El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destituyó del cargo a la fiscal general, Pam Bondi, según ha adelantado este jueves el canal Fox News, que asegura además que su sustituto será el hasta ahora fiscal general adjunto, Todd Blanche.
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Bondi se reunió con Trump en el Despacho Oval anoche, antes de su discurso a la nación sobre la guerra en Irán, donde, según fuentes, fue informada de su destitución.
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De acuerdo con The New York Times, las principales inconformidades del mandatario con Pam Bondi estarían relacionadas con:
- Su manejo del caso Jeffrey Epstein
- La falta de acciones contundentes contra adversarios políticos
- Cuestionamientos desde el Congreso sobre su desempeño
En la red social Truth, Trump escribió que Pam Bondi es una gran patriota estadounidense y una amiga leal que sirvió fielmente como fiscal General durante el último año.
"Pam hizo un trabajo extraordinario supervisando una represión masiva contra el crimen en todo el país, con una caída drástica de los homicidios a su nivel más bajo desde 1900. Queremos mucho a Pam, y pronto asumirá un nuevo cargo muy necesario e importante en el sector privado, cuya fecha se anunciará próximamente".
Informó además que el fiscal General Adjunto, Todd Blanche, un jurista muy talentoso y respetado, asumirá el cargo de Fiscal General Interino.
¿Quién es Pam Bondi?
Pam Bondi es una abogada y figura política estadounidense que se desempeñó como fiscal general de Florida entre 2011 y 2019. Militante del Partido Republicano, se posicionó como una aliada cercana de Donald Trump, particularmente durante su campaña presidencial y posteriormente como parte de su equipo de defensa en el proceso de juicio político en el Senado en 2020.
Durante su gestión en Florida, Bondi centró su agenda en temas como el combate al fraude, la crisis de opioides y la defensa de políticas conservadoras. Sin embargo, también fue criticada por su postura en contra de la expansión de derechos para la comunidad LGBTQ+ en años previos a que el matrimonio igualitario fuera legalizado a nivel federal, así como por decisiones legales que, según sus detractores, priorizaban intereses políticos.
Una de las polémicas más persistentes en su trayectoria surgió por una donación de 25 mil dólares realizada en 2013 por la fundación de Trump a un comité político que apoyaba su campaña, en un momento en que su oficina evaluaba posibles acciones legales contra la llamada “Trump University”. Aunque no se presentaron cargos, el caso generó cuestionamientos sobre un posible conflicto de interés y derivó en sanciones administrativas por el manejo de la donación.
Bondi también fue sido duramente cuestionada por presuntamente obstaculizar la publicación de documentos relacionados con el fallecido delincuente sexual, Jeffrey Epstein. En una comparecencia, la entonces fiscal sostuvo que “no hay pruebas de que Donald Trump haya cometido ningún delito”.
Más recientemente, Bondi ha mantenido un perfil mediático como comentarista política y figura cercana al entorno de Trump, participando en eventos y espacios de opinión. Su salida del cargo actual reaviva el debate sobre su papel dentro del movimiento conservador en Estados Unidos, así como sobre las controversias que han marcado su carrera pública.
Tulsi Gabbard también bajo escrutinio
El presidente también evalúa también despedir a Tulsi Gabbard debido a su desempeño y conflictos internos.
En paralelo, la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, también enfrenta un futuro incierto dentro del gabinete. Según reportes, Trump ha consultado a sus asesores sobre la posibilidad de reemplazarla, motivado por:
- Desacuerdos sobre la narrativa de seguridad nacional, especialmente en torno a Irán
- Conflictos internos con otros funcionarios
- Decisiones unilaterales, como la revocación de autorizaciones de seguridad
Uno de los episodios que habría generado molestia fue la defensa de un exfuncionario involucrado en disputas internas, lo que tensó aún más la relación con la Casa Blanca.
Aunque Trump no ha tomado una decisión final, el hecho de consultar a su círculo cercano refleja un escenario de inestabilidad dentro del gabinete.
Kristi Noem: de “cazamigrantes” a destituida del gabinete de Trump
La salida de Kristi Noem del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no fue repentina. De acuerdo con la cobertura de La Silla Rota, su destitución fue el desenlace de una serie de conflictos políticos, errores públicos y desgaste dentro del propio gobierno de Donald Trump.
Noem, quien encabezaba la política migratoria del gobierno republicano, se convirtió en una de las figuras más visibles —y controvertidas— de la estrategia contra la migración irregular en Estados Unidos.
Presión política y críticas por su gestión
Desde inicios de 2026, legisladores demócratas intensificaron la presión para removerla del cargo. Incluso amenazaron con impulsar un juicio político en su contra, acusándola de abusos de poder y manejo irregular de políticas migratorias.
Las críticas se centraron en:
- El uso de tácticas agresivas por parte del ICE
- Denuncias de violencia en operativos
- Casos mediáticos que involucraron muertes durante intervenciones
La Silla Rota destacó que estos señalamientos deterioraron su posición política tanto frente a la oposición como dentro del propio gobierno.
La comparecencia que detonó su salida
Uno de los momentos clave fue su comparecencia pública ante autoridades, donde sus declaraciones generaron molestia directa en el presidente Trump.
Este episodio evidenció un distanciamiento político. Según el medio, el mandatario habría perdido confianza en su funcionaria tras esta intervención, considerada errática y políticamente costosa.
Ruptura con Trump y desgaste interno
Más allá de la presión externa, el factor decisivo fue la relación con el propio presidente. La caída de Noem no se explica por un solo error, sino por una acumulación de tensiones, decisiones polémicas y desgaste interno.
En este contexto, su figura dejó de ser funcional para la narrativa política del gobierno, especialmente ante una creciente crisis social vinculada a la migración.
El despido y su reemplazo
Finalmente, Trump anunció su destitución en marzo de 2026.
En su lugar fue nombrado el senador Markwayne Mullin, alineado con la agenda de seguridad del gobierno. El cambio fue interpretado como un ajuste estratégico dentro del gabinete para reforzar el control político en un tema prioritario: la migración.
