El Instituto Nacional Electoral (INE) inició un proceso de reajuste en su estructura salarial que no solo alcanzará los sueldos de altos funcionarios, sino también el amplio esquema de prestaciones, y beneficios que históricamente han acompañado a la burocracia electoral.
No obstante la propia Presidenta del Instituto, Gudalupe Taddei reconoció que no tocarán los bonos que reciben por procesos electorales. El año pasado en la elección presidencial, el INE dio un bono de dos meses de salario a la consejera presidenta, así como al resto de los consejeros y al personal del Servicio Profesional Electoral, por la carga laboral durante la elección de jueces, ministros y magistrados.
¿Cuánto gana un consejero?
La consejera presidenta, Guadalupe Taddei, percibe un salario bruto de 262 mil 634 pesos mensuales y un ingreso neto de 120 mil 392 pesos. Con base en ello, el bono que recibió alcanzó los 240 mil 784 pesos netos según datos de la Dirección Ejecutiva de Administración del organismo.
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Para hacer frente a este pago extraordinario dirigido a todo el personal operativo, el INE erogó cerca de 23 mil 757 millones de pesos, un monto equivalente al que se destinó por el mismo concepto durante la elección presidencial previa.
Este incentivo no se limita a los consejeros, sino que también alcanza a directores ejecutivos, directores de área, coordinadores, subdirectores y al personal del Servicio Profesional Electoral Nacional (SPEN). La compensación se dispersó en dos exhibiciones, una en marzo y otra en mayo, como reconocimiento a la carga adicional de trabajo durante el proceso electoral.
Aunque este tipo de gratificación forma parte de las prácticas del instituto desde 1993, en el caso de los consejeros había sido suspendida desde 2012. Su reactivación ocurrió en 2024, impulsada por la actual presidencia del organismo.
La medida responde a lo aprobado en el denominado plan B de la reforma electoral, que establece la obligación de cumplir con el tope constitucional que impide a cualquier servidor público ganar más que la Presidencia de la República. Actualmente, dentro del organismo autónomo existen decenas de funcionarios cuyos ingresos superan ese límite, lo que ha detonado un proceso interno de revisión que podría impactar a cientos de plazas.
Sin embargo, el debate no se centra únicamente en el salario base. En el INE, una parte sustancial de los ingresos de mandos medios y superiores proviene de prestaciones adicionales que elevan significativamente la percepción total.
¿Qué prestaciones extra tienen los trabajadores del INE?
Entre ellas destaca el aguinaldo de 40 días de salario, una cifra superior a la que reciben la mayoría de los trabajadores del sector público. A esto se suma el llamado bono electoral, que en años de comicios puede representar hasta uno o dos meses adicionales de sueldo. Su costo ha superado los 2 mil 400 millones de pesos en tres procesos electorales recientes.
A este esquema se suman otros pagos como estímulos, incentivos y compensaciones extraordinarias que incrementan de forma significativa las percepciones totales.
El paquete de beneficios incluye además una serie de seguros financiados con recursos públicos, particularmente para mandos medios y superiores. Entre ellos destacan el seguro de vida, el de gastos médicos mayores, el de retiro y el de separación individualizada, este último concebido como un fondo acumulado al término de la relación laboral. Estos mecanismos son considerados entre los más costosos y son, precisamente, los que están en la mira del ajuste.
A estas prestaciones se agregan otras de carácter regular que forman parte del esquema laboral del instituto, como la prima vacacional, la prima quinquenal por antigüedad, un periodo de vacaciones de hasta 20 días al año, despensas mensuales, becas académicas y apoyos por días festivos. También existen compensaciones para transporte y, en algunos casos, apoyos para alimentación, lo que amplía la red de beneficios más allá del salario base.
En el caso de los altos mandos, los beneficios se extienden a apoyos adicionales como el uso de vehículos oficiales y gastos de alimentación que pueden alcanzar alrededor de 11 mil pesos mensuales.
De acuerdo con información pública, consejeros electorales han llegado a percibir ingresos brutos mensuales que superan los 240 mil pesos al integrar sueldo base y compensaciones, lo que los coloca por encima del límite establecido para el Ejecutivo federal.
Fuentes del INE revelaron que algunos solicitaron que la revisión sí implique una reconfiguración administrativa, pero sin tocar los bonos y otras prestaciones, es decir, que se limiten a los salarios.
