La acusación judicial presentada por fiscales federales de Estados Unidos señala que México fue una pieza estratégica en la red de narcotráfico presuntamente vinculada a Nicolás Maduro, facilitada por el uso de pasaportes diplomáticos que permitieron blindar operaciones realizadas desde territorio mexicano.
Contexto: El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó ante la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York una acusación formal ampliada en la que señala al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, de presuntamente participar en una red internacional de narcotráfico y narcoterrorismo.
Según el documento judicial, la acusación sostiene que desde al menos 1999 hasta 2025, Maduro y miembros clave de su entorno político y familiar habrían utilizado instituciones del Estado venezolano como plataforma logística para el envío de cocaína hacia Estados Unidos.
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¿Cuál fue el papel de los pasaportes diplomáticos venezolanos?
Uno de los elementos centrales de la acusación es el uso de pasaportes diplomáticos venezolanos como mecanismo de protección para presuntos narcotraficantes.
De acuerdo con los fiscales, Nicolás Maduro, entre 2006 y 2008, cuando se desempeñaba como ministro de Relaciones Exteriores, habría vendido pasaportes diplomáticos a personas que sabía estaban vinculadas al narcotráfico.
El objetivo, según el expediente, era otorgar cobertura diplomática, reducir inspecciones aduaneras y facilitar desplazamientos internacionales sin supervisión efectiva.
México, un eslabón clave en la red logística
Según el documento, grandes cargamentos de droga salían de Venezuela con destino a México, donde permanecían como escala previa antes de ser introducidos a Estados Unidos.
Para el traslado se habrían utilizado contenedores marítimos, vuelos privados y aviones comerciales, aprovechando la protección que brindaban los pasaportes diplomáticos.
Una vez en territorio mexicano, organizaciones criminales locales se encargaban de la redistribución y del cruce fronterizo hacia Estados Unidos.
Alianzas con cárteles mexicanos
La fiscalía estadounidense identifica de manera explícita la colaboración con el Cártel de Sinaloa y los Zetas, hoy Cártel del Noreste.
De acuerdo con el expediente, estos grupos criminales recibían la cocaína en México, controlaban las rutas internas, los métodos de transporte y los puntos de cruce hacia territorio estadounidense.
México y la repatriación del dinero del narco
Además de servir como punto logístico, según el expediente, México era un punto clave para concentrar las ganancias del narcotráfico y su posterior traslado a Venezuela.
El mecanismo señala que Maduro notificaba a la embajada de Venezuela en México sobre la llegada de supuestas misiones diplomáticos. En realidad, señala la fiscalía, narcotraficantes portadores de pasaportes diplomáticos se reunían con funcionarios venezolanos.
Posteriormente, aviones privados eran cargados con dinero ilícito, que regresaba a Venezuela bajo el amparo de la inmunidad diplomática, evitando controles y revisiones.
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Sin acusación directa al Estado mexicano
Aunque el expediente no acusa formalmente al Estado mexicano ni a sus autoridades, sí establece que el territorio fue utilizado de manera sistemática dentro de la operación descrita por los fiscales estadounidenses.
La acusación forma parte de los procesos judiciales que buscan documentar la presunta participación de altos funcionarios venezolanos en redes internacionales de narcotráfico, con impacto directo en México y Estados Unidos.
¿Qué significa esto para México?
Que una acusación judicial señale que el territorio mexicano fue utilizado como punto clave por redes de narcotráfico para operaciones transnacionales implica mayor presión en seguridad y cooperación con Estados Unidos.
JL
