ESPIONAJE

Inteligencia marroquí espió a políticos y periodistas, entre ellos Pedro Sánchez: Pegasus Project

La investigación señala que la operación era presuntamente realizada por la Dirección General de Vigilancia Territorial de Marruecos en contra de políticos, periodistas y activistas

Créditos: Especial
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Una nueva investigación internacional de Pegasus Project, coordinada por la organización Forbidden Stories, revela detalles de la red de espionaje presuntamente operada por la Dirección General de Vigilancia Territorial (DGST) de Marruecos en contra de políticos, periodistas y activistas entre quienes destaca el presidentes de España, Pedro Sánchez.

La investigación publicada en el diario español El Confidencial está apoyada en documentos internos, análisis técnicos y el testimonio de un exagente bajo el seudónimo de "Safir".

Ahí se detalla cómo se utilizó el software Pegasus de la compañía israelí NSO Group contra objetivos nacionales e internacionales.

Las operaciones de vigilancia habrían sido dirigidas desde las más altas esferas del gobierno de Marruecos.

Los documentos señalan a Fouad Ali El Himma, consejero real y persona de máxima confianza del rey Mohamed VI, como el planificador de estas estrategias y figura clave de la "Oficina 21", instancia dedicada a gestionar solicitudes sensibles y espiar dispositivos extranjeros.

La ejecución de los hackeos e interceptaciones recaía en la Dirección de Operaciones de la DGST, dirigida por Abdellatif Hammouchi.

Impacto en la crisis diplomática con España

El reportaje destaca que parte de las operaciones de espionaje se desarrollaron en el contexto de la crisis diplomática entre España y Marruecos de mayo de 2021, cuando más de 10 mil personas ingresaron de forma irregular a la ciudad española de Ceuta, ubicada en África, en menos de un día.

Marruecos utilizó Pegasus para ejercer presión política durante la crisis diplomática detonada por la hospitalización en territorio español del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali.

Durante ese periodo, el teléfono del presidente español, Pedro Sánchez, fue infectado por segunda ocasión, logrando extraer 2.57 gigabytes de información.

Según informes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) de España, el objetivo marroquí era forzar el reconocimiento de su soberanía sobre el Sáhara Occidental; meses después de este hackeo, España modificó históricamente su postura sobre este territorio.

Vigilancia y persecución a opositores

El uso de Pegasus en Marruecos —adquirido en 2017 a través de intermediarios en los Emiratos Árabes Unidos— no era la primera línea de ataque, sino el recurso final tras agotar métodos tradicionales de vigilancia física, como la colocación de micrófonos y cámaras. Para sus operaciones de recolección masiva de información, la inteligencia marroquí llegó a infectar alrededor de 50 teléfonos Samsung Galaxy S6 Edge que luego fueron vendidos en la región del Rif, así como múltiples cibercafés para monitorear a los usuarios. Además, se sospecha que la empresa Maroc Telecom colaboró facilitando el acceso a datos técnicos y desviando tráfico de red.

Entre los objetivos de esta vigilancia destacaron opositores, activistas y periodistas. Un caso representativo es el de Omar Radi, periodista marroquí que sufrió infiltración en su entorno, seguimiento a sus familiares y espionaje tecnológico desde 2017.

A raíz de la información extraída de sus dispositivos, Radi fue detenido en 2020 y condenado a prisión en 2021 por espionaje, hasta recibir un indulto en 2024.

Tensiones con Francia

Las investigaciones arrojaron pruebas técnicas de rastros de Pegasus en los teléfonos de siete ministros franceses.

La inteligencia francesa (DGSE) asocia estas intrusiones con naciones clientes del software, confirmando que Marruecos y Emiratos Árabes Unidos emplean esta tecnología desde 2017.

Resulta notable que Francia estuvo a punto de adquirir Pegasus en 2020 para sus propias agencias de seguridad, pero la operación fue bloqueada por el presidente Emmanuel Macron para proteger la soberanía y reputación de su gobierno ante el uso de la herramienta por regímenes autoritarios.

Objetivos y métodos de espionaje en Marruecos

De acuerdo con los reportajes del Pegasus Project, las operaciones de vigilancia y espionaje de Marruecos abarcaron una amplia gama de perfiles, tanto a nivel nacional como internacional.

Entre los objetivos potenciales de estas operaciones se identificaron a jefes de Estado, ministros extranjeros, periodistas, defensores de derechos humanos y opositores políticos. Asimismo, el espionaje se dirigió de manera específica hacia activistas saharauis y rifeños.

Las operaciones de vigilancia también afectaron a integrantes de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO). La investigación señala que el hotel en El Aaiún donde se hospedaban los miembros de esta misión de la ONU fue equipado con dispositivos de vigilancia; la información obtenida en este lugar era procesada de forma local para posteriormente ser enviada a Rabat.

Paso a paso, así se realizaba el espionaje:

  1. El uso del software Pegasus sobre los objetivos no era la primera opción. Según el testimonio de un exagente, esta herramienta se utilizaba únicamente después de agotar métodos tradicionales de vigilancia, tales como escuchas en los apartamentos o vehículos de las personas investigadas.
  2. Una vez agotadas otras vías, se identificaba el teléfono del objetivo y se recopilaban sus datos técnicos para determinar el método de ataque más efectivo, el cual podía incluir enlaces maliciosos, ataques de “clic cero” o el aprovechamiento de vulnerabilidades en sistemas iOS y Android.
  3. Antes del uso de Pegasus, la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST) utilizó el sistema 'Galileo' de la empresa Hacking Team en sus objetivos. El uso de esta herramienta levantó fuertes preocupaciones dentro de la empresa desarrolladora, ya que algunas de las personas espiadas terminaron siendo encarceladas y torturadas.

 

lrc