el llamado “cuarto de junto”, mecanismo tradicional de consulta con el sector privado durante negociaciones comerciales, fue reestructurado, reduciendo la interlocución directa entre empresas y gobierno.

El informe sostiene que reconstruir rápidamente esa capacidad institucional será fundamental para enfrentar la revisión del tratado.

También advierte que México no ha logrado capitalizar plenamente su relevancia estratégica dentro de la integración productiva regional, pese a su cercanía con Estados Unidos y Canadá.

Telecomunicaciones bajo presión

De acuerdo con el análisis, los altos costos del espectro radioeléctrico, impuestos especiales y reglas contradictorias han reducido los inventivos para la inversión privada y limitado el crecimiento del ecosistema digital.

Los especialistas consideran que las telecomunicaciones representan infraestructura esencial para sectores como educación, salud, inclusión financiera, seguridad y desarrollo económico.

No obstante, en México todavía se tratan como un servicio “de lujo” sujeto a cargas fiscales elevadas.

Además, el texto advierte que México podría enfrentar cuestionamientos por posibles ventajas regulatorias otorgadas a empresas estatales frente a operadores privados, especialmente en el sector telecomunicaciones.

Stablecoins y pagos digitales regionales

El informe identifica que las stablecoins y las monedas digitales de bancos centrales ya son utilizadas para facilitar pagos transfronterizos en América del Norte.

Sin embargo, en México este tipo de operaciones continúan siendo lentas, costosas y dependientes de múltiples intermediarios financieros.

Ante este escenario, el documento plantea que la revisión del T-MEC podría abrir espacios para firmas digitales, certificados electrónicos, validación regional de identidad y sistemas de pagos instantáneos entre países.

También lee: Banxico quiere que pagues el café o el tianguis desde tu celular.

El caso PIX vs CODI: por qué Brasil avanzó y México no

Uno de los ejemplos más ilustrativos del documento es la comparación entre PIX, el sistema de pagos instantáneos de Brasil, y CoDI, la plataforma mexicana impulsada por el Banco de México.

El informe señala que ambos proyectos contaban con capacidades tecnológicas similares, sin embargo, Brasil logró una adopción masiva gracias a incentivos competitivos para bancos y usuarios. En contraste, CoDi fue implementado principalmente como una obligación regulatoria, sin generar suficientes estímulos económicos para fomentar su uso cotidiano.

El documento concluye que la transformación digital no depende únicamente de la tecnología, sino también de incentivos regulatorios, coordinación institucional y certidumbre jurídica.

JL

Temas

Buscar

Main logo