La llegada de 2026 marcará un cambio relevante en los procesos de identificación en México con la entrada en vigor de la CURP biométrica. Este nuevo documento, impulsado por la Secretaría de Gobernación a través del Registro Nacional de Población (RENAPO), busca reforzar la seguridad en la identidad de las personas y reducir los riesgos de suplantación en trámites públicos y privados.
¿Qué es la CURP biométrica?
La CURP biométrica es una evolución del registro tradicional. Mantiene los 18 caracteres alfanuméricos que identifican a cada ciudadano, pero suma mecanismos de validación física. Entre ellos se incluyen fotografía digital, huellas dactilares de ambas manos y el escaneo del iris, lo que permite confirmar la identidad de manera más precisa.
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¿Cómo funciona y quién la resguarda?
La información biométrica recopilada se integra a una base de datos administrada por la Secretaría de Gobernación mediante el RENAPO. Además, su versión digital estará vinculada a la plataforma Llave MX, diseñada para centralizar y facilitar el acceso a trámites gubernamentales en línea, con mayores niveles de seguridad.
¿Cómo tramitar la CURP biométrica?
La expedición inició en octubre de 2025 y el trámite se realiza de forma presencial, gratuita y solo una vez. Puede efectuarse en módulos del Registro Civil, oficinas del RENAPO y unidades móviles instaladas en distintas entidades. Los requisitos son: acta de nacimiento certificada, CURP tradicional validada, identificación oficial vigente, comprobante de domicilio reciente y un correo electrónico activo. En el caso de menores de edad, es obligatoria la presencia de madre, padre o tutor legal.
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Trámites donde será obligatoria en 2026
Durante su primera etapa, la CURP biométrica es voluntaria; sin embargo, a partir de febrero de 2026 sustituirá definitivamente a la CURP tradicional. Será indispensable para acceder a servicios de salud, programas sociales, pensiones y becas, así como para la apertura de cuentas bancarias, solicitud de créditos y trámites educativos. También se requerirá para la emisión de documentos oficiales, como pasaportes y licencias, y en procesos migratorios.
Con esta transición, el gobierno federal apunta a consolidar un sistema de identidad más seguro, eficiente y alineado con las necesidades tecnológicas actuales, tanto en trámites presenciales como digitales.
LSHV
