La imagen de Estados Unidos como una "nación de migrantes" enfrenta uno de sus momentos más complejos en décadas. A las puertas del 250 aniversario de la independencia del país, las políticas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump han provocado una reducción histórica de la población migrante y han reavivado el debate sobre el trato que reciben millones de extranjeros que viven en territorio estadounidense.
De acuerdo con un análisis del Pew Research Center, entre enero y junio de 2025 Estados Unidos perdió aproximadamente 1.4 millones de migrantes, la primera disminución de este tipo desde la década de 1960. El estudio atribuye este cambio al endurecimiento de las políticas migratorias, el aumento de las deportaciones y las mayores restricciones para ingresar al país.
Organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes y activistas consideran que este escenario representa uno de los periodos más difíciles para la población migrante en Estados Unidos. Mientras la Casa Blanca defiende las medidas como parte de su estrategia de seguridad fronteriza, especialistas advierten sobre sus efectos económicos, sociales y humanitarios.
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"No estamos en un muy buen lugar. Me encantaría volver a ser patriótico. Me encantaría sentirme orgulloso del país", cuenta a EFE Mendoza, ahora parte de los Socialistas Democráticos de América (DSA).
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Periodos antimigrantes
Contexto: Estados Unidos ha atravesado otros periodos de fuerte rechazo a la migración. En 1882 aprobó una ley que prohibió la migración china y, en 1924, restringió severamente la llegada de migrantes de Asia y de otras regiones mediante un sistema de cuotas nacionales. A finales del siglo XIX y comienzos del XX también fueron objeto de discriminación migrantes católicos, especialmente irlandeses e italianos.
Ahora, en 2026, Trump suspendió las visas de migrantes de 75 países, incluyendo Guatemala, Nicaragua, Brasil, Colombia, Cuba y Uruguay, tras haber prometido deportaciones masivas y convertir al Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en la agencia de seguridad con más presupuesto de EU
"Este es un momento muy oscuro de esta historia", opina María Bilbao, coordinadora de campañas de American Friends Service Committee (AFSC) y defensora de migrantes.
"Me parece asqueroso cómo se está comportando este país con los migrantes, esta Administración, y me parece que las personas que tenemos la posibilidad de hablar tenemos que hacerlo, tiene que haber menos apatía y la gente tiene que comenzar a hablar sobre esto", expresó a EFE.
Además, muchos latinos, que representan más de la mitad de los migrantes en EU, 26,7 millones del total de 51,9 millones, se sienten perseguidos después de que la Corte Suprema autorizó en septiembre pasado a agentes en Los Ángeles detener a personas solo con base en su color de piel y acento, lo que se trasladó a otros estados.
"No queremos que nuestra policía local actúe como agentes de ICE. Paren por favor de detener, de perseguir a nuestras comunidades y a las personas, nada más porque parecemos latinos o porque parecemos migrantes", dijo a EFE Ana María Hernández, directora de campo de la Coalición de Inmigrantes de Florida (FLIC).
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La historia migrante persiste
Pero los activistas señalan la dificultad de extirpar la migración de la historia de Estados Unidos, donde los migrantes aún representan casi la quinta parte de la fuerza laboral del país y más del 15 % de la población total, según el reporte del Pew Research Center, basado en datos del Censo.
De hecho, tan solo los latinos aportaron 4,4 billones de dólares a la economía estadounidense en 2024, con lo que serían la cuarta economía del mundo, según un informe de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA).
Por ello, este 4 de julio, activistas consideran "crítico proteger a las comunidades migrantes", porque eso es "seguir la Constitución", manifestó Yareliz Mendez-Zamora, coordinadora de política de AFSC.
"Mientras que nosotros estamos hablando de la independencia, de la libertad, es importante saber que eso va mano a mano con proteger a nuestras comunidades migrantes", apuntó.
Muchos estadounidenses, sin embargo, defienden la idea de Kennedy de que la fundación de Estados Unidos proviene de migrantes que se establecieron primero en las colonias y de sus descendientes, un fenómeno que se ha repetido en distintas etapas con diversas nacionalidades.
"Cuando vengo a protestas y tengo la oportunidad de levantar esta bandera y recordárselo a la gente, y recuperarla de manos de estas personas que de alguna manera han corrompido las ideas de libertad y emancipación dentro de Estados Unidos, eso me hace sentir estadounidense", manifestó Daniel Mendoza, hijo de mexicanos y nacido en este país.
AJA
