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De Maradona a Messi: el hincha que lleva 52 años siguiendo a Argentina en los Mundiales

Walter Mateucci ha estado presente en todos los mundiales desde 1974; tras superar un cáncer de colon, el aficionado argentino prepara un nuevo viaje para acompañar a su selección en la Copa del Mundo de 2026

De Maradona a Messi: el hincha que lleva 52 a??os siguiendo a Argentina en los Mundiales
De Maradona a Messi: el hincha que lleva 52 años siguiendo a Argentina en los MundialesCréditos: Imagen creada con IA | Ilustrativa
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Hay personas que cuentan los años con fotografías familiares o fechas especiales. Walter Mateucci los mide de otra manera: por mundiales.

Su historia comenzó en Alemania 1974 y continúa vigente más de medio siglo después. Desde entonces, el aficionado argentino ha asistido a cada Copa del Mundo sin faltar a una sola cita. Vio jugar a Pelé, celebró las hazañas de Diego Maradona y presenció la consagración de Lionel Messi en Qatar 2022. Ahora, a sus 74 años, prepara las maletas para vivir su Mundial número 14 en 2026.

La travesía tiene un significado especial. Hace poco tiempo, Walter enfrentó un cáncer de colon que lo obligó a someterse a una cirugía y a un largo proceso de recuperación. Perdió 16 kilogramos y durante varios meses la prioridad dejó de ser el futbol. Sin embargo, una vez superada la etapa más difícil, volvió a pensar en lo mismo que ha guiado gran parte de su vida: acompañar a Argentina en la próxima Copa del Mundo.

Para él, el Mundial no es únicamente un torneo. Es una tradición que atraviesa generaciones y una promesa que ha mantenido durante 52 años.

Una pasión que nació en las tribunas

Walter tenía apenas ocho años cuando su padre lo llevó por primera vez al estadio Monumental. Aquella visita cambió el rumbo de su vida.

El niño quedó fascinado con el ambiente de las tribunas, los colores de River Plate y la emoción colectiva que se vive durante un partido. Desde entonces comenzó una relación inseparable con el futbol y, especialmente, con la selección argentina.

Cuando llegó la Copa del Mundo de Alemania 1974 decidió hacer todo lo posible por estar presente. Lo consiguió y, sin saberlo, inició una tradición que se extendería durante décadas.

Desde ese primer viaje acumuló experiencias en estadios de Europa, Asia, África y América. También acompañó a la selección argentina en once ediciones de la Copa América, convirtiéndose en uno de los aficionados más constantes del equipo albiceleste.

El esfuerzo detrás de cada viaje

La historia de Walter no está construida sobre privilegios ni patrocinios.

Para financiar sus viajes trabajó durante años en distintos oficios. Repartió hielo, limpió vidrios y vendió periódicos con el objetivo de reunir dinero suficiente para comprar boletos de avión y entradas a los estadios.

Con el paso del tiempo logró consolidar una fiambrería en Buenos Aires, negocio que mantiene desde hace tres décadas y que se convirtió en la principal fuente de recursos para seguir recorriendo el mundo detrás de la selección.

Nunca recibió apoyo económico de gobiernos, clubes o patrocinadores. Cada viaje salió de su propio esfuerzo.

Durante el Mundial de Italia 1990 vivió algunos de los momentos más difíciles de su aventura como aficionado. En aquellos días, recuerda haber compartido calles y plazas con otros seguidores argentinos que buscaban la manera de permanecer cerca del equipo durante el torneo.

Una batalla más importante que cualquier partido

Aunque ha recorrido miles de kilómetros para seguir a Argentina, Walter reconoce que el desafío más complicado llegó fuera de las canchas.

El diagnóstico de cáncer de colon puso en pausa muchos de sus planes y obligó a replantear prioridades. La recuperación fue lenta, pero nunca abandonó la idea de regresar a las tribunas.

Por eso el Mundial de 2026 tiene un significado diferente. No representa solamente otra edición en su larga colección de viajes. También simboliza una victoria personal después de superar uno de los momentos más complejos de su vida.

A finales de junio viajará a Miami para iniciar una nueva aventura. Todavía no cuenta con todos los boletos para los partidos, pero eso no parece preocuparle demasiado. La experiencia le ha enseñado que siempre aparece una manera de acercarse a la selección.

Foto de Agustin Fernandez en Unsplash | Ilustrativa

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De generación en generación

En los últimos años, Walter encontró una nueva compañera para sus recorridos mundialistas: su hija Belén.

Ella ya ha compartido con su padre cuatro Copas del Mundo y participó en uno de los momentos más memorables para cualquier aficionado argentino: la final de Qatar 2022, donde Lionel Messi levantó el trofeo que el país había esperado durante décadas.

Juntos organizan ahora el viaje hacia Estados Unidos, México y Canadá, sedes del Mundial de 2026.

Walter planea llevar una bandera que resume gran parte de su historia: catorce mundiales seguidos alentando a Argentina.

Mientras miles de aficionados sueñan con asistir a una sola Copa del Mundo, él se prepara para agregar otro capítulo a una travesía que comenzó cuando Maradona todavía no debutaba con la selección y que hoy continúa en la era de Messi.

Después de 52 años, Walter Mateucci sigue ocupando el mismo lugar: una tribuna, una bandera y la ilusión intacta de ver jugar a Argentina una vez más.

VGB