El gobierno de Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra nueve funcionarios y figuras políticas de Líbano acusados de colaborar con Hezbolá y obstaculizar el proceso de paz y desarme del grupo respaldado por Irán.
La medida fue emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro estadounidense, que señaló que los sancionados operaban desde instituciones clave del Estado libanés, incluidos el Parlamento, estructuras de seguridad y organismos militares. Según Washington, estas acciones permiten a Hezbolá mantener influencia política y militar sobre el país y debilitan la capacidad del gobierno libanés para ejercer plena soberanía.
EU endurece presión contra Hezbolá y sus aliados políticos
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó que Hezbolá continúa operando como una organización terrorista que debe ser “completamente desarmada”.
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“El Tesoro seguirá tomando medidas contra los funcionarios que se han infiltrado en el gobierno libanés y están permitiendo a Hezbolá llevar a cabo su campaña de violencia y obstaculizar una paz duradera”, declaró el funcionario estadounidense.
Las sanciones fueron aplicadas bajo la Orden Ejecutiva 13224, utilizada por Washington para combatir redes terroristas y organizaciones consideradas amenazas internacionales. Estados Unidos designó oficialmente a Hezbolá como Organización Terrorista Extranjera desde 1997 y como Terrorista Global Especialmente Designado desde 2001.
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Parlamentarios y dirigentes señalados por apoyar a Hezbolá
Entre los sancionados destacan varios representantes políticos vinculados directamente con Hezbolá dentro del Parlamento libanés.
Uno de ellos es Mohamed Abdel-Mottaleb Fanich, identificado por el Tesoro como líder del consejo ejecutivo del grupo y responsable de reorganizar su estructura administrativa para mantener su presencia armada en Líbano. Fanich formó parte del bloque parlamentario de Hezbolá desde 1992 y también ocupó cargos ministeriales en el pasado.
Asimismo, Washington sancionó a Hassan Nizammeddine Fadlallah, parlamentario desde 2005 y exdirectivo de medios de comunicación asociados con Hezbolá, incluidos Al Nour y Al Manar, ambos previamente designados por Estados Unidos.
La lista también incluye a Ibrahim al-Moussawi, actual presidente del Comité de Medios de Hezbolá, y a Hussein Al-Hajj Hassan, dirigente histórico del movimiento acusado de oponerse activamente al desarme de la organización.
Seguridad libanesa e influencia iraní bajo la mira
El Departamento del Tesoro también señaló a funcionarios de seguridad y aliados políticos del movimiento chiita Amal, considerado uno de los principales socios de Hezbolá dentro de Líbano.
Entre ellos figura Ahmad Asaad Baalbaki, director de seguridad del Movimiento Amal, acusado de coordinar demostraciones de fuerza junto a dirigentes de Hezbolá para intimidar a opositores políticos. También fue sancionado Ali Ahmad Safawi, comandante de milicias Amal en el sur del país y presunto colaborador en operaciones militares conjuntas contra Israel.
Otro nombre destacado es Mohammad Reza Sheibani, diplomático iraní designado como embajador en Líbano y posteriormente declarado persona non grata por el gobierno libanés. Según Washington, Irán continúa utilizando canales diplomáticos y estructuras del Cuerpo de Guardianes Revolucionarios Islámicos para apoyar actividades militares de Hezbolá.
Además, las autoridades estadounidenses acusaron a altos funcionarios de inteligencia y seguridad libaneses de compartir información sensible con el grupo durante el conflicto regional desarrollado en el último año.
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¿Qué implican las sanciones de la OFAC?
Las sanciones emitidas por la OFAC implican el congelamiento inmediato de todos los bienes e intereses financieros de los señalados que se encuentren en territorio estadounidense o bajo control de ciudadanos y empresas de Estados Unidos.
También quedan prohibidas todas las transacciones financieras o comerciales realizadas por personas estadounidenses con los individuos sancionados o con entidades controladas por ellos.
El Departamento del Tesoro advirtió que bancos e instituciones extranjeras podrían enfrentar sanciones secundarias si facilitan operaciones relevantes vinculadas con los funcionarios designados o con Hezbolá.
Washington reiteró que las sanciones buscan limitar la capacidad operativa y financiera del grupo armado y presionar por un proceso de estabilidad política y desarme dentro de Líbano.
AJA
