La disputa por la Presidencia de Perú sumó un nuevo episodio este sábado. El candidato de izquierda Roberto Sánchez anunció que presentará un recurso para solicitar la anulación de los votos emitidos por peruanos en el extranjero, un segmento electoral que actualmente favorece a Keiko Fujimori y que resulta determinante en la diferencia entre ambos aspirantes.
El anuncio ocurrió después de que las autoridades electorales rechazaron recursos promovidos por su partido para invalidar mesas de votación en Lima y Estados Unidos, mientras el conteo de sufragios se acerca a su conclusión.
Con el 99.64 por ciento de los votos válidos escrutados, Fujimori registra el 50.11 por ciento de las preferencias frente al 49.88 por ciento de Sánchez. La diferencia entre ambos supera los 41 mil votos.
Te podría interesar
Durante una conferencia con corresponsales extranjeros, el candidato de Juntos por el Perú sostuvo que existieron irregularidades en el traslado de las actas provenientes del exterior y afirmó que el procedimiento afectó la cadena de custodia de la documentación electoral.
El voto exterior entra al centro de la disputa
Sánchez argumentó que las autoridades modificaron el mecanismo utilizado para procesar los votos emitidos fuera de Perú al sustituir la transmisión digital de resultados por el envío físico de las actas hacia Lima.
Te podría interesar
Según el candidato, esta decisión impactó la seguridad jurídica del proceso electoral y justifica la revisión de la votación realizada por los peruanos residentes en otros países.
El líder de Juntos por el Perú señaló que algunas actas, entre ellas las procedentes de Argentina, llegaron a Perú mediante mecanismos que considera insuficientes para garantizar la integridad de la documentación electoral.
La votación en el extranjero involucró a cerca de 300 mil ciudadanos y favoreció ampliamente a Keiko Fujimori. Si esos sufragios se excluyen del cómputo nacional, la ventaja entre ambos candidatos cambia de dirección.
TAMBIÉN LEE: Elecciones en Perú en vilo: Keiko y Sánchez van a tribunales
Rechazan impugnaciones previas
La nueva estrategia legal surgió después de una serie de resoluciones adversas para la candidatura de Sánchez.
El Jurado Nacional de Elecciones declaró infundadas las apelaciones presentadas por Juntos por el Perú para anular más de 2 mil mesas de votación instaladas en Lima y Estados Unidos.
Durante las audiencias, magistrados cuestionaron la ausencia de pruebas directas que acreditaran las irregularidades denunciadas por el partido.
Además, una apelación relacionada con 294 mesas instaladas en Argentina fue rechazada por presentarse fuera del plazo legal establecido para este tipo de recursos.
Las resoluciones emitidas por el máximo tribunal electoral sobre los casos de Lima y Estados Unidos constituyen la última instancia dentro de la justicia electoral peruana.
Sánchez anuncia nuevas movilizaciones
Además de las acciones legales, el candidato confirmó que sus simpatizantes mantendrán una movilización permanente en distintas regiones del país.
El anuncio ocurrió tras una manifestación realizada el viernes en Lima, donde seguidores de Juntos por el Perú expresaron su respaldo a los recursos promovidos por la organización política.
Sánchez también cuestionó la influencia política de Keiko Fujimori en las instituciones peruanas y afirmó que su movimiento continuará activo mientras concluye el proceso electoral.
Las autoridades electorales mantienen la revisión de las actas pendientes y prevén concluir esta etapa en los próximos días antes de avanzar hacia la proclamación oficial de resultados.
Contexto: una elección que sigue sin ganador oficial
La segunda vuelta presidencial peruana se desarrolla bajo uno de los márgenes más reducidos registrados en la historia reciente del país.
Aunque el conteo se encuentra prácticamente concluido, las observaciones pendientes y los recursos presentados por los partidos mantienen abierto el proceso de validación electoral.
El mapa de votación refleja una división política similar a la observada en elecciones anteriores. Fujimori obtuvo sus principales respaldos en Lima, la costa y entre los peruanos residentes en el extranjero, mientras Sánchez concentró apoyos en regiones andinas y del sur del país.
La definición de la elección ocurre además en un escenario marcado por la inestabilidad política. Desde 2016, Perú registró renuncias, destituciones y gobiernos interinos que impidieron que varios presidentes concluyeran sus mandatos.
Mientras continúan las impugnaciones y la revisión de actas, el país permanece a la espera de la proclamación oficial que definirá quién asumirá la Presidencia el próximo 28 de julio.
VGB
