El Gobierno de Reino Unido intensificó la supervisión sobre las grandes tecnológicas al abrir una investigación contra Microsoft por su posición dominante en el mercado de software empresarial y servicios digitales.
La Autoridad de Competencia y Mercados (CMA, por sus siglas en inglés) informó que analizará si la compañía estadounidense incurre en prácticas anticompetitivas mediante la integración y venta conjunta de herramientas ampliamente utilizadas en oficinas y empresas.
La revisión incluye productos como Windows, Word, Excel, Teams y Copilot, además de otros servicios vinculados a inteligencia artificial y computación en la nube, sectores donde Microsoft mantiene una fuerte presencia global.
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La investigación se desarrolla bajo las nuevas facultades regulatorias otorgadas el año pasado a la CMA para vigilar a gigantes tecnológicos considerados estratégicos dentro de la economía digital británica.
CMA analiza posible ventaja de Microsoft en software y nube
La autoridad británica explicó que el proceso busca determinar si Microsoft utiliza su posición en software corporativo para dificultar la competencia de otras empresas tecnológicas.
Entre los puntos centrales de la investigación destaca la integración de plataformas como Teams y Copilot dentro del ecosistema Office y Windows, situación que podría generar ventajas comerciales frente a competidores en productividad, videollamadas e inteligencia artificial.
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La designación conocida como “estatus de mercado estratégico” no implica que existan irregularidades comprobadas, pero sí permite a la CMA aplicar medidas específicas para corregir posibles desequilibrios en el mercado.
El regulador también revisará la forma en que empresas rivales pueden integrarse o competir dentro de los sistemas empresariales de Microsoft, especialmente en servicios de IA generativa y almacenamiento en la nube.
Microsoft respondió mediante un portavoz que colaborará “de forma rápida y constructiva” con la revisión impulsada por las autoridades británicas.
Inteligencia artificial y nube elevan presión regulatoria
La presidenta ejecutiva de la CMA, Sarah Cardell, señaló que el software empresarial se ha convertido en un componente esencial para la economía del Reino Unido, ya que cientos de miles de compañías dependen diariamente de herramientas desarrolladas por Microsoft.
Cardell indicó que el objetivo del regulador es garantizar que las organizaciones británicas mantengan acceso a innovación, diversidad de opciones y precios competitivos en un mercado cada vez más concentrado.
La investigación también se produce en un contexto de crecimiento acelerado de la inteligencia artificial generativa. Productos como Copilot han incrementado la presencia de Microsoft en oficinas, centros corporativos y plataformas empresariales.
Según datos de StatCounter y Gartner, Windows mantiene una participación superior al 70% en computadoras de escritorio a nivel mundial, mientras Microsoft 365 domina gran parte del mercado corporativo de productividad digital.
Especialistas en competencia económica han advertido que la integración de herramientas de IA con sistemas operativos y servicios de nube podría reforzar aún más la posición de empresas líderes del sector.
Microsoft enfrenta investigaciones en varios países
La compañía tecnológica enfrenta actualmente revisiones regulatorias en distintas regiones del mundo, incluidas investigaciones en Estados Unidos y la Unión Europea relacionadas con software empresarial, servicios cloud y alianzas en inteligencia artificial.
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En meses anteriores, la CMA ya había expresado preocupación por el liderazgo de Microsoft y Amazon en computación en la nube, particularmente por temas relacionados con licencias y costos operativos para competidores.
Ante la presión regulatoria, ambas compañías acordaron recientemente reducir algunas tarifas de servicios cloud en Reino Unido, medida que ayudó a evitar sanciones más severas por parte de las autoridades.
La nueva investigación podría derivar en cambios obligatorios sobre la forma en que Microsoft integra y comercializa sus productos empresariales dentro del mercado británico, uno de los más relevantes para la industria tecnológica europea.
