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Blindar infraestructuras críticas mediante la gestión de identidades: Seguritech

La identidad se consolida como el nuevo perímetro de seguridad ante amenazas híbridas físicas y digitales; la gestión de accesos integrada es clave para reducir riesgos, fraudes y brechas en infraestructuras críticas rumbo a 2026

Blindar infraestructuras críticas mediante la gestión de identidades: Seguritech
Blindar infraestructuras críticas mediante la gestión de identidades: SeguritechCréditos: Especial
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En un entorno donde las amenazas ya no distinguen entre lo físico y lo digital, la gestión de identidades y los controles de acceso se han consolidado como uno de los pilares de la seguridad moderna en gobiernos, empresas e infraestructuras críticas. A medida que la digitalización avanza y los sistemas se interconectan, la identidad se convierte en el nuevo perímetro de protección.

Al iniciar 2026, la gestión de identidades y accesos (IAM, por sus siglas en inglés) ha dejado de ser una capa complementaria para posicionarse en el núcleo de la ciberseguridad y la seguridad física integrada. Hoy, proteger instalaciones estratégicas implica no solo resguardar edificios, sino también controlar quién accede, cuándo, desde dónde y con qué nivel de privilegios, tanto en entornos físicos como digitales.

Las cifras refuerzan esta urgencia. Tan solo durante el primer semestre de 2025, México registró 40.6 mil millones de intentos de ciberataques, colocándose como el segundo país más atacado de América Latina, de acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF), solo por detrás de Brasil.

Se estima que a lo largo del año ocurrieron más de 108 millones de incidentes, un promedio cercano a 300 mil ataques diarios, con la posibilidad de que 13 millones de mexicanos hayan sido víctimas de algún tipo de fraude digital.

Este panorama evidencia que las amenazas ya no dependen únicamente de ataques externos sofisticados, sino de debilidades internas relacionadas con la administración de identidades.

“Los incidentes registrados en los últimos doce meses en sectores críticos confirman que el eslabón más débil no es la tecnología defensiva, sino la administración de los privilegios de los usuarios”, señala Ariel Picker, CEO de Seguritech.

La identidad como nuevo perímetro de seguridad

Para 2026, la seguridad efectiva se sustenta en sistemas capaces de verificar identidades de manera dinámica, combinando biometría, credenciales digitales y reglas de acceso contextual. Este enfoque permite no solo autorizar o denegar accesos, sino también trazar, auditar y comprender comportamientos dentro de instalaciones estratégicas, fortaleciendo la prevención y la respuesta ante incidentes.

Casos recientes en sectores como salud, energía y servicios públicos han demostrado que muchas brechas de seguridad no se originan en ataques externos, sino en accesos mal gestionados, credenciales obsoletas o privilegios que permanecen activos sin justificación operativa. El riesgo de los llamados privilegios heredados y de las credenciales estáticas se ha convertido en un factor crítico, especialmente en entornos donde el personal, los proveedores y los niveles de acceso cambian constantemente.

Gestión de identidades como herramienta de gobernanza

Frente a este escenario, Seguritech ha desarrollado soluciones integrales de control de acceso e identidad que permiten la convergencia entre el mundo físico y el digital. A través de tecnologías como biometría avanzada, autenticación multifactor y monitoreo centralizado, es posible vincular el acceso físico —mediante torniquetes, lectores biométricos o reconocimiento de iris— con el acceso lógico a redes, plataformas y servidores.

Este modelo asegura, por ejemplo, que si una persona no ha ingresado físicamente a una instalación, sus credenciales digitales permanezcan inhabilitadas, reduciendo significativamente el riesgo de accesos indebidos o suplantaciones de identidad.

En este contexto, la gestión de identidades deja de ser vista únicamente como un mecanismo de control y se consolida como una herramienta de gobernanza, cumplimiento normativo y continuidad operativa, clave para proteger infraestructuras críticas y fortalecer la resiliencia organizacional frente a un entorno de amenazas cada vez más complejo.

VGB