El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, realizó una serie de conversaciones telefónicas con jefes de Estado y de gobierno. Los intercambios abordaron la situación en Venezuela tras la intervención militar de Estados Unidos y la detención de Nicolás Maduro. La agenda incluyó contactos con mandatarios de América del Norte y del Sur. El gobierno brasileño informó los alcances generales de los diálogos.
Durante la llamada con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ambos mandatarios expresaron rechazo a acciones que afectan la soberanía venezolana. Coincidieron en la vigencia del multilateralismo y del derecho internacional como marco para la convivencia regional. También destacaron la cooperación entre países como vía para la estabilidad. Lula extendió una invitación oficial para una visita de Estado a Brasil.
En el intercambio con el primer ministro de Canadá, Mark J. Carney, los gobiernos señalaron la necesidad de apego a la Carta de las Naciones Unidas. Lula indicó que el futuro político de Venezuela corresponde a decisiones de su población. Carney manifestó interés en avanzar en un acuerdo comercial entre Canadá y el Mercosur. Ambos acordaron mantener el diálogo bilateral y programaron un encuentro en Brasil.
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La conversación con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, se centró en los efectos regionales del uso de la fuerza. Lula informó el envío de 40 toneladas de insumos médicos para tratamientos de diálisis. El material forma parte de un cargamento mayor reunido con apoyo humanitario. Los suministros buscan atender afectaciones en servicios de salud.
Declaración conjunta y contexto regional
Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España difundieron una declaración conjunta sobre la situación venezolana. El documento señaló que las acciones militares unilaterales contravienen normas del derecho internacional. Los países firmantes solicitaron una solución basada en el diálogo político. También reiteraron el principio de integridad territorial.
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La declaración incluyó un llamado a preservar a América Latina y el Caribe como zona de paz. Los gobiernos expresaron preocupación por eventuales disputas sobre recursos estratégicos venezolanos. Además, solicitaron la intervención del Secretario General de la ONU como mediador. El texto se difundió de manera simultánea en las capitales participantes.
La actividad diplomática se desarrolló tras la detención de Nicolás Maduro en Caracas y su traslado a Estados Unidos. Las autoridades estadounidenses informaron que el exmandatario enfrentará un proceso judicial en Nueva York. El presidente Donald Trump declaró que su gobierno asumirá de forma temporal la administración de áreas vinculadas a la industria petrolera. Brasil y otros países continuarán las gestiones diplomáticas en foros internacionales.
VGB
