El futbol mundial se encuentra en una encrucijada donde los miles de millones de dólares chocan con la tradición del deporte. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, ha puesto sobre la mesa una propuesta audaz: la creación de FIFA Forward Enterprise, una filial valorada en 20,000 millones de dólares destinada a comercializar los torneos de la organización. Ante ello, el órgano europeo, la UEFA ya amagó con boicotear la Copa del Mundo si avanza el plan; en tanto, la Concacaf tampoco validó el plan de Infantino.
En tanto, la US Soccer, la asociación de futbol de Estados Unidos, se pronunció en redes sociales con un mensaje: Estamos con la Concacaf y sus miembros. Sin embargo, la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) indicó que la propuesta está "en proceso de estudio y análisis para tomar la decisión que más convenga al desarrollo del futbol mexicano".
Este viernes, Conmebol se sumó a la protesta y también dijo que no.
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El plan busca vender el 20% de esta entidad a inversores privados, como JP Morgan y Thrive Eternal, ligada a la familia política de Donald Trump, para generar una inyección inmediata de 4,200 millones de dólares. A cambio, Infantino promete a las 211 federaciones un aumento astronómico en sus ingresos, asegurando que podrían recibir hasta 86 millones de dólares en un ciclo de 12 años, lo que representa un crecimiento del 2,800% respecto a cifras anteriores.
Sin embargo, esta promesa de bonanza financiera ha desatado una rebelión sin precedentes liderada por la UEFA y la Concacaf, quienes rechazan que el Mundial sea tratado como un "producto de inversión".
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La polémica no solo radica en la venta del patrimonio futbolístico, sino en lo que las confederaciones denuncian como un proceso opaco, diseñado con plazos "artificialmente breves" y a espaldas de los órganos de gobierno tradicionales. Mientras la Concacaf exige que se utilicen las "enormes reservas existentes" de la FIFA en lugar de recurrir a capital externo, la UEFA ha ido más allá, amenazando con un boicot total a los Mundiales si se concreta la entrada de inversores privados.
Para los opositores, el activo más valioso del futbol debe permanecer bajo el control de la "familia futbolística" y no de intereses corporativos.
El envío de mail de Infantino que confirmó la noticia
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, envió un mensaje a las 211 asociaciones en el que aseguró que la creación de la filial FIFA Forward Enterprise (FFE) es "una oportunidad para crecer", con la que recibirán hasta 24 millones de dólares en el ciclo 2035-2038.
"Es una decisión importante que está en vuestras manos. Si decidís aceptar esta oportunidad cada asociación tendrá garantizado 20 millones$, 22, 24 a través del programa FIFA FAST Forward por los tres próximos ciclos -hasta 2038-. Si decidís que no es el camino, el programa FIFA Forward seguirá según lo planeado, con 10 millones$ por asociación para el próximo ciclo", explicó.
En un largo mensaje, Infantino avanzó que las asociaciones recibirán información del proyecto por escrito; se comprometió a que cada beneficio que genere será para ellas e insistió en que su aprobación o no será una decisión democrática, que no implicará cambios en el gobierno del organismo.
Según dijo, la FIFA siempre conservará el control y la mayoría en la nueva entidad y tampoco habrá cambios en sus estatutos.
"Antes de elegirme podíais confiar en recibir 250.000$ dólares al año o 3 millones en un periodo de tres ciclos -12 años-. Ahora con FIFA Forward Entreprise recibiréis hasta 86 millones en el mismo periodo, un aumento de casi 2,800 % y por primera vez FIFA comercializará sus eventos", afirmó.
Intereses corporativos
Infantino destacó que JP Morgan, implicada también en el proyecto, junto a la firma Thrive Eternal, estima que el valor total de FIFA Forward Enterprise es de 20,000 millones de dólares e insistió en su deseo de que "el fútbol crezca de forma inclusiva, que cada país lo comparta y que cada federación pueda decidir con la misma posibilidad de progresar donde hay talento".
"El fútbol es el deporte más popular del mundo, algunas partes de nuestro juego lo han convertido en un valor comercial destacable. Nuestro trabajo es asegurar que el resto del mundo del fútbol no se queda atrás y crece con ello. Hay un valor comercial real en nuestro juego que todavía no estamos capturando y desbloquearlo necesita un negocio dedicado", añadió.
En su mensaje, el presidente de la FIFA recordó que sus diez años de mandato el organismo superó la crisis más profunda, con una reforma de su gobernanza que la hace "la más moderna en el mundo del deporte" y que ha "democratizado" sus competiciones y logrado un récord de inversión para el desarrollo del juego.
"Quiero compartir el próximo paso. Optimizar la estructura financiera de esta inversión y obtener incluso más valor. La decisión os pertenece. Es vuestra oportunidad de avanzar si una mayoría lo decide", finalizó.
La FIFA confirma su plan de vender el 20% de la nueva filial para organizar el Mundial
La FIFA confirmó este miércoles que tiene la intención de vender el 20% de FIFA Forward Enterprise (FFE), la nueva filial que busca crear para manejar las operaciones comerciales y los eventos de la organización, como el Mundial.
En un explicativo publicado en su página web que resume de manera didáctica la información publicada hasta la fecha, la FIFA aseguró que la nueva filial está valorada en unos 20,000 millones de dólares, de acuerdo a J.P. Morgan.
La idea del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, es, si las federaciones aprueban la creación de la filial, vender una participación minoritaria del 20% a inversionistas para generar 4,200 millones de dólares en efectivo.
Para la FIFA se trataría de socios inversionistas que J.P. Morgan ayudará a buscar, sin acceso a la gestión del fútbol ni control sobre la nueva empresa.
"Los inversores tendrían una participación minoritaria y sin control en FFE, que es una filial comercial, no en la FIFA", aseguró, e insistió en que estos socios no tendrán "ningún papel en decisiones sobre cuestiones como el formato, la frecuencia o la ampliación del Mundial".
Esos 4,200 millones servirán para el nuevo Programa FIFA Fast-Forward (FFFP), que puede repercutir en 20 millones de dólares por federación.
Esos 20 millones se añaden a otros 20 millones que cada federación percibirá a través de FIFA Forward para el periodo 2027–2030 si se aprueba la filial, más del doble de los 8 millones que recibieron en el periodo 2023–2026.
La FIFA aseguró que la nueva filial solo se creará si cuenta con el apoyo de la mayoría de las 211 federaciones miembro y la aprobación del Consejo de la FIFA.
Aunque en el explicativo no aparece una fecha para la aprobación de la nueva estructura, el diario británico The Times aseguró este miércoles que las federaciones han recibido un plazo de 53 días.
El plan ha recibido fuertes críticas de algunas confederaciones de fútbol, como la europea (UEFA), que ha criticado el fin lucrativo del proyecto, o de la asiática (AFC) y la norteamericana (Concacaf), que denuncian que se ha diseñado a sus espaldas.
La UEFA amenaza con boicotear los Mundiales
En una decisión unánime, las 55 asociaciones miembros de la UEFA han votado a favor de boicotear todas las competiciones de la FIFA, incluyendo los Mundiales masculino y femenino, si el organismo rector procede con sus planes de vender participaciones de sus torneos a inversores privados. La resolución se tomó durante una reunión de emergencia tras el anuncio de la FIFA sobre la creación de una nueva filial comercial.
El plan impulsado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, busca establecer la FIFA Forward Enterprise (FFE), una subsidiaria encargada de gestionar los eventos principales donde inversores externos podrían comprar participaciones minoritarias. Se espera que el grupo inversor sea liderado por Thrive Eternal, una firma de capital de riesgo estadounidense fundada por Joshua Kushner. Para asegurar el apoyo de las 211 federaciones miembros, Infantino ha ofrecido 40 millones de dólares a cada nación que respalde la propuesta antes del 19 de septiembre.
La respuesta de la UEFA ha sido contundente, calificando la iniciativa como una "abdicación del deber" de la FIFA y una "captura irreversible" de las mayores competiciones del fútbol. "El Mundial no puede ser tratado como un producto de inversión... El Mundial no está a la venta", declaró el organismo europeo en un comunicado, denunciando que el plan fue concebido en secreto y sin consultas previas.
Este boicot representaría un golpe crítico para el fútbol global, ya que la UEFA cuenta con las selecciones más exitosas del mundo; actualmente, países europeos han ganado 13 de los 23 Mundiales disputados y seis de los ocho cuartofinalistas del último torneo, incluyendo a la campeona España, pertenecen a esta federación.
La postura de la UEFA ha recibido el apoyo total de asociaciones nacionales como la de Inglaterra y Escocia, quienes se mantienen "hombro con hombro" contra la propuesta.
Concacaf dice "no"
La Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf), que agrupa a 41 asociaciones miembro, ha manifestado su rechazo unánime a la propuesta de la FIFA para crear la entidad "FIFA Forward Enterprise", la cual buscaba vender participaciones de la Copa Mundial de la FIFA a inversores privados.
Preocupación por la gobernanza y transparencia
Tras una reunión de emergencia que incluyó a los presidentes de las 41 asociaciones y miembros del Consejo de la FIFA, la confederación expresó una "profunda preocupación" por la falta de un debido proceso en la presentación de esta iniciativa. Los miembros señalaron que se impuso un plazo "artificialmente breve" y que la propuesta no pasó por la revisión ni aprobación de los órganos de gobierno competentes de la FIFA.
Uno de los puntos centrales del cuestionamiento es la necesidad de capital privado. La Concacaf subrayó que, tras celebrarse la Copa Mundial de la FIFA más rentable de la historia, no se justifica recurrir a inversores externos para financiar programas de desarrollo como "FIFA Forward".
Defensa del patrimonio del fútbol
La postura de la confederación se fundamenta en los valores de transparencia y gestión responsable que aseguran haber construido en la última década. Según el organismo, el futuro del fútbol y su activo más valioso —el Mundial— debe permanecer bajo el control de la "familia futbolística" y no en manos de intereses privados.
