MIGRACIÓN

El hombre que “mece la cuna” de Trump para sepultar la ciudadanía por nacimiento en EU

Durante décadas, John Eastman ha defendido una interpretación restrictiva de la Decimocuarta Enmienda; hoy, su teoría llega al máximo tribunal impulsada por Donald Trump

Ahora que la Corte Suprema tiene prevista escuchar argumentos sobre la constitucionalidad de la política de Trump, Eastman podría ver materializado su sueño.
Ahora que la Corte Suprema tiene prevista escuchar argumentos sobre la constitucionalidad de la política de Trump, Eastman podría ver materializado su sueño. Créditos: Especial
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El exasesor legal de Donald Trump y abogado conservador, John Eastman, está a punto de cumplir un sueño que tenía desde mucho antes de que ayudara a idear el intento de anular las elecciones de 2020; acabar con la ciudadanía por derecho de nacimiento.

De acuerdo con un artículo de Politico, la teoría impulsada por Eastman había quedado relegada a artículos poco conocidos y a debates entre grupos conservadores, hasta que Trump la retomó mediante una orden ejecutiva que cuestiona el principio de que casi cualquier persona nacida en Estados Unidos obtiene automáticamente la ciudadanía.

“Conozco a John de toda la vida y esto ha sido una obsesión para él desde que lo conozco”, dijo Linda Chavez, activista conservadora y exfuncionaria de la Casa Blanca al medio.

Ahora que la Corte Suprema tiene prevista escuchar argumentos sobre la constitucionalidad de la política de Trump, Eastman podría ver materializado su sueño.

El “cerebro” detrás de la teoría

Desde al menos 2005, Eastman ha promovido una interpretación restrictiva de la Decimocuarta Enmienda, argumentando que la ciudadanía automática no debería aplicar a hijos de inmigrantes sin estatus legal permanente.

La Decimocuarta Enmienda garantiza la ciudadanía a “todas las personas nacidas en los Estados Unidos y sujetas a su jurisdicción” y desde 1989 la Corte Suprema ha sostenido que incluso los hijos de extranjeros residentes de Estados Unidos adquieren automáticamente la ciudadanía.

Al ser cuestionado por Politico sobre si participó en la elaboración de la orden ejecutiva de Trump, respondió: “No respondo a esa pregunta. Nunca revelo qué tipo de comunicaciones tengo y no niego que hayan existido”.

No obstante, expresó su respaldo a la iniciativa:

“Creo que la postura reflejada en la orden ejecutiva de Trump está sólidamente respaldada por los principios fundacionales de Estados Unidos y la historia legislativa de la 14ª Enmienda”.

A pesar del impulso político, tribunales federales han bloqueado la orden ejecutiva. Cuatro jueces la declararon inconstitucional y dos cortes de apelaciones coincidieron con esos fallos.

Trayectoria y debates

En la década de 1990, Eastman comenzó a investigar la ciudadanía por nacimiento y profundizó su trabajo tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 cuando cuestionó ante tribunales la ciudadanía de personas nacidas en Estados Unidos vinculadas a casos de seguridad nacional. Durante años, también debatió contra figuras destacadas del conservadurismo jurídico como John Yoo y James Ho, y se convirtió en referente dentro de la Sociedad Federalista.

“John Eastman era, en esencia, la figura clave en toda esta teoría”, dice Margaret Stock, abogada de inmigración y exmiembro de la sociedad.

Durante el primer mandato de Trump, el entonces fiscal general William Barr señaló que Eastman consideraba inviable la medida en ese momento. Sin embargo, el abogado niega esa versión y sostiene que los obstáculos eran burocráticos, no legales.

“Lo que es diferente ahora es que aprendió la lección en su primer mandato y dijo: ‘No vamos a seguir con esos juegos’”, afirmó.

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Consecuencias legales y profesionales

Tras su participación en los intentos de anular las elecciones de 2020 y la promoción de sus teorías constituciones, Eastman ha enfrentado fuertes repercusiones.

En el ámbito profesional, perdió su cátedra en la Universidad Chapman y fue suspendido como abogado en California, donde aún apela una posible inhabilitación definitiva. En el plano judicial, fue acusado en Georgia y Arizona. Aunque el caso en Georgia fue desestimado, las autoridades en Arizona han buscado reactivar el proceso. También enfrentó dificultades económicas al no poder cobrar honorarios de la campaña de Trump, debido a que el contrato no fue formalmente firmado.

Además, un juez federal concluyó que existe la probabilidad de que Eastman y Trump hayan “conspirado deshonestamente” para obstruir el recuento de votos electorales del Congreso en 2021. Pese a ello, recibió un indulto de Trump y mantiene vínculos cercanos con el presidente.

“Soy un gran admirador de John Eastman. Tenía razón”, dijo Trump al presentar un documental sobre el abogado.

Contexto: lo que está en juego

El próximo 1 de abril, la Corte Suprema de Estados Unidos deliberará sobre la ciudadanía por nacimiento en un caso que pondrá a prueba la interpretación de la Decimocuarta Enmienda.

El origen de esta controversia jurídica se remonta al 20 de enero de 2025, cuando Trump firmó un decreto con el objetivo de eliminar la garantía de nacionalidad automática para niños nacidos en suelo estadounidense cuyos padres carezcan de un estatus legal.

La administración sustenta esta medida en una interpretación restrictiva de la cláusula “sujeto a su jurisdicción”.

Más allá del debate legal, el caso también pone bajo escrutinio el trasfondo de los jueces y sus propias historias vinculadas a la inmigración, en un momento en que este tema ocupa un lugar central en la discusión pública en Estados Unidos.

 

El fallo podría redefinir uno de los principios más arraigados del sistema constitucional estadounidense y tener implicaciones directas para millones de familias migrantes.

JL