SALUD

Noches de lluvia y esperanza: la vida de quienes esperan afuera del Hospital de Xoco

"Hay gente que los sábados y domingos viene a regalarnos un taquito, un refresco, tacos de canasta, tortas, pan, atole, café", exponen familiares de personas internadas

Créditos: Raúl Estrella / La Silla Rota
Escrito en NACIÓN el

Unas bancas de cemento en la entrada principal del Hospital General de Xoco se han convertido en el hogar temporal de decenas de familias que esperan noticias de sus familiares. Con un techo que apenas les cubre el cuerpo, tienen que recurrir a chamarras, cobijas y cartones para soportar las lluvias y la baja de temperatura hacia la noche.

Alfredo Bogdan Becerril cumplió un mes prácticamente viviendo afuera del hospital ubicado sobre avenida Coyoacán, en espera de poder reunirse con su mamá que será dada de alta este martes.

Originario de la alcaldía Xochimilco, dice que no vale la pena ir a su casa y regresar para los informes y visitas, por lo que la mayor parte del tiempo ha permanecido fuera del hospital, pese a las lluvias y los cambios de clima.

"Hay gente que los sábados y domingos viene a regalarnos un taquito, un refresco, tacos de canasta, tortas, pan, atole, café", expresó en entrevista con La Silla Rota.

Raúl Estrella / La Silla Rota

El primer día tuvo que pasar la noche afuera y cayó un aguacero, recuerda. Como no había más gente al exterior del hospital, los policías le dieron permiso de pasar al interior después de la 3 de la mañana, aunque habitualmente no está permitido.

TAMBIÉN LEE: Martí Batres presume colocación de aire en hospital del ISSSTE; lo retira tras críticas

Su mamá fue atropellada hace unas semanas, por lo que terminó con fractura de tibia y peroné.

Refirió que el conductor del auto que la atropelló se ofreció a llevarla al hospital. En el primero no la recibieron porque no tenían rayos X, pero en Xoco sí la pudieron atender.

"No puedo quejarme del hospital porque sí la atendieron muy bien", expresó.

Raúl Estrella / La Silla Rota

Arman sus camas para dormir al exterior

Vicenta Martha Granados lleva varias capas de suéteres y chamarras para soportar la espera afuera del Hospital de Xoco.

Su esposo fue internado hace cuatro días porque le detectaron un coágulo de sangre en el cerebro, por lo que tuvo que ser intervenido quirúrgicamente.

Acompañada por cuatro integrantes de su familia, han armado una especie de cama improvisada pegada a la pared de la institución de salud.

Raúl Estrella / La Silla Rota

La primera capa consta de unos cartones. Después un par de cobijas y finalmente almohadas para poder conciliar algunas horas de sueño y descanso.

"Ha sido un poquito estresante (esperar), más cuando llueve. Pero no hay de otra, tenemos que estar allí por el familiar, que nos mandan a llamar a cualquier hora del día o de la noche", dijo.

Reconoce que por parte del personal del hospital han recibido buena atención y han tenido todos los insumos, hasta el momento.

Al padre de María lo internaron hace 12 días por un dolor en el pecho.

Desde entonces, ella junto con sus hermanas se han turnado para ir todos los días al hospital para ayudarle con su desayuno, comida y cena.

"Hay veces que nos mojamos. A la hora de la entrada de la comida es cuando mero se viene el aguacero y ni modo, como sardina entramos", expresó.

Casi no hay espacios para descansar: entre horarios de visitas, informes y pases para la comida deben estar de guardia prácticamente desde las 9 de la mañana.

Aunque calificó la atención como buena en general, dijo que hay algunas trabajadoras "que son tremendas". 

En algunas ocasiones, su padre ha referido que no el personal no lo revisa, simplemente lo inyectan y se van.

En este Hospital no tienen servicio de tomografía, comentó, por lo que los trasladan a otras unidades para hacerles el estudio.

djh