La muerte del estudiante universitario Henry Nowak ha desatado una fuerte polémica política y social en el Reino Unido, luego de que legisladores conservadores y figuras públicas denunciaran presunta negligencia policial y un supuesto trato desigual por parte de las autoridades durante la atención del caso.
El incidente ocurrió el 3 de diciembre en la ciudad de Southampton, Inglaterra. Según lo expuesto ante la corte, Nowak, de 18 años y originario de Essex, regresaba a su residencia estudiantil después de una salida nocturna cuando se encontró con Vickrum Digwa, un hombre de 23 años que actualmente enfrenta cargos por asesinato y portación de arma blanca en la vía pública.
Durante el juicio en la Corte de la Corona de Southampton, Digwa aseguró que el conflicto comenzó cuando Nowak, presuntamente bajo los efectos del alcohol, chocó deliberadamente contra él mientras caminaban por una acera. El acusado declaró que la discusión escaló rápidamente y que el joven británico habría utilizado expresiones racistas y amenazas verbales antes de golpearlo y arrancarle el turbante.
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De acuerdo con el testimonio de Digwa, él portaba un “kirpan”, una daga ceremonial utilizada por algunos miembros de la comunidad sij como símbolo religioso. El acusado afirmó que temió que Nowak utilizara esa misma arma en su contra durante el altercado, motivo por el cual reaccionó y lo apuñaló.
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La Fiscalía sostiene que Henry Nowak recibió cinco heridas punzocortantes y que trató de escapar saltando una cerca antes de desplomarse. El ataque no tuvo testigos directos. Posteriormente, agentes policiales llegaron al lugar y, según declaraciones presentadas en el juicio, inicialmente esposaron al joven herido antes de percatarse de la gravedad de sus lesiones.
Ese detalle detonó una ola de críticas en redes sociales y en sectores políticos conservadores. El legislador británico Robert Jenrick calificó el caso como “un escándalo” durante una intervención en el Parlamento, donde exigió una investigación sobre la actuación policial y cuestionó lo que llamó “two-tier policing”, una expresión utilizada por sectores de derecha para denunciar presuntos estándares distintos en la aplicación de la ley según el origen étnico o social de los involucrados.
Las declaraciones cobraron aún más notoriedad después de que el empresario Elon Musk y usuarios conservadores en redes sociales amplificaran el caso, comparándolo con la atención mediática y las protestas masivas generadas tras la muerte de George Floyd en Estados Unidos.
Por su parte, Musk ofreció financiar una posible demanda contra oficiales de policía involucrados en el caso Nowak.
No obstante, el proceso judicial continúa en curso y la versión de los hechos sigue siendo objeto de debate legal. Digwa se declaró inocente del cargo de asesinato y aseguró ante el jurado que nunca tuvo intención de matar al estudiante. Entre lágrimas, afirmó sentirse arrepentido por lo ocurrido.
En el mismo juicio también comparece Kiran Kaur, madre del acusado, quien enfrenta cargos por presuntamente ayudar a ocultar el arma utilizada en el crimen. Ella rechaza las acusaciones.
El caso ha reavivado el debate en Reino Unido sobre el uso de armas blancas, la actuación policial ante situaciones críticas y la creciente polarización política alrededor de temas de seguridad, racismo y aplicación de la justicia.
Con información de BBC News
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