El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a lanzar críticas contra la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y las políticas climáticas internacionales al asegurar que el organismo “admitió” que sus proyecciones sobre cambio climático estaban “equivocadas”.
La declaración fue publicada por Trump en Truth Social y posteriormente compartida por la cuenta oficial de la Casa Blanca en X. En el mensaje, el mandatario afirmó que el comité climático de la ONU reconoció errores en el escenario climático conocido como RCP8.5, utilizado durante años en estudios sobre calentamiento global.
“Después de 15 años de demócratas prometiendo que el ‘Cambio Climático’ destruiría el planeta, el principal comité climático de la ONU acaba de admitir que sus propias proyecciones estaban equivocadas”, escribió Trump.
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Ajuste técnico
El mensaje se difundió luego de reportes sobre la revisión de algunos escenarios climáticos extremos utilizados por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), particularmente el RCP8.5, considerado uno de los escenarios de emisiones más severos.
Sin embargo, la publicación de Trump omite que el ajuste no representa una negación del cambio climático ni una retractación general de la comunidad científica, sino una actualización técnica basada en nuevos datos energéticos y económicos.
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El escenario RCP8.5 fue diseñado como una hipótesis de altas emisiones de carbono para evaluar riesgos potenciales a largo plazo. Diversos investigadores y medios especializados señalaron recientemente que dicho escenario perdió plausibilidad debido a cambios en el consumo energético global, especialmente por la reducción proyectada en el uso de carbón y el crecimiento de energías renovables.
Persisten alertas
No obstante, organismos científicos internacionales mantienen que el calentamiento global continúa y que persisten riesgos relevantes asociados al aumento de temperatura del planeta.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió en mayo de 2025 que existe una alta probabilidad de que al menos uno de los próximos cinco años supere el récord de temperatura global alcanzado en 2024. Además, estimó un 70 por ciento de probabilidad de que el promedio de calentamiento entre 2025 y 2029 rebase temporalmente el umbral de 1.5 grados Celsius respecto a niveles preindustriales.
Especialistas también han señalado que Trump mezcla la eliminación de un escenario extremo con afirmaciones más amplias sobre una supuesta conspiración climática impulsada por organismos internacionales y gobiernos demócratas.
Choque climático
El mandatario estadounidense ha mantenido una postura crítica frente a las políticas ambientales multilaterales desde su regreso a la Casa Blanca. En enero ordenó el retiro de Estados Unidos de distintos organismos y acuerdos vinculados con la ONU, incluida la Convención Marco sobre Cambio Climático.
Trump ha defendido además su política de “dominación energética”, enfocada en ampliar la producción de petróleo, gas y carbón, al considerar que las regulaciones ambientales afectan la competitividad económica de Estados Unidos.
Mientras tanto, organismos de la ONU y agencias científicas internacionales sostienen que, aunque algunos modelos extremos estén siendo revisados, la evidencia sobre el calentamiento global y sus efectos continúa respaldada por múltiples mediciones y proyecciones climáticas.
Agenda energética
Contexto: La oposición de Donald Trump a las políticas climáticas internacionales ha estado ligada a su agenda económica y energética centrada en el fortalecimiento de la industria de combustibles fósiles en Estados Unidos.
El mandatario ha defendido durante años una estrategia de “dominación energética” basada en ampliar la extracción de petróleo, gas natural y carbón, bajo el argumento de que la energía barata fortalece la competitividad industrial y reduce la dependencia del extranjero.
Trump también sostiene que las regulaciones ambientales y los compromisos internacionales, como el Acuerdo de París, representan costos excesivos para las empresas estadounidenses y colocan al país en desventaja frente a economías como China (la cual si está apostando por la energía renovable).
Además, su administración ha argumentado que el crecimiento de sectores tecnológicos como la inteligencia artificial requerirá una mayor capacidad energética, por lo que considera necesario mantener activas plantas de combustibles fósiles mientras se expande la infraestructura eléctrica nacional.
VGB
