La iniciativa de reforma constitucional en materia electoral plantea cambios en la integración del Congreso de la Unión al modificar el mecanismo de asignación de diputaciones de representación proporcional y reducir el número de integrantes del Senado.
En la Cámara de Diputados se mantiene la integración de 500 legisladores: 300 electos por mayoría relativa en distritos uninominales y 200 por representación proporcional. Sin embargo, la propuesta cambia la forma en que se asignan estas últimas 200 curules. El esquema elimina el modelo tradicional de listas cerradas registradas previamente por los partidos y establece un sistema dividido en dos bloques de cien diputaciones cada uno.
La iniciativa de reforma electoral precisa el mecanismo para integrar el segundo bloque de 100 diputaciones de representación proporcional, que se elegirían mediante votación directa en cinco circunscripciones regionales. Este punto no había sido desarrollado con detalle previamente y forma parte del rediseño del sistema plurinominal en la Cámara de Diputados.
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De acuerdo con el texto, estas 100 curules no surgirán de una lista nacional previamente registrada por los partidos, sino del porcentaje de votación individual que obtengan las candidaturas en cada circunscripción. En este bloque también se integrarán las candidaturas de personas mexicanas residentes en el extranjero. La asignación se hará con base en el respaldo obtenido en las urnas dentro de cada región, y posteriormente se distribuirán los espacios conforme al número total de diputaciones de representación proporcional que le correspondan a cada partido según su votación nacional.
La integración de estas curules no se realizará de manera aislada. La reforma establece que el proceso será alternado con el primer bloque de 100 diputaciones, conformado por las y los candidatos que, sin haber ganado su distrito, obtuvieron los mayores porcentajes de votación para su partido. Una vez determinado cuántas diputaciones corresponden a cada fuerza política, la autoridad electoral construirá la lista final intercalando ambos criterios: primero una candidatura del bloque de mejores porcentajes distritales y después una del bloque de votación por circunscripción, y así sucesivamente hasta completar la asignación.
El modelo no contempla una boleta adicional. La ciudadanía seguirá votando en la elección federal ordinaria y el número de espacios por partido se definirá conforme al principio de representación proporcional. La diferencia radica en que la integración de las listas dejará de depender de un orden fijo determinado por las dirigencias partidistas antes de la elección y se construirá a partir de los porcentajes reales obtenidos por cada candidatura.
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Pluris, un reto para partidos minoritarios
El nuevo sistema para repartir las 200 diputaciones de representación proporcional intensificará la lucha de las candidaturas al interior de un mismo partido, al eliminar las listas de las cúpulas partidistas y orillarlos a un mejor desempeño en las urnas, señalaron exconsejeros y especialistas electorales consultados por La Silla Rota.
Coincidieron en que eliminar la representación del Senado sí representa una pérdida de espacios para las fuerzas políticas de minoría. Mientras que en la Cámara de Diputados, al mantenerse la misma fórmula de asignación, la distribución de las fuerzas políticas sería simular si se mantiene la tendencia de votación de la elección pasada.
El exconsejero electoral Arturo Sánchez, sostuvo que este modelo genera una mayor competencia al interior de los partidos y entre las propias candidaturas, pues tendrán que buscar el porcentaje más alto de votos para obtener el segundo lugar.
Sin embargo, se mantiene la fórmula para determinar a cuántos plurinominales tendrá acceso cada partido, por lo que no se puede asegurar si esto beneficiará al partido mayoritario, en este caso, Morena. Aunque aún falta conocer los detalles de la legislación secundaria.
“La única diferencia es quiénes llegarían. En el modelo anterior llegarían las personas que habían designado las dirigencias de los partidos en el orden correspondiente; en el sistema nuevo que se propone, sí van a llegar quienes son más votados en la elección”, apuntó.
Menor financiamiento para partidos
Además del rediseño en las plurinominales, la iniciativa propone una reducción del financiamiento público a los partidos políticos, al modificar la fórmula para su cálculo. El argumento es disminuir el costo del sistema electoral y ajustar el gasto ordinario de las fuerzas políticas.
También se contemplan ajustes presupuestales y administrativos para el Instituto Nacional Electoral, con el objetivo declarado de racionalizar recursos y aplicar criterios de austeridad. El proyecto incluye cambios en el inicio de los cómputos electorales federales y en reglas de fiscalización.
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En materia digital, la propuesta incorpora disposiciones para regular el uso de inteligencia artificial en propaganda electoral. Se establecen lineamientos para evitar la manipulación de contenidos, el uso de herramientas automatizadas que distorsionen la conversación pública y la difusión de materiales generados artificialmente sin identificación clara.
En paralelo, la iniciativa plantea reducir el Senado de 128 a 96 integrantes y eliminar las 32 senadurías de representación proporcional por lista nacional, con lo que desaparecerían las plurinominales en esa Cámara.
El documento sostiene que el conjunto de cambios busca fortalecer la vinculación entre voto ciudadano y representación legislativa, evitar designaciones cupulares y reducir costos institucionales, manteniendo el principio de representación proporcional en la Cámara de Diputados bajo un nuevo esquema de integración.
Mejor segundo lugar
Por su parte, la investigadora del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), Lorena Vázquez, explicó que el sistema de “mejores perdedores” no beneficia necesariamente a los partidos más grandes, sino que también partidos minoritarios tienen la oportunidad de tener espacios por este principio. A diferencia de la primera minoría del Senado, que sí premia a los partidos más grandes.
Señaló que este modelo no es nuevo, pues es similar al que se utiliza para la asignación de plurinominales en el Congreso de la Ciudad de México. Sin embargo, es novedoso que se implemente a nivel federal.
Advirtió que en la iniciativa no se menciona la paridad de género en la alternancia de las listas, misma que sí se garantiza con el sistema actual de plurinominales.
En cuanto al segundo bloque de listas abiertas, dijo que un problema podría ser que se repliquen el modelo de acordeones de la elección judicial, porque sería difícil memorizar una lista de candidaturas por cada partido.
Mayorías beneficiadas: Marco Baños
El exconsejero del INE, Marco Baños, consideró que el esquema de representación proporcional de la reforma electoral está orientado a que Morena, con su poder de mayoría, pueda ganar la mayor cantidad de los distritos, en otros ocupe segundo lugar y así tener mayor presencia en la Cámara de Diputados.
"Ellos ganaron 254 distritos en la elección del 24. Vamos a suponer que sus votaciones en el 27 los lleven a algo parecido. De cualquier manera, en los lugares donde pierdan, pues van a tener acceso por lo menos en 100 casos a una especie como de segundos lugares que se van a distribuir entre los partidos una vez que se coloquen los porcentajes de votación más altos”, apuntó.
Sin embargo, dijo que se tendrá que revisar en qué términos está la legislación secundaria, para conocer la reforma completa.
Señaló que este en un punto que afecta directamente a sus aliados del Partido del Trabajo y Partido Verde, así como a la oposición conformada por PRI, PAN y MC.
Además, alertó que eliminar la representación proporcional del Senado impide que se refleje la pluralidad de todas las fuerzas políticas, principalmente de los partidos minoritarios.
